El senador republicano de Ohio, Bernie Moreno, lanzó este jueves una dura advertencia por lo que considera una preocupante instrumentalización de la justicia en Colombia en el caso que enfrenta el expresidente Álvaro Uribe Vélez. A través de su cuenta oficial en X, el legislador —hijo de inmigrantes colombianos y una de las voces hispanas más activas en el Senado de EE. UU.— expresó su inquietud sobre las implicaciones que este proceso judicial podría tener para la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos.
“Colombia necesita dejar de utilizar su sistema judicial como arma contra el expresidente Álvaro Uribe. Es un camino muy peligroso para lo que debería ser uno de los principales aliados de Estados Unidos en América Latina”, escribió Moreno, generando de inmediato reacciones en círculos políticos y diplomáticos.
Comparación con el caso Bolsonaro
El senador comparó el proceso judicial contra Uribe con la situación que enfrenta Jair Bolsonaro en Brasil, señalando una supuesta tendencia regional en la que, a su juicio, los sistemas judiciales son usados con fines políticos.
Según Moreno, esta práctica representa un riesgo para la estabilidad institucional de los países de la región y pone en riesgo las alianzas estratégicas de Washington con sus socios tradicionales en América Latina.
El contexto del juicio contra Uribe
El pronunciamiento del senador se produce en la etapa final del proceso judicial que enfrenta el expresidente colombiano, acusado de soborno a testigos en actuación penal y fraude procesal. La Fiscalía General de la Nación solicitó recientemente que Uribe sea declarado culpable, señalando que habría instruido a su abogado, Diego Cadena, para contactar a testigos detenidos con el fin de que cambiaran su versión o declararan a su favor.
Uno de los testimonios más relevantes ha sido el de Juan Guillermo Monsalve, exintegrante de las AUC, quien aseguró haber sido presionado para retractarse de sus señalamientos que vinculaban a Uribe con la creación de grupos paramilitares.
La defensa del expresidente insiste en que no existió intención de manipular testigos y ha denunciado lo que consideran un “entramado judicial” para desprestigiarlo, respaldado por sectores políticos y mediáticos que denuncian irregularidades en el proceso.
Duque también alza la voz
El expresidente Iván Duque Márquez, cercano político de Uribe, se sumó a las voces de respaldo al exmandatario. A través de un video publicado el miércoles 9 de julio, Duque calificó el proceso como una “persecución judicial sin fundamento”, asegurando que el caso representa una amenaza a la legitimidad del aparato judicial.
“Lo que está en juego no es solo el nombre de Uribe, sino la legitimidad de un aparato judicial que fue instrumentalizado. La inocencia de Uribe es diáfana”, afirmó Duque, quien destacó la rigurosidad con la que, según él, el equipo de defensa presentó sus pruebas.
El expresidente reiteró su solidaridad con Uribe, señalando que “representa una especie de intimidación a la voz política de quien enfrentó con verticalidad al terrorismo en Colombia”.
Un fallo que podría marcar un antes y un después
El próximo 28 de julio, la jueza a cargo del caso dará a conocer el sentido del fallo, una decisión que, según analistas, podría marcar un antes y un después en la historia judicial y política del país.
En medio de la tensión por la inminencia de esta decisión, las advertencias de figuras como Bernie Moreno y el respaldo de líderes como Iván Duque reflejan la alta carga política que rodea este proceso judicial y su impacto en el debate público de Colombia y en las relaciones internacionales del país.



