La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia abrió investigación formal contra el representante a la Cámara David Racero, del Pacto Histórico, por la presunta comisión del delito de concusión, en medio de dos de los escándalos que lo rodean.
El despacho del magistrado César Augusto Reyes Medina determinó que el congresista deberá rendir indagatoria en los próximos días, dentro de un proceso que busca establecer si Racero habría exigido dineros a miembros de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) y si, además, habría ordenado a sus colaboradores atender un supermercado de su propiedad en Bogotá como parte de sus funciones. Este último hecho es conocido como el “escándalo del Fruver”.
La Corte indicó que, junto con la apertura formal de la investigación, se ordenará el recaudo de pruebas para esclarecer las denuncias.
Consejo de Estado también avanza en proceso de pérdida de investidura
En paralelo, la Sala de Decisión del Consejo de Estado decretó 11 pruebas en el proceso que busca decretar la pérdida de investidura de Racero —la llamada “muerte política”—, tras la publicación de audios revelados por El Reporte Coronell, en los que el congresista habría negociado cargos en el SENA.
El magistrado Jorge Iván Duque Gutiérrez dispuso la incorporación de informes periodísticos, documentos de contratación y otros testimonios relacionados con funcionarios de la entidad, incluidos el director del SENA en el Cesar, Jesús Alberto Namén, y el tío del congresista, José Mayorca.
Una vez se valoren las pruebas, el Consejo de Estado fijará la audiencia pública, considerada el último paso antes de un eventual fallo sobre la pérdida de investidura.
De esta manera, Racero enfrenta de manera simultánea investigaciones en dos de las más altas instancias judiciales del país, mientras crece la presión política y pública en torno a su permanencia en el Congreso.



