“Muchos los llamados y uno el escogido”, analista Yesid Rozo se refiere al gran número de Presidenciables

Por Redacción Política-

Colombia vive hoy un inédito panorama político con más de 30 precandidatos a la Presidencia que han anunciado sus intenciones de llegar al primer cargo del país, incluso en un contexto marcado por el desgaste institucional, el escepticismo ciudadano y la desafección hacia lo político. ¿Qué explica este fenómeno? ¿Es una anomalía o el reflejo de algo más profundo?

En entrevista con Yesid Rozo, abogado, especialista en derecho urbano, especialista en gobierno y cooperación internacional, magíster en desarrollo regional y planificación del territorio, Smart City Manager, asesor de organizaciones públicas y privadas, y docente de posgrados en varias universidades del país, abordamos este fenómeno nunca antes visto en Colombia, el gran número de precandidatos a la Presidencia, en medio del complicado momento político que vive el país.

¿Cómo entender este escenario en un momento de tanta crítica institucional y desconfianza ciudadana?

“Hay una mezcla de factores. Claro que estamos ante el debilitamiento estructural de los partidos políticos, pero también frente a una creciente desconfianza hacia la política como práctica y, más preocupante aún, una crisis de confianza frente a varias instituciones del Estado. Hoy la gente cree más en el Ejército, que por ejemplo en el Congreso, según distintas encuestas recientes. En ese panorama, muchas candidaturas surgen como respuesta a esa desconexión. Algunos aspirantes ven en ese vacío una oportunidad legítima de representar “algo distinto”, incluso de reconstruir el vínculo entre Estado y ciudadanía. No todos lo hacen por cálculo personal. Algunos —es justo decirlo— lo hacen con un interés genuino, con ideas de país, desde el altruismo o la convicción. Y cada quien sabrá en cuál de esos lugares está”.

Y en ese contexto de ruptura, ¿Cómo se reconfigura la manera de hacer política?

“La política actual se mueve por la hiperpersonalización, el marketing político y la narrativa emocional. La marca pesa más que la ideología, y el posicionamiento digital más que la propuesta y estructura territorial, más que la razón. Aparecen nuevos liderazgos desde el activismo, desde causas sectoriales o desde figuras mediáticas que saben ocupar el espacio simbólico. Un liderazgo disruptivo puede reconfigurar por completo la política tradiciona, para bien o para mal, según quien lo analice”-

Así las cosas, hoy ya no basta con tener partido…

Así es. Hoy la disputa es por controlar la narrativa. Y quien la controle, no solo gana visibilidad, por ello sinceramente en muchos gobernantes y candidatos veo más espectáculo que profundidad, claro que también hay que decirlo, actualmente parece que gusta más un candidato en redes con storytelling que resolviendo problemas, aunque a ello le llamen cercanía y/o comunicación.

¿Y qué piensa de lo que marcan las encuestas? ¿O es demasiado pronto para perfilar ciertos liderazgos?

“Es pronto, pero hay insinuaciones. Sin embargo, más allá de quién marca hoy, la pregunta que vale la pena hacer es: ¿Quién será capaz de construir país, de convocar desde lo colectivo, de ofrecer un proyecto serio? Y algo más: ¿Cuánto influirán los alcaldes y gobernadores recién electos en esta contienda presidencial? Creo que mucho. Su capacidad de aglutinar desde las regiones será decisiva”.

¿Cuál es su lectura sobre la financiación electoral?

“Es lamentable. Porque no hay equilibrio. Las capacidades, las propuestas, el talento político, no son los que prevalecen. Lo que prevalece muchas veces es el músculo financiero. Y eso influye de forma vertiginosa. Algunos candidatos ya cuentan con grandes recursos que les permitirán dominar comunicación, redes, giras y logística. Otros, aunque con ideas valiosas, se asfixiarán en la línea de partida. A mi juicio, este es el principal factor estructural que alimenta la corrupción: el desbordamiento de recursos compromete anticipadamente la independencia del futuro gobernante”.

¿Y qué tan decisivas serán las elecciones al Congreso en esta carrera hacia la Presidencia?

“Serán absolutamente influyentes. El Congreso es la verdadera meta volante de esta carrera. Determinará la gobernabilidad del próximo presidente, pero también reorganizará las fuerzas de cara a las elecciones regionales. Un buen resultado parlamentario puede catapultar a una candidatura presidencial; uno débil, puede restarle”.

¿Cuál debería ser la preocupación central del país? ¿La cantidad de candidatos, el contenido de sus propuestas o la fragmentación del debate?

“El problema no es cuántos quieren ser presidentes, sino qué tantos tienen un proyecto nacional definido y acorde. Colombia no necesita más división. Necesita unificarse en torno a soluciones. Colombia merece un extraordinario gobernante.”.

El dato

Las elecciones en primera vuelta a la Presidencia de Colombia se realizarán el domingo 31 de mayo de 2026 y en segunda vuelta, el domingo 21 de junio de 2026.

 

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