Las publicaciones en redes sociales pueden convertirse en la puerta de entrada para ser víctima de una estafa o extorsión.
Las publicaciones en redes sociales para recuperar una motocicleta, una mascota o incluso ubicar a un familiar desaparecido pueden convertirse en la puerta de entrada para ser víctima de una estafa o extorsión. Así lo advirtió el capitán Duadil Alberto Girón Fernández, comandante del Gaula de la Policía en Risaralda, quien alertó sobre el crecimiento de una peligrosa modalidad delictiva.
“Cuando las personas pierden una mascota, un familiar o sufren el hurto de una motocicleta, lo primero que hacen es publicar en Facebook o en otras redes sociales ofreciendo recompensas. Esa información es observada por delincuentes que, desde las cárceles, se hacen pasar por los responsables del hurto y exigen dinero a cambio del supuesto retorno del objeto o ser querido”, explicó el capitán.
Según el oficial, el caso más común se presenta con el robo de motocicletas. “Las personas publican los datos de la moto robada con fotos, placas y ofrecen recompensa. Los delincuentes se comunican y les dicen: ‘nosotros la tenemos, pero tiene un valor de 10 millones; si nos da dos millones, se la entregamos’. Las víctimas, desesperadas, acceden y les piden consignar el dinero. Luego, nunca recuperan su moto”, relató.
La situación es tan delicada que, de acuerdo con cifras oficiales del Gaula, en lo corrido del 2025 se han recibido 75 denuncias por extorsión en el departamento, una cifra apenas inferior al año pasado, cuando fueron 84. “Pero eso solo son las denuncias. En realidad, hemos asesorado a más de 850 personas que han sido contactadas con intención de extorsionarlas. De esas, unas 250 ya habían hecho consignaciones y fueron estafadas”, agregó Girón.
La modalidad también se presenta con mascotas extraviadas y personas desaparecidas. “Uno por dolor publica todo lo posible para encontrarlos: fotos, teléfonos, recompensas. Y los delincuentes se aprovechan. Llaman diciendo ‘lo tenemos, pero no involucre a las autoridades’. Es inhumano”, señaló el capitán Girón Fernández.
Ante este panorama, el comandante del Gaula recomendó precaución: “Se puede publicar en redes, pero de forma responsable. Si alguien llama diciendo que tiene a la mascota o el objeto, lo primero que se debe pedir es una videollamada o una foto reciente. Si se niega, es estafa. Hay que colgar y bloquear el número”.
Recalcó también que en Pereira y Risaralda no se ha presentado ni un solo caso en el que el verdadero ladrón de una motocicleta haya llamado pidiendo recompensa. “Eso no pasa. El delincuente roba para vender por partes, no para devolver. Así que si alguien le dice que la tiene y que pague para devolverla, es mentira”, sostuvo el oficial.
Para quienes enfrenten este tipo de situaciones, el canal oficial de contacto es la línea 165 del Gaula, gratuita y disponible las 24 horas. “No es necesario presentarse físicamente. Desde esa línea se puede recibir asesoría directa, verificar si se trata de una llamada desde la cárcel, e incluso iniciar el proceso sin dar la cara, si así lo prefiere la persona”, afirmó.
El problema, sin embargo, no solo es regional. Miguel Ángel Díaz, presidente de Confedib, el gremio nacional de las empresas de vigilancia privada, aseguró que “la extorsión en Colombia ha crecido un 60% y la percepción de inseguridad ha aumentado en un 50%. Hoy los colombianos nos sentimos 50% más inseguros que hace cuatro años”.
Ambas autoridades coinciden en que el uso masivo y descuidado de las redes sociales ha abierto nuevas oportunidades para el crimen. “Hoy los delincuentes no necesitan armas ni calles oscuras. Solo necesitan una publicación y una víctima vulnerable para hacer daño”, concluyó el capitán Girón Fernández.



