Maquinaria removió material rocoso, mientras conductores y empresas de transporte reportan retrasos y pérdidas económicas.
Tras permanecer cerrada por más de 12 horas, la vía que conecta a Risaralda con Chocó fue habilitada con paso a un solo carril. El Instituto Nacional de Vías, el Ministerio de Transporte y el Consorcio San Alonso, administrador del corredor, estuvieron a cargo de las labores de limpieza en el tramo afectado por un deslizamiento de tierra.
Invías informó que desplegó maquinaria pesada para remover el material y estabilizar el terreno. Las intervenciones se realizaron con nueve volquetas de doble troque, dos retroexcavadoras, un cargador frontal y otra retroexcavadora de llanta, equipos con los que avanzaron en la reapertura progresiva del paso vehicular.

Recomendaciones
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pueblo Rico explicó que en el kilómetro 21+150, en el sector Jamarraya, un movimiento de tierra dejó incomunicado el tránsito. Las lluvias registradas en la zona saturaron el suelo y desestabilizaron la ladera. Sobre la carretera se presentaron flujos de lodo, arrastre de piedras y caída de material vegetal, lo que amplió el cierre y dificultó las tareas de remoción.
Las autoridades locales recomendaron extremar la precaución al desplazarse por este corredor mientras persistan las precipitaciones, ya que su intensidad podría generar nuevas afectaciones durante el recorrido. También pidieron a los usuarios mantenerse informados por los canales oficiales y acatar las indicaciones hasta que se restablezca la movilidad.
Los afectados
Héctor Fabio Artunduaga Mejía, gerente del Terminal de Transportes de Pereira, explicó que a diario se despachan en promedio 16 buses que cubren la ruta Pereira–Quibdó. Debido al cierre, cerca de 450 personas dejaron de movilizarse, lo que impactó la operación del servicio.
Por su parte, conductores que usan de manera constante este corredor señalaron pérdidas económicas para los propietarios de vehículos de pasajeros y de carga, quienes suspendieron el traslado de productos agrícolas entre ambos departamentos.
Asimismo, indicaron que el estado de la carretera genera daños en las carrocerías y obliga a realizar revisiones y reparaciones mecánicas frecuentes por el desgaste que enfrentan en cada recorrido.
El Ideam informó que el municipio de Pueblo Rico permanece en alerta naranja por riesgo de deslizamientos de tierra. Además, mantiene una alerta del mismo nivel ante la probabilidad de crecientes súbitas en el río San Juan Alto y sus afluentes, por lo que recomendó seguimiento permanente y medidas preventivas para las comunidades ribereñas y zonas rurales cercanas durante esta temporada.



