James Fonseca Morales
Columnista
La Ley de Gestión del Riesgo de Desastres define como Emergencia «la situación caracterizada por la alteración o interrupción intensa y grave de las condiciones normales de funcionamiento u operación de una comunidad, causada por un evento adverso o por la inminencia del mismo, que obliga a una reacción inmediata y que requiere la respuesta de las instituciones del Estado, (…)»
Características que están presentes en la situación que soporta la comunidad de Pereira, derivada del desvió del tráfico pesado a las vías que conectan la ciudad. Son 1.670 tractomulas que diariamente circulan entre los límites con Cartago y con Filandia, lo que hace que, en
promedio, por cualquier punto del trayecto anotado, de día y de noche, cada 51 segundos, cruce un camión de cinco o de siete ejes, a los que se suman una gran cantidad de menor capacidad; alterando de manera grave “las condiciones normales de funcionamiento u operación de una
comunidad, (…)”.
En esta situación la “reacción inmediata” se produjo sólo en la semana que termina, 75 días después de que la caída del puente El Alambrado generó el desvió de los camiones a las vías anotadas y consistió en una convocatoria del gobierno municipal a las entidades involucradas, para reclamar acciones que permitan mitigar la situación.
Después de las medidas que produjo la convocatoria, desde Vigía Cívica reclamamos el resultado de la investigación sobre las causas del derrumbamiento del puente El Alambrado, para establecer responsabilidades, dado que el deterioro causado con el aumento del tráfico de
vehículos pesados en las carreteras que llegan y salen de Pereira, producirá un gasto adicional en su mantenimiento, que en el tramo La Victoria – Pereira, deberá salir de recaudo del peaje Cerritos 2, hasta ahora, la única fuente de financiación del Programa Vías del Samán.
Esto lleva a que, paradójicamente, el costo del mantenimiento de la vía donde se cayó el puente, a cargo de Autopistas del Café, disminuirá por la falta de uso, mientras que el mantenimiento en el tramo de Vías del Samán aumentará, por exceso de uso; lo que podría reducir los recursos para las nuevas obras del Programa, si el aumento actual del recaudo en Cerritos 2 es inferior al costo adicional del mantenimiento.
Entre las nuevas obras están varias intersecciones y las dobles calzadas de Cerritos -La Virginia y La Romelia – El Pollo; cuyo costo, en las circunstancias anotadas, acerca el fantasma de una contribución de Valorización, que es una de las alternativas contempladas por Invías. Camino por el cual los propietarios de la zona de influencia de Vías del Samán, muchos de ellos vecinos de Pereira, terminarían cubriendo los faltantes generados por lo que se gaste en reparar la vía que ahora están deteriorando los camiones que nos cruzan.

