Álvaro Rodríguez Hernández
Columnista
El nuevo ministro del Transporte, William Camargo Triana, tiene fama de gran conocedor y de contar con experiencia acumulada a lo largo de su vida – llegó como ex presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura – en proyectos de movilidad sostenible, planificación de proyectos viales, rurales, urbanos y regionales. Es uno de los de mostrar en el gobierno Petro.
Por eso, pienso, está en mora para que lo inviten a que se venga a tomar un tinto en la región y le cuenten lo que está en marcha en el área. O a comer una piña, en Cerritos.
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Esta gran conurbación tiene en marcha y maneja el patrimonio autónomo de las Vías del Samán, con Findeter (vía recaudo peaje Cerritos 2).
Máxime que a la vuelta de la esquina, se viene un definitivo paquete de estudios y diseños que salen a licitación. El 9 de julio, para ser exactos. Las Vías del Samán son una alternativa real a conexiones urgentes como la caída del Puente del Alambrado, ahora que en tiempo record, vía Autopistas del Café, hay eficiencia probada en la solución ya. En sus buenos y envidiables logros.
Son 3 mil vehículos diarios, de los cuáles 1600 son tractomulas que implica saturación por más tráfico.
Obras como las segundas calzadas La Romelia – El Pollo, Cerritos – La Virginia; variante Cartago sur oriental ( Zaragoza – Aeropuerto Santana) moverán la región.
Ni qué decir de las intersecciones a desnivel Tacurumbí -Galicia que está en ejecución y Pereira -Cartago – La Victoria. De acuerdo con estudios que reposan en Findeter, son recaudos que ascenderían a un billón $925 mil millones, en 20 años. Es claro, pues, que financiación existe, además, en plan de desarrollo y tiene apalancamiento con los dineros vía peaje Cerritos. Una inversión de $1,2 billones, para intervenir 347 kilómetros a cuatro años, con obras de construcción y mejoramiento. También se realizarán obras de mantenimiento a 20 años en varios de sus corredores.
Le llegó la hora a Risaralda en su ordenamiento territorial, en su planeación urbana, mejor tránsito, transporte, movilidad y la puesta en práctica de lo que llaman ahora Sistemas Inteligentes de transporte. Hay otros tramos como la construcción de la doble calzada La Postrera – Santa Rosa de Cabal, que bien merece que el gobernador anfitrión Tamayo, amén del café o la piña, refuerce con un chorizo de su tierra.
O, qué decir, de Pereira – Marsella -Chinchiná, para conectar de manera firme a Risaralda – Caldas.
Ministro tómese el café, ¡ya! No podemos sentarnos a esperar: ¡quién pone el azúcar!
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