Miguel ?lvarez de los R?os
Columnista
?Cu?l es la peor sensaci?n que usted haya padecido en su vida? le preguntaron periodistas, de su tiempo, al enorme periodista Walt Whitman.
-La peor de todas por lo insufrible, pienso que sea la soledad, respondi? el cantor de Hojas de Hierba.
Hablo yo ahora de la soledad, porque la fecha coincide con la que muchos años atr?s comenz? la enfermedad de mi padre que, finalmente, lo llev? a estar más cerca de Dios.
La soledad que yo vivo desde entonces, comenz? para m? desde la falta absoluta de aquel hombre bondadoso y honrado a quien mis hijos y yo le debemos la sangre y el apellido. Fue el primer desamparo que sacudi? mi coraz?n. A?os despu?s ocurrir?a el fallecimiento de mi madre. Entonces comprend? que cuando mi madre y mis hermanos recibimos el cuerpo de mi padre para darle cristiana sepultura, inci?bamos apenas un camino doloroso que no ha terminado y que tuvo para m? y para mis hijos, penoso recorrido con la muerte de mi esposa en el año 2005.
Las personas que dicen que les encanta la soledad y hacen un elogio falso de ella, faltan a la verdad. ?C?mo va a ser posible que a uno le guste que le falten las voces y las personas amadas?; que no haya nadie cerca de uno; que no haya con qui?n cambiar palabras; de qui?n o?r historias y a qui?n cont?rselas.
La soledade es vecina de la muerte, si no es la muerte misma. O acaso la peor de sus expresiones. La soledad es antisocial, es antihumana. ?En la soledad me har? muerte?, dice alg?n fil?sofo. No hay tal; se es menos fuerte solo, que acompa?ado. Bien acompa?ado, se entiende.
Empez? mi soledad con la muerte de mi padre; se intensific? con la de mi madre; la de la mayor?a de mis hermanos y la de mi esposa. El hombre a quien la vida va dejando solo por el natural despojo de los años, en lo profundo de su conciencia, probar? el sabor a ceniza de la soledad.
??Oh soledad, mi sola compa??a? dice un poeta que elogia su padecimiento. Mi soledad, con la mayor?a de mis hijos y la alegr?a de mis nietos, es un espacio vago, es un espacio irrespirable en el que se me dificulta encontrarme a m? mismo.

