Por: María Irma Noreña
Cuando la Selección Colombia sale a jugar un Mundial, el país entero se une, no importa si somos una nación pequeña en desarrollo frente a potencias como Francia o España; cuando hay disciplina, convicción y amor por la camiseta, Colombia demuestra que puede llegar lejos. Esa misma lógica aplica hoy para nuestras regiones y para el momento que vivimos como país. Hoy yo me la juego con la U 99, porque el Eje Cafetero tiene una oportunidad auténtica de tener una representación real en el Senado.
Este 8 de marzo, Pereira, Risaralda, el Eje Cafetero y muchas otras regiones históricamente poco escuchadas como Chocó, Huila, Tolima y los departamentos del sur, también entran a la cancha. No es un partido de fútbol, pero sí una decisión que marcará el rumbo del desarrollo, la inversión y la visibilidad de nuestros territorios en el Congreso de la República. Elegir bien importa tanto como conformar una buena selección, por eso pongo mi capacidad de trabajo, de liderar y mi sensibilidad como mujer, a este propósito. Con su voto por mí María Irma U 99, podremos lograr que nuestra tierra tenga una mujer que levante la voz por su crecimiento económico y desarrollo social.
Durante años, regiones enteras han visto pasar las decisiones sin tener una voz firme que las represente. Algo parecido a lo vivido en el país durante el último mundial en Catar, que desde Colombia lo vimos y lo disfrutamos por ser el máximo torneo del fútbol en el planeta, pero no hubo la pasión que se vive cuando Colombia participa en él, como lo será este año. A mí la pasión por esta tierra me sale por los poros y nunca defraudaré la confianza de quienes dan su voto por la U 99 al Senado.
Entonces, el reto que tenemos hoy es demostrar que aunque en el Eje Cafetero no seamos los más grandes en extensión o en número de habitantes, cifra que según las proyecciones del DANE llega a los 2,5 millones, podemos ser inmensos en progreso, gestión y resultados, tal como Colombia lo ha sido en el fútbol, cuando ha creído en su talento y ha trabajado en equipo.
Creo profundamente en una política que ponga en el centro a las familias, porque son el corazón de nuestra sociedad. En especial, en el fortalecimiento de las mujeres y su independencia económica, como pilar de hogares más sólidos y de comunidades más justas, porque así lo demuestran las cifras que reflejan que el 58% de la actividad crediticia en 2025 la lideraron las mujeres, ratificando que donde una mujer tiene oportunidades, una región avanza.
También creo en una Colombia que cuide la vida en todas sus formas, por eso he defendido el bienestar de los animales de compañía y la necesidad de crear una Red Pública de Hospitales Veterinarios, inspirada en el exitoso modelo de Pereira, pues en el país el 67 % de los hogares tiene una mascota, es decir más de 4,4 millones de familias son tenedoras.
El Congreso es la cancha donde se juegan los grandes partidos del país, allí no se debe improvisar, se debe trabajar. Allí se necesitan representantes que conozcan el territorio, que sientan sus dolores y que gestionen con amor, carácter y resultados y hoy pongo mis manos, mi corazón y mi trabajo de años para ese propósito. Así como confiamos en nuestra Selección cuando sale al mundo a competir, los convoco a confiar en liderazgos como el mío, que lleven la voz de las regiones con orgullo y responsabilidad.
Este 8 de marzo, salgamos a jugar como equipo, pongámonos todos la U 99 al Senado de la República y que Pereira, Risaralda, el Eje Cafetero y las regiones olvidadas del país, podamos demostrar que Colombia también se construye desde sus territorios. Porque cuando se elige con el corazón y con responsabilidad, no gana una persona, gana un equipo, gana la región y gana el país.

