Álvaro Ramírez González.
“He ordenado a la fuerza pública que ataque al ELN!”
Eso dijo Petro por su cuenta de X.
¿Cuál fuerza pública?
¿La que desmanteló, desarmó y está en un estado de pobreza, humillación y desmotivación que no conocía nunca?
Pues ahí tienen los resultados a la vista.
En más de 15 departamentos el ELN, ha llevado una ola de terror.
Y naturalmente no hay respuesta equivalente de lo que queda de nuestra fuerza pública.
Medio país está bloqueado, encerrado e intimidado.
“Invitó a los colombianos que salgan normalmente a hacer sus jornadas de Navidad!”
¿Y las bombas, los camiones incendiados, y los disparos desde los barrancos a todas las tractomulas?
¿Y los carros bomba parqueados en la mitad de las vías?
La autopista del Sol, y la vía Medellín Caucasia, las dos vías arterias más importantes del país, están hoy cerradas y bloqueadas por el terrorismo del ELN.
Petro imagina que su larga lengua conduce el país y genera reacción inmediata en el pueblo colombiano.
Está claramente equivocado.
Mientras medio país está subyugado por ELN, Petro anda dedicado a otras cosas.
A insultar de la manera más baja al nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast.
Lo ha llamado “Nazi”, y “Pinochet”, por ser Kast, quien le quitó está semana el poder a Gabriel Boric, el izquierdista y peor gobernante que haya tenido Chile.
Petro está dando un espectáculo de bajeza que no representa al pueblo colombiano.
Tanto así, que el nuevo Gobierno de Chile, mandó al embajador colombiano una dura carta de protesta, por ese indigno maltrato verbal de Petro.
“¡Con Kast, llegará la muerte a Chile!”, afirmó Petro.
Lo mismo hizo Petro recientemente con los nuevos mandatarios de Ecuador (reelegido), de Argentina, y de Bolivia.
Estos tres países abandonaron el socialismo y emprendieron el camino de la derecha.
La izquierda no dejó más que desorden, desolación, y quiebra.
Pero los insultos alocados de Gustavo Petro, presidente de Colombia, no se han detenido contra estos nuevos mandatarios de derecha.
El tema Trump, es de otro nivel.
Atreverse Petro en las calles de NY, donde era invitado, a arengar al ejército de los Estados Unidos, a desobedecer a Trump, es definitivamente una afrenta de marca mayor
Nada digna de un jefe de Estado, y si de un gamín.
Esa falta produjo antes de 24 horas la expulsión de Petro del país y el retiro de la Visa Usa.
Y después Petro, su hijo, su esposa y el ministro Benedetti, fueron incluidos en la lista OFAC (lista Clinton)
Es la muerte económica de un ciudadano en todo el planeta.
Al tiempo que Petro insulta a los presidentes nuevos, está anunciando un resonado popular a Maduro, que hoy no existe.
Y un soporte militar que tampoco tiene.
Hay solo un calificativo para Gustavo Petro.
¡Es un cafre!
Sobremesa
Los colombianos tenemos que desaparecer en las urnas, ese indigno, corrompido y vulgar legado de un cafre como Petro.
Él y sus amigotes creen equivocadamente que el país los va a reelegir.
Las urnas los van a enterrar.

