Fabio Castaño Molina
La temporada taurina que vivirá Manizales a comienzos del mes de enero próximo, una de las últimas por fallo Constitucional que prohíbe este tipo de eventos, permitirá como siempre que sus protagonistas, es decir los toreros, exhiban el mejor traje de luces que adorne sus faenas y cautive a los amantes de la tauromaquia. Pues bien, haciendo un parangón con la fiesta brava, debemos sentirnos orgullosos por que nuestras ciudades capitales y pueblos de encanto que conforman el Paisaje Cultural Cafetero Colombiano declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad y conformado por cerca de 50 municipios de los departamentos de Caldas, Quindio, Risaralda y Norte del Valle, están engalanados para esta época navideña con sus mejores trajes de luces navideñas. Pereira picó en punta al convertirse en unas primeras capitales del país en encender su fastuoso alumbrado con más de 3 millones de luminarias. Armenia y Manizales, apenas lo hicieron el pasado lunes 1 de diciembre como la mayoría de los municipios del país. El caso es que de manera sana se viene dando una especie de competencia entre los alcaldes para exhibir sus mejores galas y por ende, cautivar a propios y visitantes para que tengan, como lo hace Medellín, otra razón poderosa para recorrer una zona, como el Eje Cafetero, continúa consolidándose como un destino turístico de talla mundial gracias a su gran biodiversidad y variedad de experiencias, que cada vez con mayor nivel de excelencia, viene ofreciendo la zona a quienes lo recorren. “Pereira Lo tiene” es la nueva marca de ciudad que asumió la capital de Risaralda para promocionarse como destino nacional e internacional gracias a la excelente conectividad que hoy ofrece su remodelado Aeropuerto Matecaña como puerta de entrada principal al Paisaje Cafetero por vía aérea. Armenia por su parte, es una invitación para disfrutar de la naturaleza y la vida, gracias a esa delicada amalgama entre lo rural y lo urbano, mientras que Manizales, destacada como ciudad Universitaria, brilla también por la cultura que irradia a través de su monumental Centro Histórico. Las tres capitales, que unidas por esa vía mágica que administra la Concesionaria Autopistas del Café, gozan de gran prestigio como excelentes vivideros gracias a excelente de calidad de sus servicios y armónico desarrollo económico. Tres capitales, un solo destino, que con su aroma de café y cordialidad de sus habitantes acogen abrumadoramente a quienes las recorren, al igual que los pueblos de encanto que los rodean. Quiero invitarlos a vivir y sentir esta bella zona cafetera durante esta temporada de fin y nuevo año. ¡Un destino al que siempre se quiere volver!

