“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vostros mismos”
-Santiago 1: 22
Escribo esta columna desde el territorio, no desde una tarima ni desde un estudio de grabación; la escribo después de caminar barrios, hablar con líderes sociales y escuchar a la comunidad que por años han sido tratadas como objeto electoral, hoy puedo afirmarlo con claridad como lo he repetido en varias ocasiones: la política cambio.
Durante mucho tiempo se nos quiso vender la idea de que la política era imagen, discurso y protagonismo, pero esa fórmula se agotó, la gente ya no cree en campañas ruidosas ni en sonrisas ensayadas; hoy el ciudadano observa detalladamente comparando la trayectoria valorando la palabra que se cumple, no la que se repite.
La política es cara a cara, es presencia real, menos discursos y más acción; es escuchar antes de hablar y volver después de prometer, la comunidad vulnerable no necesita un salvador, se necesita un líder que entienda la realidad y trabajen en pro de mejorar, no sobre ella.
En la calle se reconoce fácilmente al que aparece solo en campaña y al que está siempre cumple la palabra y camina con convicción, también está el que solo posa para la foto un líder verdadero no se construye con ruido, sino con constancia, conocimiento social y compromiso.
Acompañar un proceso serio, con raíces reales territoriales y visión social, hoy no puede ser coincidencia, es decisión, entender que nuestro país necesita representación basada en experiencia, con empatía y carácter, un líder que no improvise que no se dedique a prometer lo imposible y que respete a la gente.
El próximo 8 de marzo no se puede imponer el espectáculo, debe salir victoriosa la palabra que es respalda por los hechos; el trabajo silencioso que no siempre sale en titulares cuando la política camina con base en la verdad, el ciudadano la siente y la respalda.
Señores, la política ha cambiado, el ciudadano manda y un futuro real se construye con verdaderos líderes que no necesitas hacer bulla para demostrar de lo que están hechos.

