Las “patanerías” del régimen

Port: Juan Hurtado Cano

Todos los días amanecemos los colombianos con un nuevo escándalo al que nos tiene acostumbrados este régimen nefasto que afortunadamente concluye el próximo 7 de agosto. señalaré algunos de ellos, porque no habría espacio para describirlos todos. Empecemos con los últimos.

  1. Referirse el señor Petro en el emblemático Hospital San Juan de Dios en los términos sacrílegos a la vida de nuestro Señor Jesucristo, a las santas mujeres y evangelizadoras que lo seguían por su fe en sus enseñanzas, no deja de causarnos indignación a los más de 1.500 millones de católicos en el mundo y otras iglesias cristianas, por la magnitud de sus de su alcances, a tal punto de provocar la reacción de la jerarquía de nuestra Iglesia Católica y a la que sólo le faltó señalar el nombre del susodicho responsable del oprobioso desatino, que nos avergüenza, a la inmensa mayoría de los Colombianos.

 

  1. El otro patán, que tampoco tiene vergüenza ni respeto por nadie, porque su soberbia imperial rebasa los más elementales términos de la decencia, el señor Guillermo Alfonso Jaramillo, el inefable Minsalud, quien tiene colapsado el país entero, sin medicamentos y anegado en lágrimas a los más desvalidos y cuya respuesta en los hospitales donde llega como emperadorcito con látigo, insultando y amenazado  a los humildes y nobles servidores de la salud, diciéndoles que “los ricos también lloran”, porque no tienen tampoco sus salarios para llevar el mercado a sus casas por  cuenta de ese individuo, que no le provoca hacer los traslados a la salud ordenados por ley y él, con su consorte en la Superintendencia de Salud, para no controlarlo, y su hija en la diplomacia londinense…. Qué vergüenza este “des-servidor”publico.

 

  1. El otro individuo, vulgar y grotesco Ministro del Interior, señor Benedetti, quien dirige sus insultos y amenazas contra la Suprema Constitucional cuando, en ejercicio de sus sagradas funciones de la guarda de nuestra Constitución, suspende, mientras falla de fondo, sobre el famoso “decretazo” 1390 del pasado diciembre que pretendía esquilmar el bolsillo de los colombianos, no de los “riquitos”, como llaman de  manera Insulza, sino a los pobres en las regiones de Colombia golpeándolos en los puntos que más duelen, salud, educación y el deporte, agravio frente al cual se ha pronunciado su defensor mayor, el dinámico Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, cuando encabezó la justa rebelión con sus colegas para no pagar ese impuesto agresivo del vanidoso y lunático inquilino de la Casa de Nariño.

 

  1. El nuevo posicionamiento de los “cerebros” como una tal Juliana Guerrero, graduada, sin estudiar ni asistir a clases y de cachucha castrista en una fantasmagórica universidad San Juan, que nadie conocía, y ahora esta señora “ilustrada” regresa a palacio a mangonear funcionarios después de su abortado nombramiento como viceministra de un tal ministro Florián que no supo decirnos a cuál sexo pertenece y que hoy fue ya defenestrado por su jefe y protector Petro.

 

  1. Después de insultar el señor Petro al Presidente Trump en New York lo llama telefónicamente y minutos antes de la violenta arenga que pretendía lanzarle en la Plaza de Bolívar, para solicitarle audiencia y tratar de recomponer la muy golpeada agenda bilateral, termina haciéndole exigencias para que el tirano dictador venezolano Maduro sea juzgado no en los tribunales de los Estados unidos sino por la soberanía Bolivariana en Caracas donde, todavía, la dictadora perversa Delsy Rodríguez no termina de  liberar los ochocientos y tantos retenidos políticos, torturados y humillados por este infame régimen corrupto que se robó las últimas elecciones presidenciales y con la tolerancia y beneplácito de su amigo más cercano y cómplice, el señor Petro, que nos tiene incendiado nuestro Catatumbo con la tragedia humanitaria de más de 60 mil refugiados que son víctimas del ELN y de las mismas Farc que nos dejó el inefable traidor, Juan Manuel Santos, quien sólo buscó alimentar su soberbia para ganar su anhelado Nobel con la fracasada paz de la Habana y que tambien ayudó a elegir a este incendiario que hoy nos gobierna a punta de arengas y trinos,  sin el más mínimo respeto por nuestra atribulada Patria.

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