Pedido al niño Dios

Carlos Andrés Hernández

Columnista

El año está finalizando, en medio de las novenas del niño Dios, los regalitos de los niños y la unión familiar, los pereiranos nos preparamos para despedir este año 2022, el cual nos trajo alegrías enormes, especialmente en materia deportiva con la anhelada estrella obtenida por nuestro amado deportivo Pereira. Para muchos fue un año maravilloso a pesar de lidiar con muchas dificultades en materia económica, todavía se ven las secuelas de la pandemia y los conflictos internacionales originados por la guerra Rusia- Ucrania; De igual manera la inflación cerró en uno de los porcentajes más altos de los últimos tiempos, las tasas de interés intervenidas por el Banco de La República limitan el acceso al crédito de muchos colombianos, especialmente en materia de crédito de consumo e hipotecario. Los pronósticos de crecimiento de la economía para el próximo año no son alentadores, se espera menos del 2%, una gran reducción comparada a la de este año. Esperamos que este final de año ayude en la reactivación económica, especialmente para el sector del comercio, al cual le ha tocado afrontar situaciones adversas, esperamos que la seguridad en la ciudad sea bien planificada con el fin de contrarrestar delitos como el hurto simple o el fleteo que son tan comunes en esta época; Una planificación estratégica por parte de las autoridades como el plan candado entre otras puede reducir enormemente las probabilidades de riesgo. Esperamos que menos niños resulten quemados por pólvora en esta navidad, es triste ver que a pesar de las diferentes campañas pedagógicas y preventivas, la ciudadanía todavía tiene muchas falencias en materia de conciencia ciudadana.  Al niño Dios con mucho fervor y optimismo le pedimos muchas bendiciones para los pereiranos el próximo año, que a pesar de los momentos complicados que se proyectan en materia económica, los colombianos y los pereiranos superemos dichas situaciones adversas. Pidamos también que por fin la ciudad saque adelante los proyectos de infraestructura necesarios para la ciudad, los 17 proyectos estratégicos propuestos por la administración tienen unos deficientes porcentajes de ejecución, esperemos que lo prometido por el alcalde se haga realidad. Pidamos al niño Dios que la ciudadanía vuelva a recuperar el amor y sentido de pertenencia por la ciudad, la ciudad sin puertas no puede volverse la ciudad de nadie, acá todos somos pereiranos pero nos hace falta más compromiso, amor y sentido de la cultura y la legalidad. Los principios y valores parten del hogar, la educación no se hace solo desde el colegio. El próximo año se vienen elecciones locales, oremos mucho en esta navidad por nuestra ciudad y departamento, para que el próximo año se haga la mejor elección para las diferentes corporaciones y cargos de elección popular; Pidamos al niño Dios, mandatarios honestos, con sensibilidad social, con amor por nuestra ciudad; Queremos un mandatario que genere convergencia, que llame a la unidad de todos los actores de la sociedad civil, especialmente los actores productivos, los gremios y la academia entre otros para  enfrentar problemas arraigados por años en nuestra ciudad, para superar la inmovilidad vial, la inseguridad o la improductividad. Pereira y Risaralda debe ser un compromiso de todos, no solo de un alcalde o un gobernador, todos debe debemos luchar del mismo lado, para construir una ciudad mejor, sostenible con el medio ambiente, segura y amable con los ciudadanos, organizada y productiva con construcción de tejido social. Oremos al niño Dios con mucha fe, entre todos podemos construir un mejor lugar para vivir, siempre he pensado que para crear hay que creer. 

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