Por: Carlos Andrés Hernández
Así fue publicado esta semana en el informe sobre el diagnóstico del sistema de salud colombiano por medio de la revista Británica científica “British Medical Journal (BMJ)”, una de las publicaciones científicas más influyentes y prestigiosa en Reino Unido. Dicha investigación titulada: “Cómo la política destruye el sistema de salud colombiano”, señala que el sistema de salud colombiano se ha venido deteriorando enormemente y ya no es ni la sombra del modelo ejemplo de eficiencia y cobertura en salud que era en Latinoamérica desde hace tres décadas, donde se llegó a registrar el 99% de cobertura con un muy bajo costo. La revista analiza diferentes causas del deterioro progresivo y la forma de como las decisiones políticas y poco técnicas del gobierno vienen acabando con cerca de tres décadas de cimentación y avance del sistema de salud colombiano; indudablemente la revista reconoce que existen fallas que afectan la eficiencia de la prestación de los servicios y los manejos administrativos como son la intermediación y la corrupción, fenómenos que permean la sociedad colombiana. Sin embargo, recalca que las medidas adoptadas por el gobierno han sido erróneas, politiqueras y que no atacan la causa de los problemas, generando una degradación sistemática y colapso en el sistema de salud; a tal punto que ya hay crisis en servicios de suministro de medicamento, diagnóstico, intervenciones quirúrgicas en áreas esenciales como maternidad, neonatales, urgencias, diagnóstico clínico y alta complejidad entre otros. La revista recalca que el gobierno en medio de guerras de odios y orgullos contra la clase política, empresarios y entidades prestadoras de salud, no supo conjurar las problemáticas y causa que afectan la salud, donde el choque político de sus reformas le han traído un enorme desgaste en el sistema que podría llegar a un punto de no retorno. Las decisiones administrativas no han sido las adecuadas, se ha fracasado en la intervención de EPSes consideradas críticas donde por el contrario de la mano del gobierno ha empeorado su diagnóstico, situación, deuda y prestación de servicios. La cesación de pagos ha sumido en una enorme crisis financiera a todos los eslabones de la cadena del servicio, desde los proveedores de medicamentos e insumos, las clínicas, hospitales y las IPSes entre otros. El panorama es desalentador y el gobierno en medio de una cacería de brujas a punta de retrovisor y en medio de pujas políticas, no logró conjurar soluciones claras a las problemáticas del sistema de salud, donde en cabeza de un Ministro pirómano como Guillermo Alfonso Jaramillo, donde en vez de atizar el fuego lo que hizo fue incendiar toda la casa de manera sistemática. Parece que esta fuera la estrategia del gobierno Petro en varios sectores como la salud, la seguridad y las finanzas públicas, llevar todo a la teoría del caos, no para fortalecer y mejorar sobre lo construido, sino para destruir el sistema por completo y mirar como lo reconstruye desde las cenizas en medio de resentimientos y odios de clase del pasado.

