Por: Fabio Castaño Molina
“No fue el odio que todo destruye agresiva razón de su causa; fue el anhelo de ver la semilla convertida en dorada abundancia, y triunfante la airosa bandera, que en abrazo fraterno formaran sus catorce lucientes estrellas sobre verde de mapa y labranza” ¡Qué bello! y que profundo este párrafo insertado en la letra del himno de Risaralda con autoría del “Poeta de la Tierra”, Luis Carlos González Mejía. Y echo amigos lectores mano a esta estrofa de nuestro bellísimo himno porque debemos estar henchidos de orgullo ante el nuevo aniversario que conmemora nuestro departamento este domingo 1 de febrero al arribar a sus 59 años de vida administrativa. Que gratificante es sentir, que como lo expresa nuestro himno; hoy la semilla sembrada hace 59 años se ha convertido en dorada abundancia. Abundancia que se traduce en vivir en uno de los territorios con mayor equidad social de país. Esa Risaralda Competitiva, Equitativa e Incluyente, que tiene como lema el actual gobierno seccional en cabeza del gobernador, Juan Diego Patiño. Esa Risaralda que hoy se da el lujo de estar en el top 5 de los departamentos más competitivos del país en materia turística; de poseer excelentes coberturas en salud, educación, servicios públicos e infraestructura vial. Esa Risaralda que con su estrategia “Hecho en Risaralda” viene conquistando el mundo haciendo presencia en ferias de gran reconocimiento internacional no solo para mostrar nuestros cafés especiales, sino los productos de los emprendedores de la zona. Esa Risaralda que sigue siendo un Bosque Modelo para el mundo, dada su gran biodiversidad. Es de reconocer que no hay felicidad completa porque existen lunares como las debilidades en materia de seguridad en algunas zonas, las precarias condiciones de algunas de las comunidades indígenas y las faltas de oportunidades de empleo especialmente para los jóvenes, entre otros factores, pero la verdad es que en comparación a otros territorios, Risaralda hace gala como en otra estrofa de su himno a “más justicia, más paz, más trabajo, más cultura, más luz y enseñanza, y más leña avivando la lumbre”. ¡Oh Risaralda que grande eres! Hablar bien de ella, empezando por su capital, cuidarla y protegerla, son sin duda los mejores regalos que le podemos dar a nuestro departamento hoy y siempre. ¡Feliz cumpleaños hermosa y abrazadora tierra!

