James Cifuentes M.
Columnista
Frente a la propuesta del ?Cambio?, que result? ganadora de manera apabullante en octubre de 2015, tuve mis reservas porque me parec?a una consigna muy audaz de alguien demasiado joven, que aunque bien intencionado seráa devorado por la maquinaria; eso cre?a yo y la historia justificaba mi escepticismo; pero, el estilo particular de Juan Pablo Gallo, sus r?pidos resultados, porque desde el desayuno se supo lo qu? iba a ser el almuerzo, primero, cuando a?n en campa?a, le demostr? a su partido que como candidato ?l era el l?der natural y el que marcaba los tiempos, o cuando, ya posesionado, sostuvo la ca?a, financiando sin valorizaci?n las obras iniciadas por su antecesor y proponiendo otras, vitales para la movilidad, gratamente desvirtuaron mi prejuicio.
Soy de los que piensa que la mejor política consiste en el hacer y en el actuar, y por ello reconozco que el Cambio result? genuino y que por primera vez, en lo que a m? concierne, sentimos una nueva din?mica en la administraci?n; la percibimos en los medios de informaci?n pero también en las calles; jamás la ciudad hab?a sido conducida con tanto compromiso y tanto liderazgo, con indicadores tan altos de ejecuci?n y de coherencia program?tica.
La mano y el car?cter del alcalde Gallo se han sentido en todas sus iniciativas, con el valor agregado de que ?l como responsable sabe lo que hace y entiende c?mo se hace, porque no gobierna atornillado a su oficina ni a su horario; ?l interpreta sus sue?os y los de la gente y se obsesiona con ellos; por donde mete la cabeza saca el cuerpo, como con el Megacable.
El alcalde es un gran comunicador y ese atributo no solamente le ha sido ?til para posicionar su imagen, sino que ha tenido otra virtud, más meritoria aun, la de fortalecer la institucionalidad del municipio y la credibilidad y la confianza de la ciudadan?a, lo cual es una ganancia que trasciende su propio per?odo y se convierte en un referente retador para las pr?ximas administraciones.
No tengo duda que el Cambio debe seguir, con Gallo y despu?s de Gallo; ?l ya tuvo su oportunidad, muy positiva hasta el momento, y ha dejado escuela y tiene equipo para consolidar una visi?n y un estilo de gesti?n que ha sido exitoso; no tengo duda que sus mejores d?as est?n por venir, por eso cruzo los dedos para que, en la nueva encrucijada judicial que lo amenaza, por la reactivaci?n de un proceso absurdo que era cosa juzgada, preponderen las argumentos leg?timos que eviten lo que seráa una gran injusticia.
