POR RAMIRO TABARES IDÁRRAGA
Como se esperaba el aumento del 23% del salario es un hecho histórico en la historia del país. La cifra de dos millones de pesos, representa una conquista para millones de trabajadores y sus hogares, donde habrá mayor capacidad adquisitiva. A medida que hay más demanda de bienes y servicios, la rueda de la economía se dinamiza con los beneficios sobre el empleo, la productividad, los impuestos y la estabilidad social.
La teoría del salario mínimo vital no es nueva. Se encuentra en la Francia posrevolucionaria, en el manifiesto del partido comunista y sobre todo en las encíclicas del Papa Leon XIII, quien dejó claro el tema de la doctrina social de la iglesia DSI. También se encuentra en países con modelos de gobiernos republicanos. La OIT la acoge dentro de su agenda de trabajo. La Constitución de Colombia de 1991 la acoge plenamente, en el ámbito del estado de bienestar. Este gobierno no está inventando nada, está dando cumplimiento a mandatos internacionales donde el país está afiliado y a su propia carta magna. Si la economía del país marcha bien, con indicadores y datos que matan relatos, apenas es lógico un aumento salarial que responda a ese momento. En esta ecuación ganan los trabajadores, los empresarios, los productores y el mismo estado vial del tributo.
Por años las doctrinas neoliberales impusieron una narrativa falsa, a fin de minimizar los aumentos salariales anuales. Los llamados expertos pontifican sobre los riesgos de salarios altos y su impacto en la economía. Expertos en economía de los Andes con salario, contratos y asesorías millonarios, quienes condenaban a los trabajadores a condiciones altas de pobreza. Este país tiene uno de los salarios más bajos de la región, con niveles de precarización laboral y evasión significativos. En sus fórmulas mágicas se basaban en compensar inflación y productividad. Luego entrevistaba a uno de sus patrones, o el banquero amigo del gobierno de turno para quedar bien ante los medios de los mismos patrones. Son los mismos en expandir miedos, riesgos y temores apocalípticos que hoy nadie les cree.
Los verdaderos expertos en economía y los compradores de mercado, si reconocen que mayores salarios implica mejores condiciones y más capacidad de pago.Que los primeros beneficiados son los millones de hogares para asumir pagos muy altos de arriendo, transporte, servicios públicos y canasta básica. El gobierno también debe controlar los monopolios para evitar alzas, acaparamiento y especulación. Hay un buen inicio del 2026 con esta medida histórica.


yo que me gano 2.100.00 y ese salario minimo vital no me acoge. vivo con mi madre que necesita de ciudados permanentes y a la persona que la cuida le tengo que paagar ese salario minimo vital, me veo en la necesidad, obligacion de no contratarla por toda la semana, solo por 4 dias , sali perjudicado yo, mi mama, y la persona que la cuidaba los 6 dias de la semana , que viva el salario minimo vital, y petro populista jamas volveras