Carlos Andrés Hernández
Columnista
El 29 de mayo se partió la historia de Colombia, el pueblo por medio de la democracia, el voto, ósea la voz del pueblo se ha pronunciado, el mensaje fue muy contundente, “el pueblo colombiano ya no quiere más de lo mismo, no quiere más de los partidos tradicionales, ni la U, ni el CD, ni el conservador ni el liberal”. Ya no quiere saber más de Uribe, Gaviria ni Pastrana. El pueblo está cansado de lo mismo, de las promesas incumplidas, de la corrupción que acaba con el presupuesto y le quita los recursos a las inversiones, estamos cansados del robo que le hacen al sistema de salud donde muchos niños y ancianos mueren en las puertas de los hospitales, estamos cansados de ver como se enriquecen unos bandidos de cuello blanco entre los cuales se encuentran muchos caciques regionales que con clientelismo y burocracia por una tradición política extraña e inexplicable, los colombianos los premian y los eligen como ejemplo a seguir. Este domingo los colombianos vencieron las maquinarias, el poder político de los partidos en pleno, el clientelismo político de casi dos siglos; Los colombianos optaron por dos candidatos que encarnan nuevas alternativas de cambio, una de izquierda con propuestas sociales, la otra independiente, por primera vez desde hace muchas décadas el voto depositado tiene un mensaje claro de rechazo contra el continuismo un voto de protesta. Estos nuevos vientos, indudablemente tendrán una repercusión en la política local y regional, los congresistas electos que apoyaban al candidato Federico Gutiérrez, nunca antes se habían sumido en tanto silencio, ya no se ven mensajes en Twitter desafiando a los candidatos, ya no saben qué hacer, después de pintados y de haberle levantado la mano en plaza pública al candidato del oficialismo, frente a semejante totazo, no tendrán más opción que correr a buscar el lado que más les convenga, harán cualquier movida con el fin de no perder sus cuotas burocráticas, o las promesas que les habían hecho de ocupar cargos directivos en el próximo Congreso. Después de pintados no les queda más opción que tratar de hacer alianzas, buscar padrinos o enviar mensajes a los candidatos que pasaron a segunda vuelta con el fin que los adopten, así les toque subirse a la Rodolfeta o a la Petroneta. A muchos congresistas recién electos se les ha truncado los planes, no esperaban este fatal desenlace político en contra de sus intereses, el mapa político ha dado un giro de 360 grados, posiblemente se puedan enredar los avales para las elecciones locales que se avecinan. De ganar el candidato Petro, indudablemente algo pasará con las directivas nacionales del partido liberal donde muchos están interesados en reclamar esas banderas, especialmente el Senador Luis Fernando Velasco, acérrimo crítico de la dirección actual. Mucho ojo a los candidatos que quieren aspirar a las alcaldías y gobernaciones el próximo año, el panorama político está cambiando, las cosas ya no son iguales, aspirar por los desgastados partidos tradicionales puede ser una premonición hacía la derrota. Aspirar bajo la batuta o el designio como candidatos de las administraciones locales, bajo el señalamiento del mandatario de turno puede ser crónica de una muerte anunciada. Los que ostentan el poder en la alcaldía de Pereira la tienen muy dura para las próximas elecciones, la gente está mamada de los mismo, ya no cree en pseudoscambios, no valió las maquinarias, ni la presión a contratistas y funcionarios para inferir en el voto; En Risaralda y Pereira la gente votó libre, sin dejarse constreñir. Los candidatos a las elecciones locales deben estar muy nerviosos, es una decisión muy difícil a la que se deben enfrentar a final de este mes, determinar por cual movimiento o partido van a aspirar; con el huracán político de este fin de semana a muchos políticos tradicionales se les cayó la estantería.

