Traidores, al infierno

Oscar Alberto Díaz Garcia
Columnista

La traición a la patria se paga con cárcel, pero también en el noveno círculo de los infiernos; el más grande poema escrito en lengua alguna, La Divina Comedia de Dante Alighieri, se divide en tres partes, la primera es precisamente el infierno; el cual describe como un abismo en forma de embudo dividido en nueve círculos, que albergan almas en pena. Allí purgan eternamente sus faltas, en los círculos del dos al cinco, los glotones, avaros, lujuriosos, iracundos y cobardes. El primero, el limbo, queda reservado a las almas que desconocen a Dios.
En los círculos sexto al octavo están los herejes, los violentos y asesinos, los blasfemos, pervertidos y fraudulentos; para estos últimos hay categorías: adúlteros, aduladores, lambones, hipócritas y ladrones. Pero el noveno círculo, el más aterrador, lo destina Dante a ingratos, desleales y traidores, a donde algún dia ira a parar el precursor del narco socialismo de la Colombia actual, el expresidente Juan Manuel Santos. Los traidores son
para Dante lo más abominable de la especie humana: “la escoria de la tierra, pues quien traiciona la Patria no merece piedad.”
La perfidia hecha ser humano se llama Santos; ahí anda a escondidas detrás de Petro, llevando y trayendo desde Cuba su cuento; mucho aprendió de Samper, y está cerca de Lucifer. Se vistió de Nobel mediante todos los engaños y mentiras. Hoy de contera, le da catedra al ministro Iván Velásquez, ese que, en lugar de administrar los recursos para la defensa de nuestra soberanía, se la está empeñando a Rusia y a Cuba.
Otra vez tenemos un ministro de defensa haciendo cola para llegar al noveno circulo del averno. La trampa en la cual se puede caer es doble: consiste en que le hicieron creer a una parte de la sociedad civil que, para evitar la guerra, debemos entregar la soberanía. Entre tanto intentaron primero poner a los viejos y antiguos militares y policías, a pelear con la nueva generación, impidiéndonos que les sigamos hablando al oído; como no lo han
logrado, ahora designaron como viceministra de la defensa a la doctora Ana Catalina Cano Londoño, una abogada con especialización en derecho comercial, joven, con ningún nexo ni experiencia concerniente a las reservas.
¿Que buscan? ¿Creen acaso que penetrar la conciencia colectiva de cientos de miles de veteranos, para ponernos del lado del narco socialismo, es tarea de unos pocos meses? A los mandos actuales de la policía, les pueden dar la orden de convocar sus reservas para que escuchen de la dama su factible discurso empalagador.
Magnifico seria que le cojan la caña, para que les den de su propia medicina y mas bien pongan a la viceministra a reflexionar desde su inteligencia inductiva, sobre una realidad insoslayable: las FFAA de Colombia somos gente del pueblo y amigos de la libertad y la democracia. Jamás, traidores.

Otras opiniones

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -