En diálogo con el padre Pacho, su párroco, se recordó la historia de esta insignia de la ciudad, su significado, datos de toda una institución y los actos con los que se hará la celebración este fin de semana.
“Divídase la actual parroquia de Pereira en dos, los límites de la nueva parroquia son: partiendo del río Otún, por la calle 17, hasta el Ferrocarril de Caldas. Carrilera abajo pasando por la Estación de Nacederos y continuando hasta el río Barbas”.
¿Por qué se fundó la parroquia? “Fue fundada en el año 1935, por el decreto del obispo Arbeláez que estaba en ese momento en la Diócesis de Manizales. Pereira no era diócesis todavía, lo mismo que Armenia, pertenecía todo a Manizales. Luego se dividió Caldas y en ese momento el obispo hace un decreto donde permite que nazca una segunda parroquia en Pereira, porque ya había un decreto de la construcción de la primera parroquia, que era Nuestra Señora de la Pobreza”.
¿Quiénes donaron el terreno y cómo llegó la imagen? Entre las familias que donaron el terreno estaba don Alfonso y otras cuatro o cinco familias, como los Gómez. Ellos donaron el terreno y mandaron a traer una imagen desde España, de La Rioja, porque la Virgen está en La Rioja, donde hacen su veneración. La Rioja tiene una zona, así como nosotros aquí en el Valle de Risaralda, un río que baja y tiene varios afluentes. Esos afluentes desde la altura, se ven como unas venas que llegan a una arteria, por eso se llama el Valle de las Venas o Valvanera, eso significa”.
La Virgen
¿Qué representa esta advocación? “Es una virgen que generalmente está para los menesterosos, para los que son desvalidos, para los que no tienen techo y en esta realidad que vive Pereira aquí, en torno al Parque de La Libertad, sabemos que la imagen o la advocación de la Virgen de Valvanera va para todas esas personas en situación de calle, en prostitución, con adicciones. Ella es como la protectora, la que acoge ese tipo de realidad de vida, la que acompaña a esas personas que a veces sufren el dolor”.
¿Cómo ha sido el trabajo con las personas en situación de vulnerabilidad? “Cuando llegué, algunas personas en prostitución o en situación de calle me preguntaban si podían entrar al templo, que si eran dignas. Yo les decía: ‘por supuesto, usted es tan digna como cualquier otra persona’. Hoy ya vienen, nos acompañan en celebraciones, hacemos actividades de apoyo, alimento, reuniones de Navidad y Semana Santa. También acogemos a grupos trans del sector del Parque, todos han ido aprendiendo a querer a la Virgen y a confiar en ella”.

El Templo
¿De dónde llegaron las campanas y el reloj? “Las campanas se trajeron de Italia y el reloj, creo que es francés, también lo mandaron a traer en barco. La construcción en total duró unos 15 años, hasta que el padre Corrales entregó ya el templo construido, y desde entonces se han venido haciendo mejoras”.
¿Dónde se celebraban las primeras eucaristías? “En el mismo sitio donde estamos ahora había un rancho de guadua. Cuentan que allí celebraba el monseñor Corrales, mientras se construía el templo. También dicen que en donde hoy está el Parque de la Libertad celebraba algunas veces, y ya después entraron al nuevo templo”.
Celebración
¿Cómo van a celebrar los 90 años? “Vamos a hacer un triduo mariano: hoy habrá misa solemne a las 5 de la tarde, mañana 6 de septiembre viene el señor obispo a presidir la Eucaristía a las 5:30 de la tarde y, después, tendremos la ‘Cena de los Fundadores’, con 180 invitados, entre descendientes de las familias fundadoras y feligreses. El domingo 7, será la misa de los niños a las 10:30 a. m. y al mediodía, celebraremos el cumpleaños con una gran torta para compartir con los feligreses y una serenata a la Virgen”.
¿Qué otros detalles especiales tendrá la celebración? “El sábado será muy importante porque aparte de la visita del obispo, estrenaremos un Himno a la Virgen de Valvanera que escribí, donde se cuenta su historia en prosa. Es una plegaria que habla de los niños sin abrigo, de las madres que sufren, de los que viven en la calle. Es lo bonito de la Virgen, que acoge a todos por igual”.
Fundador
Para conocer de manera más fidedigna la historia del sacerdote que se puso manos a la obra, fue consultado el padre Aníbal Hurtado, quien fue presidente de la Academia de Historia Eclesiástica y es un referente en los asuntos históricos. “Se llamaba monseñor Agustín Corrales, nacido en Abejorral, Antioquia, en el año 1883, hijo de padres labriegos, sus virtudes cristianas rápidamente fueron comunicando al niño y al joven, favoreciendo así el llamado del Señor al sacerdocio. Se ordenó en 1906, para el servicio de la diócesis de Manizales, fue nombrado párroco en el año de 1935, en Pereira le tocó construir el templo y para tal, proponer los convites para subir piedras y arena desde el río Otún para asentar las bases del majestuoso templo, lo mismo, la gravilla y todo lo que necesitaban. Asimismo, se hacían bazares en el parque donde a través de la venta de empanadas iban construyendo.
Cuando monseñor Baltasar llegó a la Diócesis, monseñor Corrales era el párroco de la Valvanera y sin dejarlo de serlo fue nombrado Vicario General para compartir con el señor obispo la tarea de administrar y dirigir la naciente diócesis. Por sus méritos y realizaciones había sido nombrado canónigo de la Catedral de Manizales por Monseñor Luis Concha Córdoba. Cuando las luces del pesebre se encendían para celebrar el Nacimiento del niño Dios, allá en La Valvanera una luz se extinguía, era la vida de monseñor Corrales, 24 de diciembre de 1954. Murió a los 71 años de edad y 47 de sacerdocio.
“Un pecho que te venera
hoy tu favor solicita.
Óyeme madre bendita
oh Virgen de Valvanera”.



