Un caficultor de tercera generación -como el mismo se define- y con veinte años dedicado a este renglón de la agricultura, es el nuevo presidente del Comité Departamental de Cafeteros de Risaralda. Se trata de Germán Parra Correa, representante de la circunscripción Marsella – Balboa – La Virginia, en reemplazo de James William Montes Morales, y quien estará acompañado por Francisco Javier Batero Trejos, representante de la circunscripción Quinchía – Guática, en la vicepresidencia. Desde su finca en la vereda San Luis de Marsella, situada en la vía a Pereira, Parra Correa dialogó con EL DIARIO acerca de la situación actual y el futuro de la caficultura en Colombia, la recolección de la cosecha cafetera y las expectativas frente al Congreso Nacional de Cafeteros, el cual por primera vez en la historia se llevará de forma virtual y tendrá como lema “Unidad, transformación, futuro, el café es la esperanza de Colombia”, el cual tendrá lugar del 1o al 4 de diciembre próximo.
¿Cuáles son sus retos como presidentedel Comité Departamental de Cafeteros?
Pues la primer labor es el acompañamiento a todos los caficultores de Risaralda en la recolección de esta cosecha, procurar terminar de la mejor manera este proceso, que nos vaya bien en esta recolección, puesto que hubo bastantes expectativas por la coincidencia con la pandemia del Coronavirus y con el confinamiento obligatorio. Pero gracias a esa labor y a la coordinación que se ha hecho con todas las autoridades, a la intervención de la Federación de Cafeteros, del Comité Departamental de Risaralda y de las autoridades territoriales hasta el momento no hemos tenido situaciones graves o que perjudiquen gravemente al caficultor. Esntonces el objetivo es terminar de hacer esta labor, coordinar todo este trabajo para que la cosecha la terminemos con el año y cerremos un año satisfactorio para los caficultores.
¿Cómo se logró suplir la demanda de recolectores del grano?
De acuerdo con las expectativas que había y con la demanda de mano de obra que tenemos para la recolección de la cosecha no ha habido sitios en el el departamento donde se presente una falta grave de personal. Eso significa que las expectativas y las cifras que teníamos en un principio de ocupar tanto los recolectores que nos llegan de otras partes como los que residen en nuestro departamento pues fueron suficientes. Es muy posible que haya habido más personas de la región que recolectores de otras regiones. Hubo mucha participación de personas de la zona en la recolección de esta cosecha y eso beneficia a la economía local y regional que es finalmente la beneficiada con estas acciones
Ya viene el Congreso Nacional de Cafeteros ¿qué expectativa hay con respecto a ese Congreso?
Este será un congreso, con unas características especiales porque lo vamos a hacer no presencial,s será virtual y es por primera vez se realiza un congreso cafetero ordinario que no será presencial sino digital, lo cual tiene unas unas implicaciones logísticas especiales y también mucha expectativa por sus resultados. En este Congreso aspiramos hacer un análisis sobre cómo nos fue en este año cafetero, en esta cosecha cafetera y hay unas expectativas también grandes frente al gobierno nacional acerca de cómo fortalecemos, cómo la Federación Nacional de Cafeteros fortalece ese mundo cafetero. Y en cuanto a la caficultura internacional hay que analizar qué va a pasar con el Foro de Países Productores, si lo vamos a continuar o no, si el Foro seguirá presión a la industria cafetera para que al caficultor se le reconozca unos precios justos, lo que implica cubrir costos de producción y tener unos excedentes. También qué va a pasar con la política interna de Colombia respecto a la Caficultura y las herramientas que nos ofrece la Federación Nacional de Cafeteros a través de los bienes públicos a todos los Caficultores
¿En general cómo se ha comportado el café en esta situación de pandemia?
En términos generales en esta cosecha nosotros los caficultores nos damos por bien servidos, puesto que estamos en el momento en que tuvimos con quien recolectar la cosecha que ha sido de buena calidad y los precios nos han favorecido. ¿Eso qué significa?, que nos estamos desatrasando en unos déficits que traíamos de años anteriores, recordemos que tuvimos unos períodos con unos precios deprimidos, llevamos un tiempo con unos precios bajos, entonces lo que estamos en este momento es recuperando ese déficit que hemos tenido, así que ahí nos damos por bien servidos
¿A pesar de la pandemia el café, como siempre ha sucedido en situaciones de crisis, sigue adelante?
Sí, a pesar de la pandemia pues los caficultores hemos seguido con nuestra actividad y por fortuna nuestros cultivos nos han respondido. Los caficultores también le hemos respondido a la sociedad en dos sentidos: primero, en entregar un producto que la sociedad lo necesita, lo consume y lo requiere y, segundo, seguimo en esa dinámica económica que en lo regional es determinante para nuestra región. Entonces a pesar de la pandemia los caficultores y la caficultura hemos continuado la actividad normal en beneficio de la sociedad, insisto, para entregarle un producto de buena calidad y generar esa activación o continuar con esa actividad económica, como tradicionalmente lo ha hecho el café y es repartir esos recursos a toda nuestra sociedad y sobre todo a la sociedad más necesitada.
¿Es Usted optimista frente al futuro del café?
Sí claro. No solo por tradición y por cultura, sino por el peso que el café tiene en la economía regional y por el fuerte aporte y el impacto que representa para ella. Por eso el café sigue y seguirá estando con nosotros.
Datos cafeteros
En el segundo semestre se recolecta el 70% del total de la cosecha cafetera anual, para el caso de Risaralda son unas 3.200.000 arrobas.
La cosecha cafetera total del departamento supera las 4.160.000 arrobas.
En la presente cosecha se necesitaron 40.000 recolectores de café, de los cuales 25.000 son de la región y 14.000 llegaron de otros departamentos.
Los municipios con mayor producción cafetera son Belén de Umbría, Santuario, Santa Rosa de Cabla, Pereira, Apía y Marsella.




