Risaralda es uno de los departamentos colombianos donde la seguridad y el orden público se han mantenido estables en los últimos meses, aunque se percibe alguna sensación de intranquilidad fruto del regreso a las calles de centenares de personas que estuvieron sometidas a un prolongado confinamiento por efecto de la pandemia del Coronavirus. Sin embargo, tanto en la mayoría de los delitos de alto impacto como en otras expresiones de la criminalidad, las estadísticas demuestran que hay una reducción sensible. Al menos esto es lo que se percibe en los once municipios que están por fuera del área metropolitana, que están bajo la jurisdicción del Departamento de Policía Risaralda. Con el Secretario de Gobierno Departamental, Israel Alberto Londoño Londoño, quien intervino el pasado fin de semana en el Concejo de Pereira, hicimos un repaso a la situación de seguridad que se vive hoy en este territorio.
¿Cuál es hoy por hoy el panorama de seguridad en el departamento?
La situación de seguridad en Risaralda, sobre todo en la jurisdicción que le corresponde a la Policía del Departamento de Risaralda en los 11 municipios que no hacen parte del área metropolitana (Pereira, Dosquebradas y La Virginia) más Santa Rosa de Cabal, ha sido de calma y normalidad, desafortunadamente como muchas veces sucede en algunos sitios se presentan situaciones que alteran esa tranquilidad. Es el caso ocurrido hace algunos días en Belén de Umbría donde dos jóvenes, que no eran de allá del municipio, atentaron contra dos ciudadanos de Belén que estaban disfrutando de un partido de fútbol en un establecimiento cerca a la plaza del pueblo. Hacía 16 años no se veía una situaciónd de estas, unos disparos al lado de la plaza principal en contra de alguien. Allí murieron las dos personas contra quienes estaba dirigido el atentado y los dos supuestos autores del atentado fueron capturados, pero posteriormente el Juez de Garantías les dio libertad por ser menores de edad.
¿Cuál es la situación en el resto de los once municipios?
En términos generales ha habido calma en el orden público, así mismo en la frontera con el Chocó, en los municipios de Pueblo Rico y Mistrató. Excepto algunas acciones de la delincuencia común que con esta reapertura por motivo del COVID-19 se vienen presentando algunos hurtos y situaciones de inseguridad, pero en términos generales hemos estado con una completa calma en los diferentes sitios del Departamento. Debo destacar que municipios como Pueblo Rico y Mistrató van completar 18 meses sin presentar un solo homicidio en la jurisdicción.
¿Sin embargo la percepción colectiva es que ha aumentado la percepción de inseguridad en algunas ciudades?
Digamos que sí y eso es normal dado que la gente está saliendo de un confinamiento muy prolongado. Eso se evidencia en las imágenes del Metro de Medellín o en lo que está pasando en Cali, la gente está en una situación que deja ver los efectos del encierro, muchas personas han perdido los empleos y en la calle se percibe ese ambiente y se siente que hay una posible percepción de inseguridad. Eso es consecuencia de ese confinamiento tan prolongado que tuvo el país por más de cinco meses. Pero en términos generales en Risaralda las estadísticas, que son en las que nosotros nos basamos. demuestran que se disminuido las cifras de los delitos de alto impacto, así como en hurtos y en atracos, y no se han presentado secuestros. Pero mire un caso que deja ver la magnitud de esa percepción de inseguridad: hace unos días me llamó un señor a decirme que al hijo lo habían secuestrado en Santa Rosas pero todo resultó ser producto de una llamada torcida que le estaban haciendo a él. Entonces esa es la consecuencia, diría yo, de ese confinamiento. Ahora después estar haciendo las propias actividades que habíamos dejado atrás y reactivándose en muchas cosas, creo que se puede dar esa percepción. Pero usted tiene razón, eso es lo que nos han dicho muchas personas en la calle, que no se sienten seguras al volver a salir en esta nueva normalidad.
“En general la situación de seguridad y de orden público en Risaralda ha sido de calma y normalidad”
¿Además mucha gente piensa también que se ha disparado el microtráfico en el área metropolitana y los municipios?
Nosotros lo que reconocemos es que el consumo de alucinógenos, que no estaba tan desbordado en muchas partes, como sí se veía en Pereira y Dosquebradas, desafortunadamente ha llegado a algunos municipios del occidente de Risaralda pero lo estamos combatiendo con la Policía Nacional y con la Fiscalía General. Y se han dado capturas, producto de esas acciones permanentemente se reportan detenciones de personas que comercializan y trafican con estupefacientes. Por ejemplo en el puesto de control que hay en Cerritos, se detectan las mercancías que vienen del Norte del Valle y las estadísticas nos demuestran que ahí se han incautado una muy importante cantidad de alucinógenos, de marihuana, que iban a ser comercializados en algunas zonas de Risaralda. Pero sí somos conscientes de que el consumo de alucinógenos en muchos municipios de Risaralda se ha incrementado, desafortunadamente.
Para la semana entrante se ha previsto una minga indígena a nivel nacional ¿esa situación en Risaralda está controlada?
El Coronel José Daniel Ubaldo está al frente de ese tema, los indígenas no van a pasar por esta ruta. Estamos muy atentos y, obviamente, también hemos establecido charlas con los directivos del CRI de Risaralda a fin de que ellos no salgan de sus territorios en estos momentos, puesto que todavía el virus apenas está alcanzando su mayor impacto o pico en el departamento. Es por ello que vemos diario 170, 180 o 200 casos de nuevos contagios de COVID-19 y por eso queremos mantener a los Indígenas Emberas de Risaralda al margen de esas situaciones. Al respecto hemos tratado de plantear con ellos de que no se den esas movilizaciones, por lo menos en el Departamento de Risaralda
¿Con la reapertura del transporte intermunicipal, la situación en los municipios cómo ha funcionado, ha venido normalizándose todo?
Si, el Terminal de Transportes de Pereira ha venido funcionando en ese orden y se han ido aumentando las rutas hacia los diferentes municipios, manteniendo los protocolos de bioseguridad. El transporte terrestre intermunicipal sí se ha reactivado bastante.
¿A qué tema le están poniendo atención prioritaria en estos momentos en el Departamento, en materia de seguridad?
A mantener presencia permanente en la frontera con el Chocó, a garantizar el transporte del servicio público y, obviamente, a proteger la vida de líderes sociales y a esclarecer los crímenes que se hayan podido presentar anteriormente
¿Aunque las finanzas están muy golpeadas, este año no se va a hacer ninguna inversión para lograr la dotación de la Policía y el Ejercito?
Actualmente estamos haciendo una subasta para comprar equipos por $1.900 millones en vehículos, motocicletas y todo tipo de elementos de seguridad y, además, vamos a aportar $1.000 mil para la dotación del helicóptero que nos entregó la Policía Nacional
¿Cuándo va a estar disponible ese helicóptero para apoyar las tareas de vigilancia y seguridad en Risaralda?
El helicóptero ya está disponible para ser utilizado, está en la base de la Policía Nacional en Bogotá, pero hay que dotarlo de los elementos necesarios para poder utilizarlo plenamente. Esa inversión es del orden de los $7.000 millones y será financiada en conjunto por la Gobernación de Risaralda y la Alcaldía de Pereira, para lo cual se va a requerir también comprometer vigencias futuras por tres años.



