El proceso que la ciudad conoció como la Fundación Cultural y Compañía Cuerpo Convite desde 2014, duró hasta el año 2024, cuando vieron que Pereira crecía de importante manera a nivel cultural, de territorio, y como atractivo turístico, decidieron transformarse.
El artífice de esta nueva apuesta por el folclor infantil es el reconocido coreógrafo Víctor Mejía. ¿Cómo empieza esta apuesta por el folclor en Pereira? “Así como tenemos la Banda Sinfónica municipal, pensamos en que existiera en la ciudad un elenco de bailarines profesionales que mostrara la tradición folclórica, porque Pereira tiene academias y escuelas muy buenas en ritmo latino, en muchas líneas, pero faltaba a nivel de folclor para poder proyectar a nivel nacional el nombre de nuestra ciudad, Tanto es que empezamos el ejercicio en el año 2024 y trabajamos hasta este año. Hicimos el primer ejercicio grande que fue llevar por primera vez, el baile de Ciudad Pereira al Reinado nacional del Bambuco, que es la plataforma más importante de folclor del país. Queríamos mirar cómo Pereira empieza a aparecer en la esfera nacional, porque es una ciudad metropolitana”.
Mejía expresa que demostraron cómo el talento pereirano, que es increíble, puede florecer. “Este año, desde la cabeza de la dirección decido que el folclor colombiano debe trabajarse desde los más pequeños. Cultivar el folclor con los más niños simboliza y significa que no vamos a perder en muchos años esa identidad”.
Para el mundo
La idea es llevar estos niños al folclor nacional, “que bailen cumbia, mapalé, porque ellos tienen que conocer nuestro folclor, con la apuesta de que sean niños que van a viajar. Queremos que el ballet infantil Ciudad Pereira pueda viajar a nivel nacional y representar a Pereira, y que muy prontamente, seguro, los hemos de ver bailando por las calles de otro país, porque eso siembra”, esa es la visión de Mejía con este semillero que deja sin palabras a quiénes los ven en acción.
Contar la historia
¿Por qué la danza es una forma de aprender otras cosas? “Porque Colombia ha sido un país que ha trabajado a través de la violencia y no podemos evitar que nuestros niños conozcan esa historia, pero no podemos contar solo la historia que siempre hemos contado de derecha y de izquierda. Hay que contar una historia que se vuelva historia de Colombia: de cómo nuestras mamás, nuestros papás, han subsistido en el campo y han hecho de Colombia un lugar tan especial, siendo uno de los países más felices del mundo. Y eso se logra con nuestros campesinos, con nuestra gente de los pueblos. gente que es feliz, que realiza las fiestas”.
¿Qué papel juegan las fiestas en esta identidad? “Este país tiene fiestas de todo: del chontaduro, del aguacate, de la papaya, porque somos gente muy fiestera y la fiesta significa que estamos siempre tratando de salir de eso que nos hace tristes. Los niños deben de aprender eso con el folclor colombiano, recordar la historia, pero vivirla desde la danza”.
Motivación
¿Cómo ve a los niños con todo el proceso? “Ya me están pidiendo usar una falda, que un sombrero, quiero que aprendan a usar un rabo de gallo. Y eso ya es una ganancia para nosotros y para Pereira. No es alejarlos de la otra música, porque la música está ahí. Es empezar a enamorarlos de otra y que en sus propios espacios ellos empiecen a pedirla: ‘mamá, quiero escuchar música folclórica; mamá, quiero ir a este festival”.
Mejía dice que las niñas pueden ser las futuras reinas nacionales del Bambuco, sin ver el reinado como una plataforma de belleza, sino una plataforma de conexión cultural. “Más de 10 mil personas fueron al Festival Nacional del Bambuco, si no son más, al desfile folclórico, a la muestra. Que la niña de Pereira pueda ganar y que se pueda mostrar, hay reinados infantiles también, entonces la verdad es que este grupo se convierta en una proyección muy grande”.
Lo que falta
“Falta más que los papás, los papás de los hombres, porque en este tipo de formación de danza, los papás y las mamás son muy tímidos al entrar un niño a danza. Hay concepciones de que la danza es un poco complicada para los hombres y que los niños deben de jugar fútbol, las niñas deben de bailar, eso ha permitido que nuestras niñas crezcan sin pareja y llegan a una fiesta de 15 años, les toca bailar con la amiga, les toca bailar con la tía, porque los hombres no tenemos esa cultura de aprender a bailar”.
En el Ballet se forma desde la danza para lo social, que sean niños que el día de mañana puedan de verdad empoderarse de sacar a bailar a una niña en un baile y que lo hagan con respeto y amor. “A las niñas les aporta a la feminidad, peinarse, maquillarse, y a los niños les da disciplina, compromiso. El respeto por el cuerpo se aprende aquí, no en la calle”.
“En unos 6, 7, 8 años, serán los profesores de esta ciudad, los bailarines profesionales que van a impactar a todo Pereira”.
Los niños reciben todo tipo de formación técnica, lo más importante para el Ballet Ciudad Pereira es el manejo del folclor, empezando por el nuestro, el pasillo, bambuco, las parrandas campesinas, cómo vivían nuestros campesinos.



