Bellas Artes de la UTP: los retos del último año

Desde la propia fundación de la Universidad Tecnológica de Pereira hay un vínculo muy fuerte con las humanidades, las Bellas Artes y en términos generales con la generación de ambientes culturales en la ciudad. Ambientes que cruzan la formación, la investigación, la divulgación, la generación de públicos y porque no decirlo la crítica. Finalizando la década de los años 60 el Instituto Pedagógico Musical de Bellas Artes se convierte en esa puerta por la que cruzaron los inquietos por la música, la plástica y por la escena para tener acceso a una formación más formal. Su evolución en los años siguientes fue la base para darle vida a la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad Tecnológica de Pereira.  En términos culturales y humanísticos, Pereira era una ciudad antes de esa facultad y otra la que se perfiló con la intervención de los programas académicos que la conforman. Sus Calles y parques recibieron esculturas, bustos, instalaciones y demás, autoría en su mayoría, de artistas formados por la Facultad de Bellas Artes y Humanidades.  En términos humanísticos también ha dejado huella, especialmente fomentando en sus programas el pensamiento crítico, repensando la sociedad, interviniendo e interpretando fenómenos de la sociedad.  Enrique Arias Castaño es el decano actual de la Facultad y le ha correspondido enfrentar dos momentos históricos que han demandado la audacia para seguir adelante. El primero las exigencias que propuso la pandemia del Covid-19 y el segundo el papel de la facultad en la interpretación del movimiento de jóvenes que se han expresado en la movilización que inició el 28 de abril.

 ¿En la pandemia como se ha enfrentrado a la necesidad de hacer la formación en aquellas áreas que se suponen grupales?

En principio fue un desafío manejar espacios diferente o alternos que permitieran a la gente tener la posibilidad de estar expuestos a todo lo que se construye desde la Facultad, eso conllevó a que se generaran diferentes posibilidades alternas para que pudieran tener acceso. Al día de hoy, se crearon varias actividades desde la facultad, que compilan todo lo que hacemos, una de esas actividades es “Por Amor al Arte”, que son podcast que en los que se muestran proyectos docentes, presentaciones, diferentes actividades que se llevan a cabo desde los programas, grupos de investigación o colectivos. Otro se denomina “Bitácoras de la Distancia” donde se hace un recorrido visual de lo que se construye en la facultad. Así mismo las producciones desde los grupos de investigación y escritos que han surgido alrededor de este fenómeno de este año.

¿La tecnología no fue ajena para el abordaje de las Bellas Artes?

En un principio si, por ejemplo, las actividades culturales y artísticas que se manejaban desde la presencialidad como la sala de exposiciones, las noches de gala que hacíamos en el teatro, nos tocó migrarlas a otro tipo de escenarios, como los escenarios virtuales. Por ejemplo, en el caso de la sala de exposiciones, se hace todo el montaje en la sala, la exposición, los recorridos se hacen de forma virtual. Y las noches de gala y otras presentaciones también buscamos la mejor herramienta virtual para que las personas puedan acceder a ellas usando esos mecanismos. Entonces es la tecnología y el formato, en eso tenemos que ser muy creativos porque realmente debemos entender que esas exploraciones también las está haciendo el público. De una cosa estamos seguros la gente está buscando por donde encuentra la oferta cultural y artística.

¿Qué tanto han afectado la tecnología y el aislamiento la generación de nuevos públicos?

Mucho. La formación de públicos que era una de nuestras tareas fundamentales, es desafiante. Para las diferentes actividades que desarrolla desde la facultad, lo que está ocurriendo nos genera un nuevo perfil de público, también hay una reinvención de ese púbico y eso lo tenemos que interpretar para responder también, para comprender lo que se demanda desde la nueva realidad. Antes hacíamos un perfilamiento del público que asistía a nuestras actividades y según eso las proyectábamos. Ahora tenemos que mantener ese perfilamiento desde las otras plataformas, teniendo en cuenta la edad, la formación académica, los tiempos, muchos detalles que son susceptibles para ese público que se cautiva con mucho sacrificio, pero que se puede perder con mucha facilidad.

¿Como ha manejado la actividad que requiere la presencialidad, por ejemplo, los ensambles musicales?

Bueno, los docentes, los estudiantes y grupos en general han hecho montajes muy interesantes, en un principio todo virtualizado manejando plataformas donde han hecho todo el ensamble a través de videos. Eso ha ocurrido con la orquesta, se hecho en clases en fin todas las actividades musicales han migrado. Sin embargo, hay otros casos que han acogido la presencialidad, han establecido protocolos y han logrado reunirse y hacer las presentaciones, hasta ahora sin público, pero todo esto es parte de lo que ha ido avanzando. Ha habido diferentes adaptaciones, ¿cuál es la situación difícil? El tipo de actividades que se hacen desde música por las exigencias desde lo vocal, los instrumentos de viento, en términos generales, la interacción, pero ahí se ha logrado llevar a cabo poco a poco.

¿Qué retos que deja esta nueva realidad?

Definitivamente no está clara la presencialidad total y eso nos lleva a que debemos pensar en otros tipos de condiciones para hacer partícipe a la comunidad de cada uno de nuestros escenarios. También la participación y generación de públicos para poder segmentar todo el impacto que se genera desde la facultad y desde las humanidades un reto es la generación de nuevas temáticas que tienen que ver con las posibilidades de impacto social a partir de los diferentes espacios donde participamos. Porque hemos tenido participación en eventos, congreso, conferencias desde la facultad de forma virtual.

¿Qué papel se asume desde la facultad frente a al movimiento de jóvenes cada vez más expresivos y críticos? 

Lo primero es que hemos sido mediadores y parte del comité de garantías institucionales. Sería ilógico que teniendo y departamento de humanidades una facultad como tal, no se tuviese en cuenta la voz de esas comunidades, y servir en esos espacios. Nosotros hemos generado apropiación académica conceptual, discursiva alrededor de todas las necesidades que se han presentado, es decir que la producción misma de la facultad y de los diferentes programas está alrededor de toda esta situación, con un análisis antropológico, sociológico, un análisis desde la ética, desde la filosofía desde diferentes aspectos que se relacionan con la facultad. Y que los estudiantes terminan no solo sintiéndose acompañados, sino entendiendo que la academia debe aportar al desarrollo de la sociedad.

¿Bellas Artes cómo ayuda a construir proyectos de ciudad?

La Facultad elaboró un plan de 12 proyectos sobre los cuales hace su intervención, uno de ellos es precisamente es la intervención en la universidad y en la ciudad. La facultad se ha proyectado y ha tenido la posibilidad de ser invitada para hacer parte de diferentes propuestas del departamento y la ciudad, para hacer intervención. Actualmente hacemos por lo menos 6 intervenciones representativas de ciudad. 

  • Cerro Canceles, aquí no puedo entrar en detalle, pero es hacer una intervención arquitectónica y artística, para el mirador 360°. Un proyecto de la alcaldía que busca crear un lugar referente para la ciudad.
  • Parque de los Estudiantes de Álamos: es el desarrollo de un espacio de esos que le faltan a Pereira, donde haya esparcimiento y que tenga permanencia social. Allí haríamos una intervención artística acorde con la temática del parque.
  • Megacable: Se trata de un mural que da toda la vuelta a la estación del Megacable de Tokio, en una iniciativa de embellecimiento que lidera la alcaldía para todo el sector
  • Tambo El Privilegio (Boquerón): En un proceso de articulación entre la Universidad, la Gobernación de Risaralda y Autopistas del Café, hicimos un gran mural de más de mil metros, que denominamos “Las Aves Aman el Eje”, en el cual rendimos tributo a las aves endémicas del departamento.
  • Pueblos Con Encanto: Un proyecto de gran magnitud en el que la universidad pudo intervenir desde diferentes dependencias. Desde Bellas Artes participó en el proceso de apropiación social del proyecto, el desarrollo de las paletas de colores, el proceso de embellecimiento de fachadas y la realización de murales alusivos a cada municipio.
  • Círculo de patrimonio Histórico y Artístico: es una intervención que se hace en la Universidad Tecnológica de Pereira que busca cruzar toda la universidad con una intervención sobre lo que significa el patrimonio arqueológico y artístico que tiene la universidad.

DESTACADO

“Los docentes los estudiantes han hecho montajes muy interesantes, en un principio todo virtualizado, manejando plataformas donde han hecho todo el ensamble a través de videos”

 

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