A raíz de las lesiones que sufrió en un accidente y las cuales lo dejaron en una silla de ruedas y con movilidad reducida, Luis Guillermo Mafla, más conocido como Luigi Mafla, debió abandonar el ejercicio de su profesión de odontólogo para enfocarse en ayudar a los demás a alcanzar sus sueños. Por ello ha estado dedicado a dar conferencias y charlas, siempre acompañado con una sonrisa de optimismo. Y dentro de sus propósitos inmediatos, está la conformación de un club y una liga departamental de boccia o bocha, un deporte con reconocimiento paralímpico el cual es practicado por personas en sillas de ruedas.
¿A qué está dedicado?
Hoy en día me dedico a transformar el mundo. Soy odontólogo de profesión, pero a raíz de la lesión medular que sufrí hace tres años en una caída en un río, perdí toda la movilidad de mi cuerpo y a partir de ese momento no volví a ejercer. Pero hice un pacto con Dios en el que me iba a dedicar simplemente al servicio y a transformar el mundo desde el punto vista de poderle cambiar la vida a otra persona, así sea con la sonrisa, y hasta lo que más pueda hacer por esa persona, por llevarlo a conquistar sus sueños y hacer algo más por su vida, independientemente de que esté en una silla de ruedas. Lo que yo hago hoy en día no está solamente enfocado a las personas con discapacidad, sino también para quienes tengan un sueño o quieran llegar a alcanzar algo.
¿Y cómo le ha ido en esa tarea?
Excelente. Yo empecé a hacer los ejercicios de visualización de mi vida y me veía en un auditorio donde había miles y miles de personas que querían escuchar la historia que les iba a contar. Pero más que eso me sentía muy feliz al ver que esas personas estaban alegres por el poder de transformación que iba a haber después del mensaje. Yo no quiero llevar un mensaje de ego, no que las personas vean lo que soy sino lo que Dios ha podido hacer por mi vida y por la de mi familia, a pesar de las circunstancias en las que me encuentro. Se me han presentado la oportunidad para dar conferencias para Comfamiliar, en institutos de buen nivel y en empresas como Cornabis la cual me ha dado mucho apoyo en cuanto al tema educativo en el campo del desarrollo personal y a cosas que yo le apuesto mucho. Creo que si una persona quiere impactar en la vida de otro, siempre debe tener un líder o un mentor.
¿ Cuándo ha sido más feliz: en su vida anterior o en la actual?
Yo pensaba que era feliz. Hace muchos días una persona me preguntó cuál es el mayor logro que he alcanzado en mi vida. Y creo que ese logro es la felicidad o la plenitud, porque yo hoy en día estoy pleno; sé que me hace falta caminar, pero no lo necesito para ser feliz. Así que aquello que yo un día llamé accidente, hoy se convirtió en la oportunidad más grande de mi vida, porque me permitió abrir los ojos al mundo y darme cuenta que yo vine a este mundo no a pasar y a oxidarlo, como hacen muchas personas, sino con el propósito de transformar la vida de otros seres humanos.
¿Qué tropiezos ha afrontado el Club Deportivo Boccia que están conformando?
Un día le conté a Nancy Orozco que los muchachos del Club Deportivo Boccia nos habíamos quedado sin lugar de entrenamiento. Nosotros lo hacíamos en el CEDE del Parque Industrial en donde nos visitó un candidato a la alcaldía en plan de amistad, porque lo conozco hace mucho tiempo, y no con intenciones políticas. Es más: él ni siquiera se presentó como un político ante quienes estábamos allí. Y raíz de esa visita nos cerraron el espacio con el argumento que esos no eran espacios para la política. Eso me entristeció mucho, no tanto por mí sino porque los muchachos llegaban de manera muy feliz a su entrenamiento y ahora no tiene donde hacerlo.
¿Qué ha logrado avanzar en la creación de la Liga de Boccia?
En Risaralda no tenemos bochas, como tampoco clubes ni liga de bocha. Existen ligas en 13 departamentos y somos aproximadamente 500 bocheros. Yo empecé a entrenar con la Liga de Caldas, que nos ha dado mucho apoyo. Yo era paciente de Teletón y un día que fui a dar una conferencia en la Universidad de Caldas, la profesora que me invitó me habló de este deporte, lo conocí, entrené con ellos, aprendí lo que más pude y me prestaron unos implementos para que trajera ese deporte. Ahí nació ese sueño con un tío mío, que me ha apoyado mucho. Durante un año yo iba a entrenar con mí tío esperando que llegaran más personas, pero nunca llegaban, pero nunca dejé de creer y hoy en día somos siete deportistas y estamos esperando más. Esperamos que más muchachos que se encuentren en las condiciones que estamos viviendo se puedan incluir en un deporte de estos y hacer realidad sus sueños de viajar, de competir, de generar un ingreso y dedicarse a todas actividades que probablemente les de más alegría.
¿La bocha es un deporte paralímpico?
Sí, es un deporte paralímpico o sea que en los Juegos Nacionales, que tendremos en la región en el 2023, seguramente vamos a tener representación de Risaralda. A eso le estamos apostando. Este deporte está enfocado a las discapacidades más severas, como parálisis cerebral y lesiones medulares fuertes y está clasificado en BC1, BC2, BC3 y BC4 según la dificultad y es la BC4 la más competitiva. Hay algunas personas que no lanzan la bocha con la mano sino con un canaleta, con el apoyo de un auxiliar el cual siempre está de espalda al campo de juego.
¿En qué tipo de escenario y con qué implementos se practica?
No recuerdo exactamente las medidas, pero el escenario debe ser en piso de tablilla o de baldosa donde se delimitan los puestos para cada bochero. La bocha se puede jugar individual o por parejas y en Colombia tenemos el mejor del mundo en la categoría BC4 que es Euclides Grisales de Valle, el cual participó en las últimas semanas en Montreal y en Hong Kong y en unos días viaja a Perú con la selección Colombia. La idea es participar en todos estos juegos nacionales y empezar a sacar deportistas para la selección que nos representen en Juegos Paralímpicos.
¿Sin escenario, dónde están entrenando?
Nosotros, como apenas estamos despegando, solo entrenamos los sábados de 2 a 6 de la tarde, donde nos consigamos un espacio, dado que no tenemos sede. A veces nos conseguimos una caseta comunal, un salón, en cualquier lugar donde al menos podamos encontrarnos y vernos como club. Por eso es el llamado a que aparezca una persona que nos pueda brindar un espacio deportivo. Tampoco tenemos bochas, dado que las tenemos son de Caldas. Hace poco hicimos una rifa para reunir una plata, pero el juego de 13 bochas (seis azules, seis rojas y una blanca) que necesitamos cuestan $ 2.5 millones.
¿Cuál fue el objetivo de la “Abrazatón” que hicieron hace poco?
“Abrazatón” surgió de una idea de amor, porque en eso se basa lo que hago hoy en día. Esa jornada era para darle visibilidad a este equipo y para que las personass se den cuenta que nosotros no necesitamos salir a pedir, sino que vea que tenemos mucho que aportarle a la sociedad: amor. Y a través de los abrazos, no se imagina el impacto tan impresionante que hubo a través de ésto. Salimos desde El Viajero hasta el Obelisco y repartimos más de 1000 abrazos, eso fue algo increible. Ese día salimos seis deportistas en compañía de Cornabis y de familiares y amigos, éramos de 20 a 25 personas.
¿Ahora cuál es el siguiente paso?
Ya tenemos una terapeuta que nos ayuda con los muchachos, que es una especialista en neurorehabilitación, otro terapeuta especialista en recreación y deporte que es el entrenador, tenemos creada la junta directiva y la documentación para conformar el club como tal. Lo que sigue es avanzar, reunir recursos para comprar los implementos deportivos y buscar un escenario, que es lo más urgente. En Facebook aparecemos como bocciapereira y en Instagram como bocciaotun.



