El fallo del tribunal de arbitramento en el litigio entre Megabús e Integra, uno de los operadores del sistema de transporte masivo, va mucho más allá de la conclusión simplista según la cual Megabús se salvó de pagar las pretensiones del demandante ($150.000 millones) y sólo deberá desembolsar algo más de $12.200 millones. Sea lo primero afirmar que este pleito venía de once años atrás cuando Integra argumentó que Megabús había incumplido los términos del contrato de concesión en materia de regulación tarifaria. Así que fue necesario recurrir al tribunal de arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá, el cual emitió un laudo de 256 páginas en el cual concluyó que en efecto Megabús no solo incumplió, sino que faltó a la buena fe contractual, contribuyendo con ello a mantener una operación deficitaria del sistema, en desmedro de su concesionario Integra. Así que la empresa no solo deberá pagar los $12.200 millones que tienen corte a octubre del año pasado, sino el saldo pendiente entre octubre de 2.020 y agosto de 2.021 (alrededor de $12.000 millones) y el 50% de las costas del tribunal de arbitramento ($2.250 millones). Pero, lo más importante, es quedó en firme el sistema regulatorio de tarifas pactado inicialmente. Sobre el tema hablamos con el gerente de Integra, Ramón Antonio Toro Pulgarín.
¿Cuál fue el origen o el motivo de la demanda que instauró Integra contra Megabús?
Desde que inició el contrato en materia tarifaria siempre Integra y Megabús tuvieron diferencias porque la forma de liquidar que semanalmente hacia Megabús se separó de los términos como se estableció en el contrato y desde ese entonces hemos venido en un intercambio de criterios y buscando posiciones de conciliación, sin embargo Megabús se sostuvo en su posición de liquidar de tal manera que el sistema siempre fue deficitario y nunca nos alcanzó a pagar los recursos que nos correspondían con base en las tarifas que nosotros licitamos en el contrato. Esa discusión se profundizó en muchos momentos y nunca hubo un escenario en donde nos pudiéramos poner de acuerdo, por lo que correspondió iniciar en el 2.010 un proceso de reclamación que quedó suspendido por efectos de la crisis que desató Promasivo, en el 2.018 iniciamos un proceso de conciliación directa que también fue suspendido y ha habido muchos momentos de operación del sistema donde hemos intentado buscar un punto de encuentro pero la posición de Megabús ha sido tosuda al respecto.
¿Cómo se llegó a este tribunal de arbitramento?
Ante esto nos correspondió proceder a un ejercicio de reclamación directa por la vía de una instancia arbitral ante la Cámara de Comercio de Bogotá que es la que estableció el contrato de concesión, este tribunal fue convocado a finales del año pasado y se desarrolló en el transcurso del presente. Y tuvo, como consecuencia, que el pasado viernes, 27 de agosto, los árbitros emitieron el laudo en donde se condenó a Megabús a pagarle a Integra una parte ($12.206.304.4169) de nuestras pretensiones ($150.000 millones), porque esas pretensiones no fueron tenidas en cuenta con base en unas apreciaciones que hizo el tribunal de arbitramento. Pero, en todo caso, el desenlace es que quedó claramente establecido y concluido por los árbitros que en efecto Megabús incumplió el contrato y que trasgredió la buena fe contractual al no hacer el ejercicio de solicitud de actualización de tarifas ante el Área Metropolitana como correspondía y que, por ende, deberá pagarnos -por lo pronto- estos $12.206 millones, teniendo en cuenta que esa cifra quedó con corte a octubre del año pasado, así que entre octubre y agosto de este año también hay un saldo importante que procederemos a ejecutar el cobro.

¿De qué tamaño es el saldo pendiente?
Son $12.000 millones y solamente corresponden, para que se tenga la dimensión de lo que estábamos reclamando ($150.000 millones), el tiempo corrido entre agosto del año pasado y éste que básicamente estableció el tribunal que se hizo con corte del último otrosí que firmamos y que luego desistimos de él que fue el otrosí número 100.
Este laudo arbitral implica además el pago de costas. ¿A cuánto ascienden?
El tribunal nos costó cerca de $4.500 millones, de lo que le corresponde el 50% a cada uno. En su momento a Integra le tocó pagar el 100% de esa cifra porque Megabús no canceló lo que le correspondía, pero luego nos hizo el reembolso del recurso más los intereses.
¿Al establecerse que Megabús incumplió los términos del contrato qué va a pasar ahora en materia de regulación de tarifas?
Creo que en medio de este ejercicio, primero hay que tener en cuenta que las tarifas del contrato de Integra no son necesariamente las que se le cobran al usuario como pasaje, para que eso no genere algún nivel de confusión. Las tarifas del contrato son tarifas que se pagan por kilómetro recorrido en los buses troncales y por pasajero en los buses alimentadores, las cuales depende de cómo se estructure la liquidación en la bolsa. Estas tarifas fueron licitadas por Integra y, con base en esa licitación, fueron evaluadas de manera oportuna por Megabús y las cuales se deben venir actualizando en el tiempo, pero eso no se ha dado. Así que creo que nos debemo sentar a analizar las implicaciones de laudo, Megabús tendrá que mirar un número importante de escenarios y lo cierto es que Integra siempre ha estado atenta a analizar alternativas en todo este asunto.
¿Es posible pensar que la empresa incurra en un nuevo incumplimiento con este antecedente?
No sé, lo que sí sé es que a Integra se le dio la razón en su debate y a Megabús le corresponderá lo propio porque ya de entrada tiene un fallo que le está diciendo que incumplió y que los términos de los contratos son para honrarlos.
¿En otro escenario, que ha pasado con el sistema de transporte masivo a causa de la pandemia y el paro nacional?
La verdad es que ha sido un tema sumamente complejo. En medio de la pandemia el sistema venía en un proceso de recuperación, el cual nos acercaba a más o menos un 60% de la demanda a la que estábamos acostumbrados en el año 2.019, pero llegan estos hechos de vandalismo que destruyeron cerca del 70% de la infraestructura de estaciones del sistema y la vandalización de varios vehículos de las empresas de transporte, tanto colectivo como masivo, que prestamos servicios a Megabús. Ese infortunio, lastimosamente, nos llevó de nuevo a una condición bastante compleja. Ahora estamos otra vez en un proceso de recuperación con una connotación adicional muy complicada y es que las estaciones siguen dañadas y, tristemente, no vemos capacidad de respuesta de parte de Megabús para ponerlas a punto y eso, básicamente, no le permite al sistema seguir avanzando en la recuperación a los niveles que se esperaría dadas las condiciones de inseguridad que el estado actual de las estaciones les representan a los pasajeros. Eso no permite tener la capacidad de respuesta para alcanzar la debida recuperación de la operación del sistema. Pero sí vamos recuperándonos y desde hace dos semanas el sistema ha venido mostrando movilizaciones cercanas a los 70.000 pasajeros, cifra que en algunos momento ha subido y en otros ha bajado, pero eso ha sido muy alentador desde la perspectiva de la condición tan compleja en la que estábamos luego de estos episodios de paro y de vandalización.
¿Qué tanto falta para alcanzar el promedio diario óptimo de pasajeros?
Antes de la pandemia estábamos en un promedio de 120.000 pasajeros en día hábil, de lunes a viernes, y hoy estamos en un promedio de 70.000, lo cual nos acerca al 60% de las cargas a las que estábamos acostumbrados, así que todavía la situación es sumamente compleja. Es de recordar que lo que tuvimos para reportar todos los operadores del sistema el año pasado fueron inmensas pérdidas, en el caso de Integra fue una pérdida de $7.300 millones y este año vamos con unas pérdidas acumuladas muy significativas.
¿En términos de recuperación del sistema que implica la puesta en operación del Megacable?
El cable aéreo no va a ser operado por Intregra, sino por Megabús de manera directa. Nosotros celebramos la llegada del cable porque es un sistema que a todas luces e independiente de su capacidad financiera tendrá un impacto social inmensamente grande para la ciudad, a la cual le otorga más competitividad, desarrollo y le pega de frente a industrias como el turismo porque tiene la capacidad de hacer de Pereira una ciudad más comercial y más vendible en términos turísticos.Eso hace que Megacable sea un sistema que le va a traer al área metropolitana un refresco importante y le va a dar nuevos factores de competitividad.
“Vamos recuperándonos y el sistema ha venido mostrando movilizaciones cercanas a los 70.000 pasajeros, eso ha sido muy alentador desde la perspectiva de la condición tan compleja en la que estábamos luego de estos episodios de paro y de vandalización”.



