Una de las docentes más reconocidas de Colombia, quien a pesar de su juventud tiene en su haber una experiencia de más de 15 años en colegios públicos de Bogotá, estuvo en Pereira y compartió parte de sus investigaciones y logros, que resume como una chispa que debe estar presente en el hacer.
Sindey Carolina Bernal Villamarín, licenciada en Diseño Tecnológico, Magister en Tecnologías de la Información aplicadas a la Educación, doctora en Educación Inclusiva y candidata a doctora en Formación para la Diversidad de la Universidad de Manizales, participó en TecnoTalento y en conversación con Punto Final, habló sobre su propuesta de inclusión digital.
La chispa
¿Cuál es su mensaje para los docentes de Pereira? “Mi presentación la relaciono con la película El Quinto Elemento, en la que el foco no era solo encontrar el agua, la tierra, el fuego y el aire, sino encontrar precisamente ese quinto elemento que era el amor, que podía determinar o identificar la chispa que nos mueve los corazones y esa chispa que nos hace ser profesores y que sin duda alguna nos permite transformar muchas veces esas realidades que vivimos en los contextos educativos. Les quiero compartir, cómo encontré ese quinto elemento y que seguramente ellos también lo tienen, pero entonces que lo volvamos a activar y que lo tengamos presente en cada uno de los espacios que compartimos con nuestros niños, niñas y adolescentes”.
¿Humanizar la tecnología? “Está muy conectado en esa línea del ser, eso me parece supremamente valioso. Sin embargo, les voy a mostrar ejemplos de tecnología que se puede acercar al reconocimiento de ese ser, cómo utilizamos la Inteligencia Artificial para ayudar, cómo la utilizamos para crear recursos con nuestros estudiantes, cómo desarrollar semilleros de investigación en la escuela para poder conectar ese ser con el saber y el hacer”.
Inclusión
¿Cómo ser inclusivos y que no se quede solo en un cupo o una rampa? “Ese tema nosotros lo estamos trabajando mucho con el Diseño Universal para el aprendizaje (DUA), es cómo podemos empezar a crear precisamente recursos tecnológicos para activar los sentidos: para la parte visual, auditiva y kinestésica. Entonces, no los vemos solo desde la discapacidad, sino desde la habilidad, eso es lo que queremos, identificar a nuestros estudiantes desde su potencial, desde la habilidad, y cómo podemos utilizar diferentes recursos digitales y análogos para potenciar esas habilidades”.
¿Cómo se aterriza todo este lenguaje especializado en las aulas? “Lo articulé con los semilleros de investigación en la escuela, es donde los niños pueden asumir un rol como investigadores y ellos crean recursos. Lo primero que hacen ellos es indagar, reconocen su contexto, su realidad, una problemática que ellos tengan en su contexto, porque se parte de lo que ellos viven cotidianamente. Luego el proyectar, desde ese reconocimiento proponen una estrategia de solución, un proyecto, un software, un juego, lo que responda a esa problemática y posteriormente vivir la experiencia cuando ya se aplica lo que ellos se crearon, y por último valorar el proceso: evalúan si realmente respondió a la problemática que ellos identificaron. Esa es la ruta que hacemos en este recorrido y eso es posible implementarlo en las escuelas”.
Educación pública
Se tiende a creer que todas estas habilidades y ventajas son propias de la educación privada. “No, soy profe de colegio público en el sur de Bogotá, incluso la primera localidad fue Ciudad Bolívar. Nunca he trabajado en un colegio privado. Es que la cuestión no es tener materiales, porque somos bajos en recursos, sino efectivamente cómo los implementamos: buscamos convocatorias, nos presentamos y postulamos. Promovemos este tipo de experiencias para buscar esos recursos y esas estrategias. Son 15 años como profe del Magisterio, particularmente en noveno, décimo y once en el colegio José María Vargas Vila del 20 de Julio, logramos ya 10 años de implementación, de replicar el semillero de investigación, se crearon diferentes semilleros en diferentes ejes y líneas, hay unos profes en Filosofía, Ciencias sociales, todos empezamos a implementar los semilleros, y lo que hacemos es sistematizar nuestra práctica, escribir lo que hacemos y postularnos”.
La profesora Bernal cuenta que varios de sus estudiantes vieron que la educación es la oportunidad para transformar y para cumplir sueños, cosa que define como maravillosa. “El intercambio entre docentes y estudiantes de diferentes regiones, culturas, lugares y países, enriquece un montón”.
“Para los colegas de Pereira, creo que algo importante es el trabajo en red. Nosotros juntos somos más fuertes, así que trabajemos en equipo desde las diferentes áreas y disciplinas para que podamos materializar todas las ideas. Crear entre todos es algo clave”.
A la profesora la pueden encontrar en Instagram como Sindey_Bernal. También tiene una página que se llama Inclusión Morada que es todo lo del foco de inclusión con la tecnología.



