Es posible que muchas personas no hayan dimensionado en sus justas proporciones el impacto que la cuarta revolución industrial, en especial la inteligencia artificial y la robótica, han causado en la educación. Y ello implica cambios sustanciales no solo en la forma como se educan los seres humanos, sino también en el tipo de formación que reciben y en la clase de competencias que se deben enfatizar para desempeñarse con éxito en un mundo laboral que cambia a una velocidad inusual. Por ello lo que hoy se debe privilegiar es la educación para toda la vida, la educación mediada por la tecnología, la formación virtual y en línea, entre otros conceptos innovadores. Sobre el panorama que hoy se percibe en la educación en el mundo, hablamos con Felipe Baena Botero, rector de la Fundación Universitaria del Área Andina en Pereira.
¿Cuál es el escenario en el que se mueve la educación en el mundo?
Es importante analizar el contexto: todo esto nace con la llegada de la cuarta revolución industrial y la aparición de los cambios demográficos que están ocurriendo en el mundo donde la población se está envejeciendo, la globalización que hoy se marca mucho más que antes y el desarrollo tecnológico con la llegada de la inteligencia artificial y la robótica. Así se está generando uno de los cambios más importantes de la historia: antes tuvimos el vapor, la electricidad, internet y ahora la inteligencia artificial y la robótica que están poniendo al mundo en una condición diferente. Esto tiene un impacto transversal en todas las áreas de la sociedad, en donde la gente está muy retada con el tema de la genética, la bio-ética, los bebés de diseño y de temas como el avance en la regulación a la par con los avances tecnológicos, como lo que pasó recientemente en Colombia con la plataforma Uber.
¿Qué implica esta revolución para la educación?
Uno de los impactos más grandes está en la educación. Igual como pasó en las tres anteriores revoluciones industriales, la mejor manera de prepararse para recibir un cambio como éste es incrementar los niveles de educación de la población. Lo veíamos cuando el mundo pasó de la agricultura al mundo industrial en Estados Unidos, la gran mayoría de la gente laboraba en la agricultura y cuando fue a hacerlo en las fábricas fue necesario formarlas para llegar allí. Hoy en día estamos hablando de una economía del conocimiento, en donde dado que muchos trabajos van a ser automatizados por la llegada de la inteligencia artificial y la robótica, la formación de las personas en sí misma y los sistemas de educación están retados a cambiar.
¿Ese cambio es tanto en la forma como en lo qué se enseña?
Allí el cambio fundamental es que nosotros estamos acostumbrados a un sistema de educación que donde pasábamos de la secundaria, al pregrado y al postgrado y de ahí se daba el salto al mundo laboral, era como si fueran mundos partidos: estudiar, trabajar, pensionarse… La realidad es que hoy, con toda la cantidad de conocimiento que se genera en tiempo real, todos estamos obligados a actualizarnos. Ahí viene el primer cambio profundo que es la educación para toda la vida, ya no es suficiente llegar hasta el máximo nivel que es el doctorado, sino que debemos estar dependiendo de nuestros perfiles y de nuestros intereses completamente actualizados, a riesgo de volvernos obsoletos. Nos volvemos como los celulares que llegamos hasta el Felipe 10.0 pero hay otro profesional que nos pasa por el lado con la versión 11.0 o 12.0, el cual está mucho más preparado para el mercado laboral. En la educación para toda la vida, las universidades a nivel mundial están obligada a que el modelo sea pertinente y ofrezcan las opciones de seguir estudiando continuamente.
¿Existe una oferta de oportunidades de formación en línea?
En este campo han salido modelos nuevos como los MOOC (Massive Open Online Course) que mediante plataformas tecnológicas ofrecen cursos cortos, 100 % en línea, para que las personas se formen. Eso parecía un modelo diferente a las universidades, pero acá está uno de los campos en donde Área Andina se está moviendo. En nuestra universidad, combinando toda la educación formal en la seguridad de que el pregrado y el postgrado no van a desaparecer, estamos ofreciendo cursos cortos on line que le permite a la gente actualizarse permanentemente. Nosotros tenemos nuestra propia plataforma de MOOC.
¿Cómo está conformada la oferta de cursos en esta modalidad?
En este momento tenemos alrededor de 20 cursos gratuitos y tenemos cursos que hacen parte de los programas que son alrededor de 10.000. Estamos, incluso, haciendo alianzas con universidades y empresas externas para seguirlos incrementando, porque es una oferta muy grande de cursos que puede tomar una empresa para ofrecerlos a sus empleados o personas naturales que quieran actualizarse. Allí hay un paso importante y Área Andina se vincula con todo lo relacionado con la educación para toda la vida.
¿Esto ha significado una revolución en la educación a distancia?
Con la llegada de Internet la educación a distancia mediada por la tecnología hoy es día es una realidad. Esto ha venido pasando por diferentes etapas: al inicio había que llevarla a los municipios porque no existía conexión de internet en los pueblos, pero hoy en la actualidad en nuestro país, el cual ha avanzado mucho en cobertura de banda ancha en las regiones, tenemos coberturas de Internet muy importantes con lo que podemos educación mediada por tecnología. Nuestra universidad, desde el 2013 puso dentro de su plan estratégico complementar la educación presencial con la educación mediada por tecnología y allí ya tenemos más de 11.000 estudiantes en el país. En Área Andina decimos: la tecnología es una realidad, la educación mediada por tecnología funciona perfectamente, se alcanzan niveles de calidad muy altos y se puede llegar a lugar del país remotos y donde es difícil el acceso.
¿Es necesario medir esos niveles de educación?
Un tercer punto que tiene mucho que ver con la tecnología es que hoy en día, dentro de la ciencia del aprendizaje, es posible también empezar a medir por medio de analíticas de aprendizaje como avanzan las personas mediante la tecnología. Área Andina ya viene entrando en esos proyectos para ir mirando en el camino el estudiante como va aprendiendo y ofreciéndole contenidos personalizados.
¿Qué va a pasar, entonces, en el contexto del portafolio de las universidades?
El último aspecto, que es quizás el mas importante de todo esto, tiene que ver con los cambios de las habilidades. Dado que vamos a tener muchos trabajos automatizados, en donde las máquinas, los algoritmos y la robótica van a reemplazar mucho de lo que hacemos, se habla de la importancia de fomentar en los seres humanos las habilidades propias de los humanos, que son principalmente conductuales, blandas y que tienen mucho más que ver con el ser humano. Al respecto el Foro Económico Mundial dice cuáles eran las 25 habilidades que eran requeridas en el pasado y cuáles van a ser las que se vienen. Allí se ven cosas interesantes como que antes era la memoria, pero hoy se habla es del pensamiento crítico. No solo tener que captar las cosas como si fueran fotos, sino entender el por qué de las cosas.
¿Significará la desaparición de algunas carreras y creación de otras nuevas?
Eso tiene mucho que ver con la realidad del mercado laboral. Hay carreras que empiezan a verse menos importantes, aunque la realidad es que las tradicionales es difícil que desaparezcan como el derecho, la medicina y las del área de la salud, la administración de empresas, pero más que carreras se ven cosas técnicas que son importantes de agregarle a los currículos, como el manejo de las ciencias de datos, la programación de software. Área Andina ha sido enfática en este tema y en lo que está necesitando el mundo, dado que hay un relevo y cambios en las carreras, pero aún se vuelven mucho más importantes las habilidades adentro de cada carrera.
¿Cuál es el objetivo del “Primer foro nacional de innovación en la cuarta revolución industrial” que realizará el 20 de febrero?
El propósito del evento es arrancar el análisis desde el contexto de la cuarta revolución industrial, qué significa esto a nivel mundial, cuál es el impacto en los distintos sectores y queremos aterrizarlo mucho a lo que ocurre en la región, que tanto se prepara un ciudad como Pereira para encarar esta revolución industrial, qué tanto estamos pasando de sectores industriales a los del conocimiento para que haya procesos de innovación en la ciudad hacia el futuro.



