Cristian David Hurtado, uno de los tres participantes de Risaralda que hacen parte de la convocatoria nacional de Talento Sena, es un joven santarrosano quien se define como un arquitecto ambientalista con raíces campesinas y quien tiene como propósito superior habitar el territorio de una manera correcta, entendiéndolo y en la búsqueda de cómo transformar el mundo. Este emprendedor encontró hace dos años en Tecnoparque Nodo Pereira una oportunidad para que su idea de negocio avanzara en desarrollo y en visibilidad, así que su apuesta está basada en Biomimenis, una empresa de arquitectura sostenible única en el mundo. Cristian David ya desarrollado una técnica constructiva de cubiertas verdes, que utiliza como materia prima el musgo, la cual es realmente viable y asequible para cualquier tipo de edificación en nuestras ciudades. Hurtado, quien está participando en la categoría de “Ecosistemas para la innovación”, cuenta que durante más de cuatro años ha investigado sobre el musgo, ese pedacito de la naturaleza que crece en canales, andenes, medias abandonadas, entre otros lugares, llenos de verde como bosques o aguas y lo realmente sorprendente de este caso es ver cómo después de 26 ensayos logró un prototipo que ha sido validado gracias a la tutoría de Tecnoparque. En el país y en la región no es común ver techos verdes, más bien lo vemos en países que son amigables con el medio ambiente, de hecho, según datos históricos, los Jardines de Babilonia, una de las maravillas del mundo, realizaba este tipo de prácticas. Por eso, la innovación y la potencialidad de las cubiertas con musgo es que se adapta a lo construido, sin hacer modificaciones en el tejado ni la estructura de las edificaciones, sin costos elevados; por el contrario, reduce en un 80% de lo existente en el mercado.
Cristian David ¿de dónde y cómo nace este proyecto?
Todo empezó cuando me involucré en el tema de las cubiertas verdes. Un día durante mi carrera me encontré una media poblada de musgo en un tejado. Allí pude observar que este material vegetal sobrevivía en ese textil. Con todo el análisis realizado empecé a desarrollar membranas que son más livianas, económicas y de fácil mantenimiento.
¿Y qué lo motivó?
Digamos que en el desarrollo de mi profesión me di cuenta de la gran problemática que tenemos para habitar nuestros territorios de manera sostenible y encontré allí un propósito de vida, un propósito que también fue el resultado de una familia muy rural, de una familia con tradiciones campesinas. Yo soy de Santa Rosa de Cabal, de un territorio también muy rural, muy campestre, en donde adquirí un amor por la naturaleza y por el respeto hacia ella y decidí enfocar mi profesión y mi propósito a encontrar soluciones alternativas para la construcción sostenible.
¿En qué consiste su proyecto Biomimesis y qué retos tuvo en este proceso para llevarla a cabo?
El proyecto se trata en cultivar membranas de musgo bajo unas condiciones especiales una vez los musgos lleguen a su estado de adultez, los trasladamos a las cubiertas, a los techos de las casas y allí cumplen la función de cubierta verde, limpian el aire, purifican el agua, regulan las temperaturas y aparte reconstruyen el paisaje natural. En este proyecto tuvimos tres grandes retos que los logramos superar, los retos de peso, de precio y de mantenimiento y en estos momento tenemos desarrollada ya una técnica constructiva de cubiertas verdes que es realmente viable y asequible para cualquier tipo de edificación de nuestra sociedad y de nuestras ciudades.

Panorámica de Pereira con cubiertas verdes.
¿Cómo llegó a ser parte del equipo Tecnoparque nodo Pereira del SENA?
Durante la pandemia tuve mucho tiempo libre para entender, para estudiar y para terminar de desarrollar algunas partes de la investigación del proyecto. Allí me di cuenta que había una gran opción y una gran viabilidad de este proyecto y decidí buscar apoyos y recursos para llevar este proyecto al mercado, encontré el apoyo de Tecnoparque Nodo Pereira y decidí inscribirme. Una vez que fui aceptado se me abrieron cualquier cantidad de ventanas y de oportunidades que para mi eran inimaginables, superé las expectativas ampliamente y encontré realmente un equipo de profesionales dispuestos a apoyarme y a desarrollar mi proyecto que hasta el día de hoy me siguen respaldando y cada vez viene en aumento ese respaldo.
¿Por qué considera que su iniciativa es importante para el país?
Colombia es uno de los países más vulnerables al cambio climático, solemos creer que por la densidad de paisajes que tenemos estamos absueltos al cambio climático y es todo lo contrario, nuestros paisajes son enormemente frágiles y por ende somos los más vulnerables al cambio climático. Aparte de eso se suman unos componentes y nos compromisos que nuestras instituciones han adquirido a nivel internacional y que en estos momentos estamos crudos en eso, entonces llegan este tipo de alternativas para empezar un poquito a trabajar en este tema de sostenibilidad que para el 2030 deberíamos ya estar con nuestras ciudades 100% sostenibles.
¿Qué lo impulsó a postularse a esta convocatoria?
Me motivó la idea de llevar un proyecto digamos a escalarlo, me motivó la idea y la oportunidad de ver cómo un proyecto que habíamos desarrollado durante cuatro años, gran parte del proceso con Tecnoparque, lo podíamos llevar a una entidad como lo que es el SENA y como es un programa tan completo como lo que es Talento SENA, me motivó la idea de ir un paso más allá.

El musgo, elemento central de soluciones alternativas para la construcción sostenible.
¿Qué significa hecho en el SENA?
Significa muchas cosas, significa hecho con pujanza, hecho con amor, hecho con creatividad, hecho con innovación, hecho en equipo, hecho por y para Colombia, significa realmente un proceso de transformación.
¿Cuál es su mensaje a las personas que lo apoyaron en la entidad con la materialización de este sueño?
Lo primero sería reconocerles la enorme labor que están haciendo por Colombia y en Colombia, de verdad incentivarlos a que sigan incentivándonos a que sigan ayudando a los emprendedores y a los soñadores como yo que nos merecemos un mejor país, también nos merecemos un mejor mundo, que estamos proponiendo nuevas técnicas y de verdad agradecerles profundamente por apoyar este tipo de proyectos de carácter sostenible, invitarlos a que sigamos construyendo futuro juntos. Que sigan haciendo lo que hacen, que sigan brindándoles sombras a otros emprendedores, que sigan ayudando a la transformación del país y al desarrollo de esta sociedad, no encuentro más palabras para decir, si no que estoy profundamente agradecido con ellos.
¿Cuál ha sido la trayectoria de Biomimesis?
Biomimesis es mi diamante en bruto, fui ganador con ella en Expocamello, reconocido por la Alcaldía de Santa Rosa de Cabal como joven ambientalista y estoy a la espera del premio iberamericano del medio ambiente que realiza Ecuador, el cual será entregado el próximo año.
“El proyecto consiste en cultivar membranas de musgo bajo condiciones especiales y una vez lleguen a su estado de adultez las trasladamos a las cubiertas y a los techos de las casas, allí cumplen la función de cubierta verde”.



