La mala nutrición, el sedentarismo y el estrés afectan la calidad de vida

Un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, dejó muy mal parada a Colombia en cuanto a la calidad de vida y el trabajo, al ubicarlo entre los tres países con el peor balance en esta materia, al lado de México y Turquía. Este estudio, que buscaba encontrar el balance entre calidad de vida y el trabajo que tienen las personas en 20 países miembros de la OCDE, reveló que Colombia es el tercero con mayor número de horas trabajadas pero con bajos niveles de calidad de vida, dado que a diario enfrentamos un afán constante, una escasez de tiempo y numerosas tareas por hacer, lo que nos lleva, en muchos casos, a eliminar algunas actividades importantes de nuestra rutina para ganar unos minutos de más. Muchos no desayunan o se saltan los refrigerios, pensando que esta será la salida más práctica. Para entregar una voz de alerta y concientizar a los colombianos sobre la importancia de una alimentación sana y balanceada, que no se puede interrumpir por falta de tiempo, adelantó una visita al país el médico brasilero Nataniel Viuniski, experto en nutrición y miembro consultor del Instituto de Nutrición de Herbalife Nutrition.

¿Para Colombia, cuál fue la conclusión de ese estudio?

La principal conclusión es que Colombia está dentro de los peores países en calidad de vida de los trabajadores. Hay un ranking mundial de personas que están en el mercado laboral y avalúan la salud, la calidad de vida y la productividad y Colombia está dentro de los tres países peor calificados. Esto tiene que ver con muchos factores que no son complicado de cambiar y eso es muy importante para la salud de las personas. Los factores que se tienen en cuenta son la calidad de salud, la productividad, los días que permanecen enfermos, la ausencia en el trabajo y, principalmente, su bienestar, motivación y satisfacción con el trabajo.

¿En este ranking, cuál es el ideal de la calidad de vida?

El ideal es que un trabajador tenga una buena nutrición, disminuya su condición de sedentarismo y tenga control del estrés. Estos son los tres pilares que impactan más profundamente en su calidad de vida. Acá en Colombia los principales errores nutricionales que impactan este indicador son, por ejemplo, saltarse el desayuno y el alto consumo de harinas y carbohidratos simples. La Organización Mundial de la Salud recomienda no menos de 150 minutos de ejercicio a la semana, es decir cinco sesiones semanales de 30 minutos para que una persona no sea sedentaria. Y muy pocos trabajadores en Colombia llegan a esos niveles. Todo eso influye en el humor de las personas, causan depresión e impactan en la calidad y en la cantidad del sueño.

¿Y estos tres factores están relacionados?

Los tres factores son interdependientes, es decir que cuando se mejora o se cambia uno de ellos, se impacta positivamente en los otros dos. Por ejemplo, si se mejora la nutrición se tiene más energía para hacer ejercicio y se mejora la calidad del sueño. Si disminuye el estrés se tiene menos picos de hambre y se mejora la alimentación. Hoy día en Colombia y en la mayoría de países desarrollados, las propias empresas han descubierto esta verdad y saben que por cada centavo que se invierte en prevención se ahorran millones en tratamiento de enfermedades. Por eso algunas empresas realizan entrenamientos durante las jornadas laborales unas tres veces por semana, mediante ejercicios de coordinación motora, estiramiento, aumento de amplitud de articulaciones. Para un empresario conservador podría parecer que el empleado esté trabajando tres horas menos a la semana, pero las cifras muestran que la productividad, la calidad, la motivación, la ausencia del trabajo, mejoran mucho esos datos.

¿Cuándo se habla de una buena nutrición a qué se está haciendo referencia?

Existe una muy fuerte diferencia entre alimentación y nutrición.  Alimentarse es poner comida dentro del cuerpo, así que si tengo hambre me como una hamburguesa con papas fritas y salsas.  Pero nutrirse en poner adentro cuerpo la cantidad suficiente de nutrientes, tales como macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) y micronutrientes (vitaminas, minerales y fibras) que son necesarios para la salud. La buena nutrición es el balance y el equilibrio que se necesitan para no caer en excesos y tampoco en carencias. Y eso no es complicado.

¿Cómo se puede lograr ese ideal?

Hay algunas medidas simples que podemos compartir: consumir cinco a seis porciones de frutas y verduras todos los días. Y eso no es difícil: hablamos de una ensalada con tres vegetales distintos y dos frutas y listo. No hacer menos de cinco comidas al día: las tres principales (desayuno, almuerzo y cena) y dos refrigerios saludables en la mitad de la mañana y en la mitad de la tarde. También es importante poner una fuente de proteína en todas las comidas. Eso es lo que más falta en Colombia y en la mayoría de países de Latinoamérica. Por ejemplo acá la gente despierta en la mañana y se come un pancito con café, pero ahí no hay una proteína y eso es importante para el equilibrio nutricional.

¿Cuál es la mejor fuente de proteínas?

Tenemos dos fuentes: la proteína animal y la proteína vegetal. La proteína animal es completa: las carnes (pollo, pescado, res y mariscos), la leche y el huevo. Las proteínas vegetales son muy importantes y en esto hay que mezclar arroz con fríjoles, papa con arvejas, por ejemplo. Pero la única proteína vegetal que es completa es la de la soya. Esta tiene todos los aminoácidos esenciales, con la diferencia que por ser una proteína vegetal no tiene la grasa de la proteína vegetal. Es muy saludable e incluso la proteína vegetal es mucho más sustentable: para producir un kilo de proteína animal se utilizan 17 veces más recursos naturales como el agua que para producir un kilo de proteína vegetal. Si todos los habitantes del planeta comiesen carne se necesitarían siete planetas tierra para producir la carne necesaria para darle a todos. Consumir carne todos los días es malo para la salud del cuerpo y del planeta.

¿Hoy que nos quejamos de la falta de tiempo, cómo obtener proteínas más fácilmente?

Si estamos hablando de una persona que trabaja muchas horas por días y en esto hay que tener una mirada histórica. Al inicio del siglo XX, en Colombia un 70 % de los trabajadores estaba en la zona rural y un 30 % en la urbana. Hoy en día no tenemos más que el 30 % de la gente en el campo y el 70 % de la fuerza de trabajo en la ciudad. Y eso generó un cambio en la alimentación. Datos científicos revelan que las enfermedades también han cambiado: al inicio del siglo pasado la gente se moría de infecciones (gripe, diarrea, meningitis) y hoy en día raramente se mueren de eso y lo hacen por infartos, derrames, enfermedades cardiovasculares. Y eso tiene que ver con el cambio en el estilo de vida, oporque el cambio del trabajo impacta en los tres pilares de la calidad de vida.

¿Ese cambio de alimentación trajo nuevos problemas en materia de salud?

En la salud individual el ideal es llegar a los 100 años con buena salud física y mental. Allí la clave es cómo hacer buenas prácticas alimentarias sin tiempo. Cuando las personas que nacieron después de la Segunda Guerra Mundial llegaron al mercado del trabajo alrededor de los años 70 y 80 explotó una nueva forma de negocios: el negocio del fast food o sea la comida rápida o chatarra (hamburguesas, papas fritas, las gaseosas) y esto tiene que ver con la epidemia de obesidad, de diabetes. Así lo que defendemos hoy día es una comida rápida saludable.

¿Por ejemplo?

Tenemos algunos tips. En mi oficina en Brasil trabajo con un equipo de profesionales y tengo nutricionistas que recomiendan que se hagan como loncheras con comida saludables para llevar a la oficina y otra forma espectacular de comida saludable son los batidos proteicos que tienen una alta densidad nutricional. El problema de la epidemia de obesidad es que en la calle comemos muchas calorías y poca nutrición, mientras que un alimento con buena densidad nutricional tiene mucha nutrición y poca caloría. Por ejemplo un batido perfectamente preparado tiene exactamente lo que uno necesita de carbohidratos, proteínas, minerales, grasas y fibra con alrededor de 180 calorías mientras que una hamburguesa con papas fritas, con tocino y gaseosa tiene alrededor de 2000 calorías y no tiene nada de nutrición.

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