La música, un buen aliado de la psicología en procesos de intervención en la comunidad

Mi Bebé Soy Yo” es una estrategia de atención con madres gestantes y lactantes, cuyo propósito fundamental es la creación de un vínculo fortísimo y significativo entre el bebé y la madre, campo en el cual ha venido trabajando Mario Andrés Restrepo Pérez, quien entre coplas, guitarras y acordes busca conectar la vida del bebé y la madre más allá del mero cordón umbilical. Esta estrategia pretende generar lazos efectivos entre la familia y el bebé mediante la implementación de talleres de estimulación que contribuya al desarrollo integral de los niños y niñas participantes, además de contribuir a la generación de esos vínculos de afecto entre el bebé y sus familias teniendo como elemento central la música. Mario Andrés es músico de cuna, cursó varios semestres de licenciatura en música y actualmente adelanta su carrera de psicología.

Usted comenzó a estudiar música y ahora psicología ¿a qué se debe ese cambio?

La decisión de no continuar con la licenciatura en música obedeció más al tiempo. Tuve la oportunidad de trabajar en la Banda Sinfónica de Pereira, donde estuve nueve años como músico instrumentista de percusión y a la par trabajaba también en la Casa de la Cultura de La Virginia. Eso empezó a limitar la secuencia educativa porque la licenciatura en música es diurna, no hay a distancia ni en horario nocturno.

¿Desde cuando viene su afición por la música?

Yo traía el don de la música desde niño por parte de mis padres que eran bailarines, a temprana edad entré a una banda en La Virginia donde empecé a explorar ese don y a tocar la tuba y a la par la percusión. Eso me llevó a querer saber más del instrumento, de los ritmos folclóricos de nuestro país. Así que cuando llegué a la Banda Sinfónica seguí ese aprendizaje, viajamos a España, participamos en concursos nacionales y en cada municipio o departamento conocía un poco más de los ritmos. Eso se fortaleció empíricamente, pero a la par comencé a estudiar en la universidad donde solo alcancé hasta 5o semestre porque: o trabajaba o estudiaba, además que yo ya tenía mí hijo.

¿Y porqué ese paso de la música a la psicología?

Comencé a trabajar en Comfamiliar Risaralda en un programa de primera infancia, inicialmente como profesor de música, llamado Atención Integral a la Niñez. Ahí mi tiempo se limitó mucho más por el horario de trabajo que debía cumplir. Este era un programa psicosocial donde participaban psicólogos, trabajadores sociales, fonoaudiólogos, médicos y pedagogos. Allí comencé a crear una experiencia llamada “Mi bebé soy yo” -que ahora tengo patentada- donde por medio de la música generaba un impacto en las madres gestantes y lactantes. Un compañero me dijo que mi enfoque era tan clínico que debería entrar a la parte psicológica, para medir el impacto de lo que estaba haciendo. Y me llamó tanto la atención que me matriculé en Psicología en la Universidad Cooperativa de Colombia. Estoy en 6o semestre, son ocho de la carrera, y el próximo semestre empiezo el proyecto de grado que va a ser “Mi bebé soy yo”.

¿Qué es esa estrategia de intervención músico-psicológica?

La estrategia nació por la invitación de una enfermera-jefe del Programa de Atención Integral a la Niñez para que por medio de la música entretuviera a las madres gestantes y lactantes en una actividad de lactancia materna. Como yo venía trabajando con niños me tocó inventar que hacia con esas madres, me fuí para allá con la guitarra y empecé a preguntarles como se habían sentido en la gestación buscando transformarles el mito del temor a ese estado cantando música infantil. Al principio ellas estaban temerosas y apenadas, porque había unas madres de muy corta edad, dado que la vulnerabilidad tiene ese factor: las madres son muy jóvenes, 13 o 14 años, no saben qué es estimulación, qué es generación, qué es el desarrollo de su hijo. Luego pasamos al proceso de la lactancia materna, en otro espacio al cual traje el mismo impacto.

¿Qué tanto aporta la música?

La música lo que ha venido generando es un vínculo desde la gestación entre madres que no sabían estimular al bebé en su barriguita hasta madres que en la lactancia generan como esa intimidad del amamantamiento. Así entramos en comunidades en donde la vulnerabilidad no permite tener ese conocimiento y propiciar la estimulación de los bebés en gestación, puesto que a muchas solo les interesa que el niño nazca rápido para descargarse de esa limitación para hacer otras cosas. Y cuando están en la lactancia materna no saben ni siquiera que esta práctica acoge a toda la familia y le terminan entregando el bebé a las abuelas, a tía o hasta una vecina para poder buscar el sustento.

¿En este sentido, cuál es la orintación de esta estrategia?

“Mi bebé soy yo” comenzó a impactar a la madres cambiándoles como ese “chip” psicológico de la importancia de generar ese vínculo, de la importancia de la estimulación del bebé desde la gestación y de la importancia de la lactancia materna. Hay unos resultados de la aplicación de la estrategia en el Programa de Atención Integral a la Niñez en Comfamiliar Risaralda. Yo renuncié el año pasado a la caja, precisamente, para continuar con este proyecto y generar impactos a nivel de prevención en salud. Abordamos tres comunidades: en Galicia, El Rocío Bajo y Comuneros en Frailes (Dosquebradas) en donde hicimos el mismo proceso durante cinco años con mujeres desde la etapa de gestación y el impacto fue tal que muchas ya no querían dejar de asistir al programa. Hoy algunos de esos niños, que deben tener cerca de cinco años, tienen una canalización de energías, de atención, de motricidad, de audición, de la parte verbal y un buen léxico.

¿Qué planes una vez finalice su carrera?

Dentro de mi carrera lo que estoy haciendo es fortaleciendo la parte científica y psicológica por medio de la música que genero y de un acompañamiento humanista a la parte positiva de cada persona. Allí por medio de mis orientaciones genero ese impacto, pero además procuro el cambio psicológico en las madres. Yo trabajé en un programa de infancia y adolescencia en la Secretaría de Salud aplicando esta estrategia en algunas comunidades y también armé el proyecto que presenté al gerente de un hospital que lo encontró muy impactante, pero dijo que necesitaba un soporte profesional, es decir el cartón de psicólogo. Pero eso me dio la oportunidad de un acercamiento al programa con las madres gestantes con muy buenos resultado debido al abordaje que hacemos con cada madre sobre su concepción del embarazo y de la forma como les llegó. Yo siempre les digo: no existe el mejor momento para tener un hijo, pero cuando éste llega hay que volverlo el mejor momento.

¿Cuál es el género musical clave en esta estrategia?

Cada género musical tiene una emoción, pero para nuestros bebés lo que genera esas emociones es la música infantil, que es a lo yo le apunto. Yo siempre trabajo con música infantil, aunque ese género se ha perdido un poco, pero si nos vamos a la parte científica del abordaje musical y a campo infantil, es allí donde el niño empieza a tener los sentidos activos: la audición, la visión y la parte verbal de la música. La música infantil no tiene muchas palabras ni muchos acordes lo que facilita su interiorización. “Mi bebé soy yo” ha estado dirigido a las madres gestantes y lactantes, sin dejar atrás a los niños a partir de la lactancia.

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