Mayra Alejandra Aguirre Espinosa, directora musical de la Corporación Regional Batuta Risaralda, analiza el panorama de la entidad para este 2026, entre el inicio de un nuevo ciclo de inscripciones y la meta de alcanzar a tres mil beneficiarios.
Esta Institución enfrenta el impacto directo de la reducción de recursos estatales, lo que ha obligado al cierre de sedes y al recorte de personal docente en Risaralda.
La reducción de recursos
Se ha discutido mucho sobre la financiación de programas artísticos a nivel nacional. ¿Cómo se refleja esta situación en la operación regional? “Batuta Risaralda es una corporación independiente, pero nos vemos afectados por los convenios que la Fundación Nacional Batuta realiza con el Ministerio de Cultura. Este año hubo un recorte de presupuesto, una situación que parece ser más de índole política, y esa disminución de recursos impacta directamente nuestra capacidad de cobertura. ¿Qué implicaciones concretas tiene este recorte para los niños y docentes de Risaralda? “Al bajarnos el presupuesto, nos vemos obligados a cerrar subsedes y recortar la nómina de docentes, que en total suman cerca de 60 profesionales. Para este año, una institución educativa de Pereira que se benefició en 2025, ya no podrá continuar con nosotros, lo que significa que muchos niños dejarán de recibir la educación artística gratuita que el convenio subsidiaba”.
Para el 2026
Directora, el año inicia con un nuevo ciclo de formación. ¿Cómo pueden los interesados acceder a los programas de Batuta en este primer semestre? “Manejamos dos periodos en el año y actualmente tenemos inscripciones abiertas hasta finalizar febrero, la oferta está dirigida a niños desde los 2 años de edad hasta adultos. El proceso inicia con ciclos de estimulación y Batubebés, pasando luego a los ensambles según la edad y el avance técnico de cada estudiante. Las personas pueden inscribirse a través de nuestras redes sociales o directamente en nuestra sede en la Universidad Tecnológica de Pereira”.
En cuanto a la oferta académica, ¿qué instrumentos y áreas de estudio están disponibles? “Contamos con formación en coros y en toda la familia de cuerdas sinfónicas, como violín, viola, chelo y contrabajo. También ofrecemos clases de vientos madera, vientos metal, percusión y cuerdas pulsadas, el área más fuerte actualmente es el piano, gracias a un convenio con la UTP, los niños practican en pianos profesionales del pregrado de música”.

Presencia regional
A pesar de estas dificultades, ¿en qué sectores de Risaralda mantiene presencia la corporación? “Somos una corporación regional con impacto en diversos municipios mediante convenios, hemos tenido presencia en Mistrató, Pueblo Rico, La Celia, La Virginia, el sector de Boqueroncito en Pereira y un aliado en Viterbo, Caldas. En 2025, impactamos a 2.300 niños en Risaralda y nuestra meta para este ciclo es llegar a los 3.000 beneficiarios”.
Para finalizar, ¿qué requisitos debe cumplir alguien que desee iniciar su formación musical con ustedes? “Básicamente, tener las ganas de aprender. Muchas personas creen que se necesita una aptitud especial desde el inicio, pero nosotros consideramos que el querer es lo que ayuda a cumplir los propósitos, mientras que la aptitud musical se va desarrollando con el paso de los años y el proceso académico”.
“La baja de recursos hace que los niños no puedan seguir beneficiándose de la educación artística”.



