Los hechos ocurrieron entre la tarde del primero de septiembre y el amanecer del 2 del mismo mes. Los actos en homenaje a las víctimas y especialmente a las familias, se dieron ayer en la Plaza de Bolívar.
El capitán retirado Luis Ángel Sánchez Rodríguez (hermano del comandante del Batallón San Mateo) revive la memoria de quienes entregaron la vida en la toma del cerro de Montezuma, de Pueblo Rico, hace ya un cuarto de siglo.
No olvidar
Las nuevas generaciones no deben pasar por alto que si ahora tienen ciertas garantías y libertades es gracias al sacrificio de miles de compatriotas que los defendieron. Esta vez el turno es para los 17 valientes militares (10 adscritos al Batallón San Mateo y 7 tripulantes de la Fuerza Aérea que llegaron a reforzar contra el ataque) quienes custodiaban aquel cerro donde estaban ubicadas las antenas de comunicaciones.
Hace 25 años, ¿cuál era la realidad que vivía por esos días? “Algunos años antes me había retirado del ejército, estaba aquí en Pereira, y vivía dentro del Batallón, por un permiso especial que me dieron”.
¿Qué sabe usted del desarrollo de los acontecimientos, qué le contaron? “Ese día a las 2:00 p. m. salía hacia mi trabajo, vi a mi hermano con el comandante de la Brigada que estaban hablando, a lo lejos me despedí de ellos y me fui. Cuando llegué a las 7:30 p. m., me llamaron para decirme que mi hermano acababa de fallecer, que estaba en combates en Pueblo Rico. Estuve hablando con personas del Estado Mayor de la Brigada que estaban en la sala de comunicaciones donde me dijeron que estaban haciendo todo lo posible por evacuarlo. Por la prensa ya había salido la nota de fallecimiento a través de los medios de televisión y a eso de la medianoche empezaron a llegar los primeros evacuados entre fallecidos y heridos. Mi hermano llegó como a las 3 de la mañana, después me enteré de la caída del avión Fantasma que estaba en apoyo a las tropas de tierra que soportaban el asalto”.
Capitán, ¿usted ya pudo perdonar? “A ver, nosotros provenimos de una familia de militares, mi padre fue militar, los tres hermanos mayores éramos militares y entendemos que esto fue una operación militar y es el resultado que da para nosotros. Sin embargo, estábamos con muchachos, en esa época los soldados profesionales eran muy pocos y los soldados regulares eran quienes llevaban el fragor del combate. Muchachos jóvenes contra personas con experiencia en la guerrilla. Sin embargo, estos actos hacen que las nuevas generaciones de militares vean el heroísmo de quienes los antecedieron. El perdón, pues realmente perdonamos”.
“Como cosa curiosa, el primero de septiembre del 2000, cayó un día viernes y estábamos en plena feria de la cosecha. Esta experiencia de ver que iba con el cadáver de mi hermano y el del cabo Escalante a llevarlos a sus sitios de origen y ver que la ciudadanía pereirana estaba en fiesta. Por eso este año en coordinación con el señor comandante del Batallón, el coronel Palomino, acordamos que esta fecha se celebrará en un día donde pudiéramos decirle a la gente lo que sucedió y la corrimos al 6 de septiembre”.

Testigo
El general Juan Carlos Ramírez era el jefe del Centro de Operaciones de la Fuerza Aérea en Bogotá. Era el director del CCOFA. “Lideré lo que pasó desde las 3:00 p. m. cuando la guerrilla atacó Montezuma, hasta cuando mueren nuestros tripulantes del 1659. Me reconforta que los recuerden, el tiempo hace que olvidemos a nuestros héroes. En mi caso particular, buscando evitar que esto vuelva a suceder, he contado la operación en algunas reuniones. En poco tiempo voy a sacar a la luz pública las memorias de mi paso por la FAC, este accidente es parte de ellas. Desde esa triste fecha todos los días a las 4:55 me despierto pensando qué me quedó faltando para que ese accidente no sucediera. Así va a ser hasta el último día de mi vida”.
Se conoció que en la defensa del cerro, el comandante del batallón San Mateo y el general Ardila de la Brigada se fueron por carretera. El coronel Sánchez se comunicó a las 6:30 p. m. con las tropas ubicadas allí y les dijo que aguantaran. Se bajó del carro y subiendo a pie, lo mató un francotirador a las 7:00 p. m.
“Nadie imagina lo que esos aviones hacían defendiendo soldados y policías por todo el país, hasta cuatro tomas al tiempo en diferentes partes y con solo tres cuatro tripulaciones”.
Víctimas Batallón San Mateo
Coronel Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez
Sargento segundo Carlos Eduardo Escalante Olarte
Sargento segundo José Manuel Abaunza Hernández
Soldado profesional Libardo Uribe Guerrero
Soldado regular Jeison Castaño García
Soldado regular Julio César Rodríguez Galeano
Soldado regular Jeison Alzáte Zapata
Soldado regular Jhon Jairo Usma Arias
Soldado regular Jhon Jairo Sabas Grisales
Soldado regular Jhon Jairo Toledo Pérez
Víctimas Fuerza Aérea Colombiana
Capitán Javier Núñez
Capitán Tomás Eugenio Caro Santos
Subteniente Mario Aurelio Saran Galvis
Técnico primero Genaro Higuera Aunta
Técnico primero Víctor Hugo Castillo
Técnico segundo Fabio Morales
Técnico tercero Carlos Augusto Salazar Ortiz



