Sobre los beneficios de la buena música

Viktoria Gumennaia, nació en Soroki, Moldavia. Inició sus estudios musicales desde la infancia. En 1967, ingresó a la Escuela de Música de Moldavia, se especializó en piano en 1975. En 1979 recibió el título de Teóricas y piano en el Instituto de Música de Moldavia, posteriormente se especializó en Musicología, grado que le otorgó el Conservatorio de Moldavia en 1986

A lo largo de su carrera musical, Viktoria, ha realizado varios conciertos y se ha desempeñado como profesora de piano y teóricas en el mencionado Instituto de Música, como docente en Pereira, labora en la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad Tecnológica con el cargo de doctora en Música del Conservatorio estatal de Rostov del Don, Rusia.

Su llegada a Colombia

¿Qué la hace fijarse en este país? “Sencillo, me casé con un colombiano, él hacía un doctorado en Biología. Solo en Pereira, en la Universidad Tecnológica, ahora en junio completé 30 años, antes de venir aquí vivíamos en Norte de Santander”.

¿Cómo fue esa Colombia que le tocó vivir al principio? “No importa si es este u otro país, uno tiene que adaptarse, aprender cómo me relaciono con su cultura a través de mi campo que es la música, comprender y aceptar. Me dediqué a la pedagogía y empecé a producir material para piano con base en la música tradicional colombiana, tengo publicados seis libros, cinco son de arreglos y composiciones, hay bunde tolimense, Ay sí sí, Pueblito viejo, música llanera, pasillos, guabinas, torbellinos. Uno tiene que conectarse más que con la cultura, con la población”.

Pone talante recio cuando explica que claro que llegó con métodos europeos y no funcionó, le tocó crear con base en material propio del entorno, lo que es más comprensible para la gente. “Las canciones infantiles del medio, los ritmos, los géneros, todo lo que suena alrededor”. ¿Cómo fue ese momento en que usted tuvo el primer encuentro con el bambuco? “Mi tesis doctoral es sobre Luis Carlos González, lo traduje al ruso y cuando uno hace traducción sucede una comprensión increíble del texto poético, no son textos fáciles, son filosóficos, toca pensar, cuando se traduce hay que hacer uso de metodologías, sinónimos, ser precisos y eso permite profundizar la comprensión de estos bellísimos textos”.

¿Cómo es la asimilación de la gente del común de sus propuestas en piano? “Lo que pasa es que a escuchar música clásica viene cierto tipo de público, a escuchar música tradicional otro tipo de personas, para escuchar piano otros y para escuchar cuerdas pulsadas tiple, bandola, guitarra viene otro público. Lamentablemente en los colegios descuidaron la educación musical. Pasé 18 años en la emisora cultural de Pereira, tuve un programa que se llamaba ‘Cajita musical’, media hora a la semana para los niños, para esa educación, se hablaba de toda clase de música”.

“Mi doctorado en Rusia, escrito en ruso, lo hice sobre la producción de Luis Carlos González, traduje más de 60 bambucos”.

La música y los niños

“En la cultura colombiana los niños van a aprender música y tienen que tocar un instrumento, tocar es vivenciar, pero hay otra formación que es estética, musical. Mire yo no tengo don para el dibujo y la pintura, pero debo conocer a los pintores, sus cuadros más famosos, tendencias, de qué época, de qué país eran, qué tipo de técnicas utilizaban; lo mismo es con la música, usted puede no tener oído musical para ejercer la música, pero puede conocerla, entonces la propuesta que yo desarrollaba era cómo contar a los niños acerca de una guabina o un torbellino con un cuento”, explica la profesora Viktoria.

La experta asegura que no hay intención de educación estética con los niños, que pasan cinco o seis años mientras el instrumento que escogieron para tocar suena bien, pero no los ponen a escuchar buena música, afinada. “Cuando el niño nace, todavía no habla pero escucha, todo nos entra por el oído, lo mismo pasa en la música, ¿por qué le enseñan a tocar o cantar sin escuchar? Estoy luchando para que desarrollen estos conceptos en los colegios, porque se preguntan constantemente por qué los jóvenes son agresivos y la respuesta es por la música que les entra inconscientemente”.

¿Entonces terapias como el ‘Efecto Mozart’, sí tienen validez? “Esto fue un tiempo de moda y con mi amplia formación les digo, no solamente Mozart, hasta canciones infantiles, con los niños toca cantar, sobre todo es muy importante que las mamás canten, porque su voz, sin acompañamiento es más importante que una sinfonía, como psicopedagoga sé cómo funcionan los niños, cómo funciona su cerebro, ¿por qué aquí no se le canta a los niños? Ningún sonido artificial va a reemplazar la voz de mamá. Toda la música melodiosa, buena, sin bajos desbordados, un bambuco, una canción infantil, villancicos, toda la música produce un efecto más sensibilizador que cualquier otro audio”.

La música ofrece al cerebro de los niños un sinnúmero de oportunidades para un buen desarrollo cognitivo.

La profesora argumenta que si los padres quieren que el niño toque un teclado deben empezar a los 5 o 6 años, porque requiere motricidad, “es como si llegara un niño a los 16 años a un equipo y desde cero decir que quiere participar en selección Colombia, no, requiere entrenamiento, porque tocar piano es un deporte, además intelectual. Mire yo hablo español con un acento, aunque hace 35 años vivo en Colombia y no se me quita, porque comencé de adulta a hablar y es de motricidad, lo mismo sucede con instrumento musical, debe ser antes de los 12 años”.

En resumen, la profesora Gumennaia, dice que lo importante es cómo contarle a los niños sobre cualquier sinfonía, pero a través de un cuento bello. “Si los encargados de esta enseñanza no conocen, deben formarse”. Ella encuentra maravilloso y muy fuerte el sentido de ritmo de los colombianos a diferencia de los niños europeos, “no saben caminar y ya bailan, el ritmo les entra por la leche”, pero le inquieta que no hay tradición de cantarles. “Me parece que los padres deben aprovechar la formación gratuita que se ofrece en el Lucy tejada, todos los padres deben aprovechar eso y apoyar a sus hijos, porque van a descubrir un mundo diferente que los va a alejar de la calle y del celular. Hay que salvar a los niños”.

Dato

Ante la necesidad de profundizar sobre la música, indicó que la Maestría en Música de la UTP es la única de la región con énfasis en teoría de la música. “Sirve para fortalecer bases teóricas musicales, hay armonías, contrapuntos, análisis de forma musical, orquestación. Lo que necesita ahora el músico”.

Cifra

17 años duró la formación de la profesora Viktoria.

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