A diferencia de lo que muchos piensan el ritmo de crecimiento demográfico de las ciudades del Eje Cafetero no es tan dinámico como se cree. Al contrario, apenas en un siglo se duplicará la población actual, según lo concluyen los análisis del Censo de Población y Vivienda 2018 realizados por Hernán Roberto Meneses Marín, un profesional con 35 años de experiencia profesional como ingeniero, constructor y consultor, empresario de las telecomunicaciones, asesor en empresas de servicios públicos, directivo gremial nacional y docente catedrático de la UTP y otras universidades locales. En cambio, la que sí se duplicará en unos veinte años es la población mayor e 64 años, dado que esta región del país presenta la más altas tasas de envejecimiento. Meneses Marín, quien también fue Secretario de Planeación de Manizales, hizo para EL DIARIO una lectura del Censo 2018 para el Eje Cafetero bajo el título: “Cuántos somos? ¿Cuántos seremos?”.
¿Cuál es la primera conclusión que arroja el análisis del Censo?
Lo primero es que tenemos muy bajas tasas de crecimiento, del orden del 0.6% anual lo que quiere decir que esas áreas metropolitanas y estos aglomerados urbanos solo duplicarán su población en más de 100 años. Para el caso de Pereira el promedio de dicha tasa de crecimiento es del 0.72% lo que indica que su población se duplicará en 100 años y para Manizales la tasa de crecimiento es del 0.85% así que el pronóstico es que la población se duplicará en 82 años.
¿Y cuáles son las perspectivas de crecimiento demográfico por grupos de edades?
Si miramos el crecimiento por grupos de edad vamos a encontrar sorpresas. En el grupo 0-14 años la tasa de crecimiento de Pereira es del -0.63% y la de Manizales de -0.36%. En el grupo 14-64 años esa tasa es ligeramente positiva del 0.35% en Pereira y 0.38% en Manizales. Pero ojo a este dato: para el grupo de mayores de 64 años la tasa de crecimiento de la población en Pereira es del orden del 3.46% y en Manizales del 3.64%. Ello quiere decir que Pereira y Manizales van a duplicar su población de mayores de 64 años en los próximos 20 años. Ese es un asunto supremamente importante. Lo otro que llama la atención es que los menores de 0-14 años están reduciendose, eso tiene consecuencias por supuesto e indica que necesitaremos menos aulas, un poco menos maestros, en fin.
¿Esto significa que las posibilidades de llegar a un millón de habitantes son todavía lejanas?
Cuando proyectamos la población, en el año 2050 el Área Metropolitana Centro Occidente, adicionado a Santa Rosa de Cabal, tendrá un millón de habitantes. El Area Metropolitana Centro Sur tendrá 800.000 habitantes y el departanento del Quindío 750.000. Ello quiere decir que dentro de 30 años en esas regiones se tendrán dos millones de habitantes, lo que es un poco mas de lo que tenemos ahora pero no mucho más. O sea que se ha relentizado, se ha reducido nuestra capacidad de crecimiento natural y así como lo es de la población, también lo es de la economía, porque menos población produce cambios importantes en la economía.
¿La otra conclusión es que nos estamos volviendo viejo, como dice la canción?
La segunda lección es el envejecimiento. Ya vimos como la población mayor de 64 años se va a duplicar en 20 años. Risaralda se ubicó en el tercer lugar en el índice de envejecimiento (personas mauores de 65 años). De acuerdo con el Censo 2018 los cinco primeros lugares en cuanto a la tasa de envejecimiento corresponden a Quindío 72.30, Caldas 67.07, Risaralda 60.61, Valle del Cauca 58,14 y Tolima 53.2. El promedio nacional es del 40.38.
¿En esa región como está la relación entre la población económicamente activa y la dependiente?
La tercera lección es sobre el bono demográfico. Los expertos llaman bono demográfico al hecho que la población económicamente activa, digamos por grupos de edad mayores de 14 años y menores de 64, es ligeramente mayor que la población dependiente, o sea los menores de 14 y mayores de 64. Esa situación que es positiva, que haya más personas trabajando que las que son dependientes, termina en 20 años, como lo que ha pasado en los países desarrollados. Sino asumimos la responsabilidad de educar y de mejorar la capacidad de ahorro y de que tengan trabajo estas personas en los próximos 20 años y si ese ahorro no es suficiente, pues los dependientes dentro de 20 años tendrán muchas dificultades, tanto los menores de 14 como los mayores de 64. O sea que aquí hay una conclusión supremamente importante: en los próximos 20 años debemos mejorar la educación y el empleo de la población economicamente activa.
¿Según su lectura, qué nos dice el Censo 2018 en material educativa?
La cuarta lección tiene que ver con la cobertura en educación. Tenemos muy bajas coberturas en primera infancia y en educación media, o sea los grados 10 y 11, jóvenes entre 15 y 17 años. En Pereira esas coberturas son del orden del 50% o sea que de cada dos jóvenes solo uno está matriculado en esos grados y en primera infancia solo uno de cada seis niños está matriculado.
¿Temas como los que Usted plantea se evidencian en los planes de desarrollo de estas regiones?
Acerca de esas cuatro lecciones, llamo la atención sobre lo siguiente. Los problemas que he mencionado requieren de la atención local y de presupuestos locales y me preocupa que los Planes de Desarrollo aprobado para los próximos cuatro años, que es la quinta parte de los siguientes 20, no tengan consideraciones sobre estos aspectos. Debemos tomar la iniciativa, no es el gobierno nacional ni el Ministerio de Educación quienes deben resolvernos los problemas de cobertura y no es por falta de aulas ni de maestros, es porque el sitema educativo no enamora a los jóvenes o porque la composición del hogar, donde solo hay un padre, que las familias son uniparentales, requieren que los jóvenes salgan a trabajar. El censo 2018 tiene señales importantes que debemos incluirlas en nuestros planes de desarrollo y no solamente en lo político o en lo administrativo, a toda la sociedad debe llamarle la atención estos asuntos porque son la economía y la sociedad las que están en juego.
¿Cuál es el papel de la mujer en este contexto demográfico.
Tanto en el Area Metropolitana Centro Occidente más Santa Rosa de Cabal como en el Área Metropolitana Centro Sur (Manizales, Chinchiná, Palestina, Neira y Villa María) hay más mujeres que hombres. En el caso de Risaralda el 52.1% son mujeres y el 47.9% hombres, en Quindío el 51.8% mujeres y el 48.2% hombres y en Caldas el 51.5% mujeres y el 48.5% hombres. También hay un mayor empoderamiento de la mujer y a mayor nivel educativo se incrementa la edad promedio en la que las mujeres están dispuestas a tener hijos. En el caso del Área Metropolitana Centro Occidente en el nivel preescolar, primaria y ninguna es del 25.4%, en secundaria y media del 26.4, en superior del 29.6 y en posgrado del 31.4%. Además el empleo femenino resulta ser muy importante, no obstante que las mujeres tienen mayor educación y menor acceso al empleo. Esa es otra lección que debemos considerar.
Población del AMCO
Según esa lectura, el Área Metropolitana Centro Occidente más Santa Rosa de Cabal tendrá en el 2024 un total de 840.063 habitantes, en el 2030 serán 884.032 y en el 2035 subirá a 907.962.
Para el caso de Pereira en el 2024 serán 495.749 habitantes, en el 2030 serán 521.595 y en el 20235 sumarán 536.386.



