La doctora Rocío Londoño, médica especialista en sexología clínica, aborda los retos de educar en tiempos de internet, la importancia de romper el silencio sobre el placer y la necesidad de ver la salud sexual como un pilar que comienza mucho antes del primer encuentro íntimo.
La doctora advierte desde un primer momento que la sexualidad no es solo coito, sino un tejido complejo de identidad, autoestima y autocuidado que requiere una comunicación abierta y científica entre parejas y padres e hijos.
Más que un encuentro íntimo
A pesar de estar en pleno siglo XXI, hablar de sexo sigue generando una especie de reserva social. ¿Qué es exactamente lo que aborda la sexología clínica? “Lo primero es aclarar que sexualidad no es solamente tener un coito. Los sexólogos abordamos una gama amplia que incluye el género, la identidad, las orientaciones y los vínculos con uno mismo y con la pareja. También tratamos el erotismo y el placer, pero sin dejar de lado temas críticos como la violencia sexual, la violencia de género y dificultades comunes como el bajo deseo, la disfunción eréctil o la eyaculación rápida. Somos seres sexuados desde que nacemos por nuestra biología y la formación de caracteres sexuales, algo que casi nunca se habla”.
Educación
Con base en la respuesta anterior, muchos padres esperan a la adolescencia para hablar del tema, pero usted sugiere que es tarde. ¿Cuándo debería empezar esta conversación? “Las guías de la Unesco indican que la educación debe empezar a los 5 años, que es cuando los niños empiezan a identificarse con el género. En cada etapa se habla según sus intereses: en la adolescencia tratamos temas de autocuidado, la ‘primera vez’, sexo seguro, pero también el uso de pornografía, el autoerotismo y el consentimiento sexual. El problema es que muchos padres no tienen herramientas y prefieren delegar esa formación a profesionales o, peor aún, omitirla. Esto deja que los jóvenes se eduquen en redes sociales o pornografía, fuentes que desinforman y están llenas de estereotipos de cuerpos y prácticas irreales”.
Afrodisiacos y la pastilla azul
En la cultura popular se vende el chontaduro, el borojó o los mariscos como ‘tumbacatres’. ¿Qué tan real es ese poder afrodisiaco? “Científicamente no hay evidencia de que estos alimentos tengan un efecto positivo directo en la sexualidad. Pueden ser energizantes y dar cierta sensación de vigor, pero no son afrodisiacos per se. Lo realmente delicado es el consumo de productos que no tienen registro Invima, pues a veces les añaden componentes farmacológicos como sildenafilo o tadalafilo de forma oculta, esto es peligroso para pacientes cardiópatas porque puede causar una caída de presión arterial fatal. Además, hoy vemos mucho uso recreativo de estos medicamentos para la disfunción eréctil, cuando muchas veces el problema es psicológico, por una ansiedad de desempeño o miedo a fallar que termina traicionando la mente”.
Más que sex shops
Antes estas tiendas estaban escondidas, ahora son comunes en cualquier calle. ¿Cómo los ve usted? “Me parece afortunado que haya más apertura, porque en estos lugares hay herramientas que recomendamos mucho en terapia, desde lencería para mejorar la autoimagen hasta dispositivos eróticos que ayudan a parejas con mucho tiempo juntas a salir de la rutina y la monotonía. Entrar a un sex shop debería ser tan normal como entrar a cualquier almacén, y a los hijos se les debe explicar con naturalidad que allí venden ropa o dispositivos para adultos”.
La autonomía y el consentimiento
Hay padres que llevan a sus hijas con tan solo 12 años a planificar, por miedo a un embarazo. ¿Es esta la mejor vía? “El sistema falla porque solo nos enseñan a planificar o prevenir infecciones. Lo ideal es educarlos para que tomen decisiones informadas sobre su cuerpo. En Colombia, la edad legal para consentir actividades sexuales son los 14 años, aunque el uso de pornografía o prostitución solo es legal desde los 18. Antes de llevarlos a planificar, hay que enseñarles sobre consentimiento, autoestima y límites. Si un adolescente sabe respetar su cuerpo, sabrá decidir si quiere iniciar su vida sexual y cuándo hacerlo de forma responsable”.
El taller ‘Sexualidad Consciente’, será el 14 de marzo en Pereira. “Una experiencia sensorial y vivencial con cupos limitados”.
“Próximamente se lanzará el ‘Centro de Bienestar Emocional y Educación Sexual para Adolescentes’, con el fin de cerrar la brecha de desinformación que hoy afecta a los jóvenes de la región”.



