Adalberto Agudelo Duque y la urgencia de escribir

Agudelo Duque ha sido pues un testigo de su tiempo, un intelectual de altísima figuración nacional y presencia internacional.

Juan Carlos Acevedo Ramos*
Durante los últimos sesenta años, el nombre de Adalberto Agudelo Duque se ha ligado a la historiografía de la literatura de Manizales, Caldas y Colombia. El año pasado, este autor llegó a sus 80 años de vida y en las últimas seis décadas no ha hecho más que trazar nuestra historia a través de sus múltiples libros publicados, que pueden sumar alrededor de 30, en géneros como novela, cuento, poesía, ensayo, dramaturgia, crónica, historia y literatura infantil. Su obra aparece en más de 50 antologías y ha sido publicado en otros países.

Esto nos permite pensar en un hombre que desde niño tuvo la urgencia de escribir y que ha edificado una de las obras más innovadoras, revolucionarias y anguardistas de la literatura regional y nacional, al punto que muchas de sus creaciones en poesía, cuento o novela no logran encajar en el marco de los críticos literarios que prefieren guardar silencio antes que aventurarse a hablar de sus libros.A sus 80 años desde las páginas de Papel Salmón queremos acercar a los lectores a un autor influyente en los últimos tiempos en Colombia, a través de las voces de expertos y escritores que han reflexionado sobre su obra.

El origen

Albeiro Valencia Llano nos acerca a los orígenes en este revelador relato: “La familia de Adalberto Agudelo Duque llegó a Manizales en 1938 procedente de Casabianca (Tolima).

Sus padres Elí Agudelo Cardona y Ana Tulia Duque se radicaron en la capital caldense. Don Elí era ebanista, buen lector, de mentalidad conservadora. La familia echó raíces y fueron llegando los hijos, 13 en total.

Estudió en las escuelas Victoriano Vélez y Jesús María Guingue, después ingresó a la Normal Departamental de Varones; madrugaba para vender el diario La Patria y de este modo aliviar la situación económica.

Con el título de Normalista empezó a trabajar en Marmato. Después fue trasladado a Barcelona, corregimiento del municipio de Calarcá en el Quindío, un pueblo sumergido en la violencia política. Regresó a Manizales para validar el bachillerato en la Normal Superior. En 1963 se incorporó de nuevo a la docencia y lo enviaron a la vereda La Cuchilla, en Supía, aquí se alojó en la fonda, pagaba por la habitación y la comida. Escribía y leía en horas de la noche y se alumbraba con una vela. En este difícil ambiente empezó a escribir por temporadas Suicidio por reflexión y la finalizó en Manizales en 1964. La quería publicar, pero no era fácil; renunció al cargo de maestro, pidió las cesantías y contrató la edición de la obra en Editorial Renacimiento del diario La Patria: 1000 ejemplares por $3000; esto ocurrió en marzo de 1967.

El joven maestro tenía 24 años, se encontraba realmente feliz con su primerabobra, tomó un ejemplar y se lo entregó a la mamá mientras le decía: ‘Ya soy escritor’”.

La mirada crítica

El escritor aranzacita José Miguel Alzate nos recuerda que Adalberto “ha ganado 32 premios literarios. Su nombre es un referente obligado cuando se habla de literatura caldense. La calidad de su trabajo literario es incuestionable. En Caldas no existe otro escritor que maneje con tanta maestría el monólogo Joyceano como él lo hace. Se ha ganado tres concursos literarios importantes: la Bienal de Novela José Eustasio Rivera, el Premio de Novela Aniversario Ciudad de Pereira y el Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá. El primero lo obtuvo con De rumba corrida, una novela excelentemente escrita, donde el autor permite el flujo de la conciencia, liberando a los personajes de su carga de emociones. El segundo lo obtuvo con Abajo, en la 31, una obra donde demuestra su preocupación temática de pintar con su prosa de vigorosa fuerza narrativa la ciudad de Manizales. Y el último con Pelota de trapo, una novela escrita en monólogos afortunados donde recrea el proceso de construcción de la carretera a Letras”.

Una lectura desde la Academia

El presidente honorario de la Academia Caldense de Historia Jorge Eliécer Zapata Bonilla escribe: “Adalberto Agudelo Duque es uno de los escritores más sólidos del departamento de Caldas y una de las figuras nacionales de la región.

Formado para la docencia, es Licenciado en Idiomas Modernos y Literatura. No se limitó a las aulas de clase, sino que hizo del libro una cátedra permanente en la que entregó su visión de los grandes problemas nacionales sin temor, y más bien como fidelidad a su tiempo, pues en medio de las grandes confrontaciones sociales hizo del tema del momento un argumento que retrató la destemplada situación nacional, el agrio espíritu de los gobiernos y la debilidad de la propia academia para enfrentar situaciones en las que debieron ser protagonistas.

Agudelo Duque ha sido pues un testigo de su tiempo, un intelectual de altísima figuración nacional y presencia internacional”.

Desde la poesía

Transitando entre aulas, sus tres bibliotecas personales y los libros escritos en los últimos sesenta años, Adalberto Agudelo Duque ha sabido ser vanguardista, experimental en su obra. En el caso de la poesía, Roberto Vélez Correa escribió: “como poeta, adopta el credo del artista moderno que no se resigna a auscultar solo su entorno y decide confrontarse con otras dimensiones espaciales y otras sensibilidades. Incluso es evidente que la construcción de sus imágenes es el resultado más de un ejercicio intelectual y libresco que una experiencia directa con respecto a los lugares exóticos que visita a través de su intuición lírica”. Y agrega: “La seriedad creativa de Agudelo Duque depara al lector una racha de sorpresas imaginativas adobadas del sabor lingüístico que sabe imprimir a lo suyo… Es un vigoroso hacedor de poesía que no descuida ni la forma ni el contenido…”.

Los reconocimientos

El investigador de literatura regional Fabio Vélez Correa, en su Diccionario de Autores Caldenses dice que son múltiples las distinciones y premios que a lo largo de su carrera literaria Adalberto Agudelo ha cosechado. Nombra algunos como ejemplos: Premio Concurso de Cuento Caldas 75 años, 1980. Premio y Mención de Honor Certamen Poético Federico García Lorca, Universidad de Nueva York, Queens College, 1987. Premio Concurso de Cuento José Naranjo Gómez, Manizales, 1989. Premio Nacional de Literatura, modalidad cuento, Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, con el libro de cuentos Variaciones, Bogotá, 1994. Finalista Premio Internacional de Cuento Max Aub, Segorbe, Castellón, España, 1996. Premio Nacional Bienal de Novela Fundación Tierra de Promisión con De rumba corrida, Neiva, Huila, 1998. Finalista Premio Nacional de Poesía Carlos Héctor Trejos, Riosucio, Caldas, 2002. Premio Nacional de Poesía Euclides Jaramillo Arango, Universidad del Quindío, 2001. Premio Nacional de Poesía Corporación Universitaria del Atlántico, Barranquilla, 2002. Premio Nacional de Literatura Infantil Comfamiliar del Atlántico, 2004. Premio Nacional de Novela Ciudad de Pereira en 2007 con Abajo, en la 31. Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá en 2008 con Pelota de trapo. Premio Nacional de Novela Ciudad de Pereira 2019 con Little Beach.

Su cuento

Desde la aparición de sus primeros escritos en revistas y periódicos, después de la publicación de su primera novela en 1967 y luego de un silencio que duró doce años hasta que en 1979 apareció su cuento “Toque de queda” en la antología Diecisiete cuentos colombianos (Colcultura), no ha dejado de atreverse con sus creaciones y ha logrado verlas publicadas y galardonas en países como Estados Unidos, México, Chile y España.

Con sus ochenta años Adalberto Agudelo Duque, este esposo, padre, abuelo, amigo de sus amigos, profesor, tomador de ron, lector de comics y novelas gráficas, deportista, dibujante y buen conversador, seguirá nutriendo la bibliografía de autores colombianos muchos años más porque en su vida la urgencia de escribir lo acosa, lo rodea, no le da tregua y el mejor regalo que podemos hacerle para celebrar sus ocho décadas es leerlo.

*Escritor. Promotor de lectura y escritura creativa.

RECUADRO

Quince libros esenciales de Adalberto Agudelo Duque
1.- Suicido por reflexión o la historia de Óscar Olivares. (Novela)
2.- Los pasos de la esfinge (Poesía)
3.- Variaciones (Premio Nacional de Cuento)
4.- Toque de queda (Novela)
5.- De rumba corrida (Premio Nacional de Novela)
6.- Reloj de luna (Poesía)

7.- Las falsas verdades (Cuento)
8.- Abajo en la 31 (Premio Nacional de Novela)
9.- Xie-Toc. Hija del agua (Literatura infantil)
10.- Sol solecito (Premio Nacional de Literatura infantil)
11.- Pelota de trapo (Premio Nacional de Novela)
12.- Los papeles de Ulises (Poesía)
13.- Quicagua. Cuentos de la montaña (Literatura infantil)
14.- Caldensidad, historia y literatura (Ensayo)
15.- Little Beach (Premio Nacional de Novela)

 

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
Artículo anterior
Artículo siguiente
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -