La guerra comercial iniciada por el expresidente Donald Trump volvió a estremecer el tablero económico internacional. Esta vez, el golpe llegó directo al corazón energético de Colombia: Ecopetrol anunció que contempla el cierre de varios de sus pozos tras la caída de 10 dólares en el precio del barril de petróleo, afectado por los nuevos aranceles estadounidenses.
Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, fue claro al exponer la gravedad de la situación durante el Congreso de Naturgas en Barranquilla. “Si estamos haciendo un supuesto de 73 dólares el barril y ahora está en 63, imagínense. Vendemos 12 millones de barriles al mes de crudo. Si baja 10 dólares, multipliquen: 12 millones por 10, tenemos 12 billones de pesos de diferencia en el precio. Es un impacto grande”, advirtió.
Ante este panorama, la petrolera colombiana está evaluando el cierre de aquellos pozos que no sean rentables con el nuevo precio del crudo. “Ya tenemos un primer análisis de los campos con puntos de equilibrio cercanos al nuevo valor. Habrá que descartarlos y concentrarnos en los de menores costos”, explicó Roa, dejando entrever que se avecinan decisiones difíciles.
Aranceles en pausa… pero con reloj en marcha
Los aranceles del 10 % que el gobierno estadounidense impuso a decenas de países, incluida Colombia, permanecen técnicamente en pausa por 90 días. Esta suspensión aplica únicamente para las naciones que no respondieron con medidas recíprocas, pero la amenaza sigue latente.
El Gobierno colombiano, por su parte, inició gestiones diplomáticas para negociar. La ministra de Comercio encargada, Cielo Rusinque, confirmó que se solicitó a Estados Unidos la “eliminación” o “disminución” del arancel. “Estamos manifestando nuestra voluntad de entrar en un proceso de negociación y revisión”, señaló Rusinque en una rueda de prensa reciente.
Colombia, uno de los principales proveedores de petróleo, oro, café y flores al mercado estadounidense, ve con preocupación el impacto que esta política puede tener en sectores clave de su economía. Según datos de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU., la balanza comercial entre ambos países en 2024 fue de 36.700 millones de dólares, con un superávit para EE. UU. de 1.300 millones.
Guerra comercial global: China también responde
Aunque el impacto en Colombia es notorio, el epicentro de la confrontación comercial sigue siendo China. El gigante asiático respondió con tarifas de hasta el 125 % a los aranceles impuestos por Trump, que en algunos productos llegaron al 145 %. Las nuevas tarifas chinas entrarán en vigor este sábado 12 de abril.
En un comunicado, el Comité de Aranceles Aduaneros de China acusó a Estados Unidos de “violar gravemente las normas del comercio internacional” y de actuar con una “política unilateral de acoso y coerción”. Pekín fue enfático: “Si Washington insiste en infligir daños sustanciales a los intereses de China, esta responderá con firmeza y lo acompañará hasta el final”.
Incertidumbre energética y económica
La situación mantiene en vilo a la industria energética colombiana. El cierre de pozos no solo representaría un golpe a los ingresos de Ecopetrol, sino también un freno en el desarrollo de regiones productoras y una amenaza directa al empleo.
“Esta es una tormenta perfecta: precios a la baja, barreras comerciales y un panorama internacional incierto. Debemos actuar con cautela, pero también con rapidez”, concluyó Roa.
El reloj corre. Y mientras se busca una salida diplomática, el crudo colombiano ya siente el peso de una guerra comercial ajena, pero con consecuencias muy propias.



