Hoy, el mundo se une una vez más para conmemorar el Día Mundial del Parkinson, una fecha clave para visibilizar esta enfermedad neurodegenerativa que afecta a más de 10 millones de personas en todo el planeta. Instituida en abril de 1997 por Parkinson’s Europe, entonces conocida como Asociación Europea de la Enfermedad de Parkinson (EPDA), esta jornada fue establecida con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y elegida en honor al nacimiento del neurólogo británico James Parkinson, quien en 1817 describió por primera vez esta condición bajo el nombre de “parálisis agitante”.
La enfermedad de Parkinson es progresiva, crónica y degenerativa. Ataca el sistema nervioso central y afecta principalmente el control motor del cuerpo, manifestándose en síntomas como temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos, problemas de equilibrio y coordinación. Todo comienza cuando las neuronas encargadas de producir dopamina, neurotransmisor clave en el movimiento, dejan de funcionar correctamente.
Después del alzhéimer, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común. Y aunque sus efectos son devastadores, tanto física como emocionalmente, hoy es un día para recordar que cada segundo de vida cuenta y que un diagnóstico no define la totalidad de una persona.
El símbolo que florece: el tulipán rojo
Desde 2005, el tulipán rojo se convirtió en el símbolo universal del Parkinson. Su origen es profundamente significativo: el horticultor holandés JWS Van der Wereld, quien vivía con la enfermedad, desarrolló una variedad de tulipán rojo y blanco a la que bautizó como “Tulipán del Dr. James Parkinson”. Así como una flor necesita cuidados para no marchitarse, también una persona con Parkinson requiere atención médica, ejercicio, medicamentos y apoyo emocional para vivir una vida plena.
Muhammad Alí: el luchador dentro y fuera del ring
Una de las figuras más recordadas al hablar del Parkinson es Muhammad Alí, quien fue diagnosticado en 1984, tres años después de su retiro del boxeo profesional. Alí luchó contra la enfermedad durante 32 años, hasta su fallecimiento en 2016. Pero su legado continúa: junto con el filántropo Jimmy Walker y el neurólogo Abraham Lieberman, fundó el Centro Muhammad Ali Parkinson en Phoenix, Arizona. Este centro se ha convertido en un referente mundial para el tratamiento de trastornos del movimiento.
Su hija, Rasheda Alí, también ha hecho de la concienciación su misión personal. Es autora del libro infantil “Te tomaré de la mano para que no te caigas”, una guía que explica con ternura y claridad qué significa vivir con Parkinson.
Sonreírle a la vida, aún con temblores
En palabras del pensador Rudafra, “cada momento es una oportunidad para sonreírle a la vida”. Y en este Día Mundial del Parkinson, ese mensaje cobra más sentido que nunca. La enfermedad no discrimina. Puede tocar a cualquier persona, en cualquier etapa de la vida. Pero también saca a relucir lo mejor del espíritu humano: la resiliencia, la solidaridad y la capacidad de seguir adelante.
El llamado de hoy es claro: concienciar, apoyar y actuar. Porque detrás de cada diagnóstico hay una historia, una familia, una lucha y, sobre todo, una esperanza.



