“El batallón está en su mejor momento”

Tiene el plan de hacerle un homenaje a la figura de Morgan, los leones que por años fueron
símbolo de la unidad militar y motivo de admiración por parte de los ciudadanos.

En la vida militar un oficial tiene que afrontar momentos difíciles como enfrentamientos, atentados, largas jornadas fuera del hogar y en general el riesgo constante; pero también vive alegrías como devolverle la tranquilidad a una región, liberar a un secuestrado y ver que una comunidad recobra la esperanza.
El coronel Carlos Mauricio Salas Esteban, además, le correspondió el gran momento de ser el comandante del Batallón número 8 Batalla de San Mateo ubicado en Pereira, justo el año en el cual esta unidad militar conmemoró su aniversario número 80 de presencia en Risaralda y goza de ser una de las instituciones de mayor prestigio y aprecio entre los ciudadanos.
“Me siento muy orgulloso, no solo por el cumpleaños del Batallón, también porque en 80 años es la primera vez que lo celebramos. Nosotros siempre conmemoramos el Día de la Artillería que es el 4 de diciembre, pero nos dimos a la tarea de verificar a través de qué decreto se dio inicio a la llegada del Batallón a Risaralda para contemplar esta fecha tan especial, tenerla en cuenta y celebrarla, es así que el primero de octubre de 1943 la unidad llega a la ciudad de Pereira y es ubicada en el sitio que hoy se conoce como el Hotel Movich. Posteriormente, gracias a los ciudadanos que donaron estos terrenos en Maraya, se creó el Batallón”.
Podría decirse que al coronel Salas también le correspondió ser el comandante de la época en la cual el Batallón goza de un estado óptimo en cuanto a infraestructura. “El estado actual no puede ser mejor, son casi 100 hectáreas, en las cuales la infraestructura construida es poca, en un espacio tan grande y siempre se ha tratado de cuidar el medio ambiente y optimizar los recursos que tenemos dentro, eso lo hacemos gracias a la capacidad de 800 hombres en rotación que garantiza las condiciones de mantenimiento y seguridad”.
El orgullo del comandante por el batallón se nota en cada una de sus palabras. “Este batallón es de mostrar, es uno de los más importantes a nivel nacional y uno de los más bonitos. No solo por su ubicación en el eje cafetero, también por sus instalaciones, lo que ha sido reconocido por el alto mando del Ejército y eso es muy meritorio para los que hemos pasado por esta unidad y en particular para mí”.
Considera también que tener al San Mateo dentro de la ciudad es una posición privilegiada para Pereira, porque representa seguridad, trae movimiento de soldados y la posibilidad de reaccionar de forma rápida. “Recuerdo el año pasado, cuando ocurrió la tragedia en la avenida del Río (deslizamiento de la Esneda), nosotros fuimos los primeros en reaccionar, llegamos con más de 70 hombres y posteriormente enviamos al pelotón de prevención de desastres que solicitamos para ese evento en especial. El Batallón siempre ha tenido ese privilegio de estar coadyuvando y participando en los acontecimientos de la ciudad y el Departamento”.

Historia en dos
Quienes conocen la historia del conflicto en el departamento de Risaralda tienen claro el papel que ha jugado el Batallón en la recuperación de la seguridad luego de algún hecho de orden público y en los últimos tiempos en mantener ‘a raya’ a los actores armados. No se puede olvidar que fue el San Mateo y el Gaula militar que en dos fases acabaron con el frente Oscar William Calvo del EPL que azotó por años a Quinchía y en coordinación con la Brigada Móvil 14 desplazó del territorio a las Farc, el ERG y el ELN.
Sin embargo, considera el coronel Salas que el hecho que más ha marcado la historia de la unidad militar fue la toma de la base de Montezuma el 1 de septiembre de 2000. “Fue un hecho muy infortunado, falleció el comandante del Batallón Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez, dos suboficiales, siete soldados y partió la historia en dos, pero dejó muchas experiencias para mejorar, para aprender de lo vivido y sirve el día de hoy para tomar buenas decisiones frente a las operaciones que desarrollamos y frente a la forma que tenemos que orientar las cosas como militares para que nos salgan bien y no tengamos un revés operacional. Siento que ese fue un hecho que indiscutiblemente partió la historia del Batallón en dos”.

No solo
combate
En el imaginario de los ciudadanos está la función del ejército como netamente guerrerista y en combate permanente, y si bien la dinámica del conflicto colombiano lo ha lanzado a ello, Carlos Mauricio Salas destaca otros servicios igual de importantes. Entre ellos el Grupo Gaula Militar que tiene su sede en el San Mateo, el cual tiene la función de la prevención de la extorsión y el secuestro.
Agrega la importancia del dispensario médico que atiende a más de 10 mil usuarios, la existencia de 50 casas fiscales donde viven soldados, oficiales y suboficiales con sus familias y resalta el departamento de control de comercio de armas que es el encargado de vender los explosivos a las empresas que requieren estos elementos, canaliza los permisos especiales, compra de armas y venta de municiones.
En las instalaciones del San Mateo también está ubicado el Distrito Militar número 22, que define la situación militar de los ciudadanos.
“Son muchos servicios que presta el Batallón y a veces la comunidad lo desconoce. Podría mencionar la sección de ‘acción integral’, acá vienen los colegios, los niños visitan la oficina y les mostramos el batallón, los cañones y les damos el mensaje de lo que hace el ejército, cuál es su misión y la tarea en ese sentido la hemos hecho muy bien. Yo me he dado a la tarea de traer gente al batallón y en ese sentido hemos ganado muchas manos amigas que han permitido apoyar a los soldados. Yo pienso mucho en la institucionalidad y en el soldado, para mí eso lo es todo y me siento orgulloso de lo que he hecho hasta el momento con el batallón”.

Así son los soldados
El comandante Salas, que trabaja en la formación integral de los soldados, tanto regulares como profesionales, tiene bien definido el perfil de sus hombres. “Un soldado del Batallón San Mateo es una persona correcta, íntegra, que ingresa siendo una y sale siendo otra; sale con más disciplina, con más valores, pensando en aportar algo a la sociedad. Trato que el muchacho, a pesar de los problemas que pueda traer de la civil, algunas veces psicosociales, de consumo de drogas, sin ser un reformatorio, cuando termine su servicio militar, sienta que aprendió algo y que sale a ser útil para la sociedad, esa labor social la estamos haciendo. Tenemos convenios con empresas de seguridad que permiten que ellos salgan a trabajar y muy importante acá les vendemos la idea de que ellos pueden ser oficiales, suboficiales o soldados, ellos quedan conectados con la carrera, lo que es una bonita oportunidad de vida”.

Incorporación de mujeres
En este 2023 fue noticia el hecho que el Batallón haya reanudado, después de 20 años, la opción para las mujeres de incorporarse al batallón, con miras a que se profesionalicen. “Toda la seguridad del batallón está en cabeza de mujeres, en la guardia quien revisa es una mujer y a futuro las vamos a tener en bases para que asuman ese rol como soldados con las mismas oportunidades.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -