escritora por vocación

n Ángel Gómez Giraldo

Una mujer con tanta luz que parece la ciudad cuando en las noches se prende el alumbrado público.
El alma le irradia alegría en todo el cuerpo para ser persona festiva.
Entonces así, como una cumbia, fue llegando a la sede de El Diario después de la lluvia de un día jueves que parecía viernes.
Ingresó bien acompañada, con un libro de su autoría que ahora lleva a todas partes ya que tiene la convicción de que es el alma que le puede abrir a todas las personas que se le acercan para una leccción de vida.
Mas lo que me sorprendió de esta mujer fue que se presentara de una manera poco convencional ya que en vez de darme la mano y decirme su nombre, me habló con seguridad, levantando el libro con las dos manos hasta el pecho: “Soy escritora por vocación”.
Su nombre me pareció melódico: Maritza Salazar, con la edad en que la gente ha aprendido a hacerle caso al corazón.

Procedencia
Maritza nació en el año de 1985 en San Gil, un pueblo del departamento de Santander que todos queremos desde antes de conocer.
¿Cuándo comenzó a escribir ?, fue la pregunta maestra que le hice luego de aquella afirmación contundente de ser escritora por vocación.
-A los 13 años de edad escribí mi primer poema.
Fue que se encontraba toda herida por la desaparición sorprendente y prematura de su señora madre, Leonilda Velásquez, oriunda de un pueblo que tiene un cristo de brazos abiertos al valle del Risaralada, y cuyo nombre es Belalcázar, Caldas.

Escritora
Confundida con la realidad se dio cuenta que escribir era para ella un escape y una salida de esa fría realidad.
Hasta llegó a revelarme que la inspiración para la poesía como género literario, le vino como una gran explosión ya que su papá, José Danilo Salazar, educador de Marsella, Risaralda, cuando ella era niña, le enseñaba a contar las estrellas tirados ambos sobre el cesped en posición boca arriba en las noches de luna llena.
“Así fue como sentí la inclinación por las letras”, subraya esta mujer que nació en el año de 1985 con la explosión del Nevado del Ruiz que sepultó a la ciudad de Armero .

Conceptos
¿Maritza, para qué la poesía?
Angel, ¿me lo preguntas tú? Para soñar.
¿En que momento llegó a Pereira?
Dejé a mi pueblo San Gil para venir a Pereira en un vuelo improvisado de bambucos, y dije, aquí me quedo.

Golpes
A pesar de los golpes que recibió cuando falleció la hermana y luego mamá, estudió hasta llegar a obtener los títulos de ingeniera de sistemas y psicóloga.
En este momento es más, terapeuta olística que es la manera como el ser humando debe abordar mente, cuerpo y espíritu.
“Hay gente que no vive la vida sino que la sufre”.
Asimismo, de fácil expresión y excelente ortografía, la que ha estudiado en el libro “Pon a prueba tu ortografía” del escritor pereirano, Rigoberto Guevara, obra de tanto éxito entre los lectores como buena aceptación en las escuelas y colegios de la Perla del Otún.
Llegó pues el momento en que la escritora me hizo entrega del libro a manera de obsequio con una dedicatoria en la que no faltaron esas palabras que buscan llegar al alma del merecedor de la dedicatoria.
El libro, El cuarto rojo, es autobiográfico.
Fue escrito en una crísis espiritual y tiempos de sombras, lo reconoce la autora.
Aún más, como ella lo manifiesta, “para aceptar que se necesita un cambio hay que reconocer primero cuan roto estás”.
Orgullosa de esta su obra, El cuarto rojo, lo mostró en la biblioteca de la Gobernación de Risaralda, Salón de Confamiliar del centro, el pasado mes de septiembre.
Días después se vistió de pollera ancha y lo presentó en la Feria del Libro de Pereira en Expofuturo, que alcanzó a ser objeto de atención por la buena presentación y contenido.

El amor
Ahora para nuestra escritora, el amor es complemento y no tiene otro sentido distinto que el de realizarse.
“Amé al hombre con quien tuve a mi hijo, un ángel siempre de sonrisa abierta”.
Me lo dice llena de alegría como si lo estuviera viendo.
Yo les puedo decir en cambio que no es un ángel sino Tomás Montoya Salazar, un jugador de las divisiones inferiores del Deportivo Pereira, y ya alcanzó los 16 años de edad.
Con tan buena energía como la mamá ya que ambos se mueven con luz propia.
Cierto esto ya que amos caminan todos los días 10 kilómetos y se cuentan cosas con la boca cerrada.
¿Desean saber más cosas de la escritora Maritza Salazar?
Bien, es la única colaboradora de este diario que escribe sus columnas en verso.
Maritza, antes de que se vaya, venga y dígame qué es la felicidad…
La felicidad querido amigo, me explica con los ojos cerrados, es disfrutar de un buen momento con una buena compañía.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -