Juan Camilo Restrepo Chaves
En el año 2022 El Buitre Negro emprendió el vuelo como un símbolo de terquedad y persistencia post-pandémica. Desde entonces, habita en la penumbra de su nido-taller, al acecho de nuevas publicaciones y proyectos que le permitan exponer a los artistas y escritores que se pasean por las calles de Pereira y Dosquebradas.
Las ilustraciones y las palabras convergen en sus libros para formar un producto literario y pictórico de alto valor agregado, una obra que hoy se deconstruye ante el espectador a medida que avanza en la exposición.
El protagonista de la primera sección emerge entre los gritos de la conciencia. Se trata de Poe: El atormentador de sí mismo, un ensayo ilustrado, sui generis dentro del género, que logra envolver al lector en una atmósfera densa y siniestra, mientras se adentra en el análisis que realiza Alan González sobre la problemática de la identidad, ese terror del individuo frente a sí mismo y el universo que lo rodea, que abunda en la obra del maestro del terror psicológico, Edgar Allan Poe.
En la segunda sección el espectador será recibido por La Salvaje Esperanza, una compilación de 17 relatos ilustrados en los que Leonardo Ramírez muestra con crudeza la vida del artista al borde del abismo que algunos llaman sistema. Luego, aparece El Origen de Tucurumbí, un cuento ilustrado de Julián Chica que lo trasportará a esa época remota en la que la grandeza del pueblo Quimbaya se extendía por las montañas y valles de esta región.
La tercera sección es exclusiva del Fanzibro, una simbiosis entre el fanzine y el libro de bolsillo que, hasta el momento, es el proyecto más grande que ha emprendido El Buitre. Una osadía que nació en octubre de 2023 y hoy, después de seis tomos y casi 2 años de trabajo constante, continúa exaltando a los diferentes talentos literarios y artísticos de la región que sobreviven a la intemperancia del mundo a través de sus creaciones.
Po último, El Buitre Negro abandona su nido para imponerse en la última sección y abarcar con su presencia el espacio que lo rodea. Desde allí, con su porte solemne, con su mirada penetrante, nos saluda desde la penumbra y nos invita a adentrarnos en sus obras, mientras él continúa sobrevolando el caos que reina en esta época de locura.



