Leonardo Fabio Marín, poesía y cine

EL PERFUME

Atrapar el alma de la piel

en un cuerpo absoluto.

Aroma que fragmenta

el caos del deseo

deleitoso,

saturado.

 

Pies adheridos

al pavor de las miradas,

al vacío en su dolor.

Cuerpo sin yo, sin voz, sin delirios.

Eterno instante

del olor que nos recorre la totalidad

de los aullidos.

 

Eterno en la embriaguez,

en la muerte, en el arrullo del tiempo.

 

Jean Baptiste, poeta del absurdo.

Delirio absoluto,

el mundo a los pies del deseo.

Poeta de la transgresión

de la carne.

 

Versos simples y sudorosos.

Versos como el cuerpo de la nada.

Todo duele.

Eterno instante en la inmensidad

del aroma,

del instinto.

 

 

EL PADRINO II

En el éxtasis de una balada de André Rieu

se escucha también el traqueteo de las ametralladoras.

Un amor al estilo muerte sin razones.

Ruido de balas calcinando el atardecer

de un poblado en Florida, en New York.

 

Danza de amor a la muerte.

Besos de amor al odio, a la traición,

a la sospecha, al vecindario.

 

La muerte acurrucada en los andenes, en los hospitales,

en la campiña italiana, en los peajes,

la cocina, en el balneario.

 

Enlutar la fe y embriagar a quien se acuesta a nuestro lado.

 

Señor, tenga la bondad de proteger

a nuestro mundo.

No vaya a ser que todo aquello que usted ama

se torne humo, cenizas y deseo.

 

Una mujer hermosa

nos sonríe.

Un fulano se estaciona frente

a nuestro auto

hace boom.

 

Mantén cerca a tus amigos.

Aún más cerca a tus enemigos.

 

ÚLTIMO TANGO EN PARÍS

Abandonar las calles, los rostros, los andenes. Abandonar las citas, los encuentros, el café, los besos. Ignorar las palabras, los versos, el lenguaje. Llorar un poco. Limpiarse los mocos, las lágrimas, las uñas, las lagañas. Romper fotos, la infancia, las carencias. Volarse sin pagar. Acatar la lujuria, los mordiscos, los delirios, las mentiras, las caricias. Fingir, reír. Olvidarte. Mentir a cada instante. Mentir siempre. Nunca regresar. Echarlo todo al vacío de la memoria de las calles. Rentar un cuarto, un apartamento. Fornicar con un desconocido en Rue de L´Alboni.

 

A estas horas de la vida casi nada tiene importancia. Quizá un café y alguna melodía. Un tango. Ir al bar Eiffel Kennedy. Lo demás: vagar sin rumbo, de norte a sur, de sur a verte y viceversa. Ahora el ritmo es lento. La ebriedad se apodera del miedo. Tenemos tantas cosas en común. La muerte es una de ellas. La risa se muere de risa. Alguien suelta la carcajada cuando me recuerda. Ya he olvidado todo. En la puerta del hotel una mujer odiosa la mira sin piedad. Una tormenta, las pulsiones. Los vidrios del mundo están rotos de melancolía. Podríamos volver a empezar; qué aburrido.

 

Disparaste en medio de la danza esa vieja pistola de tu padre. Desapareciste como por arte de locura. Ocupaste el espacio más leve en la memoria del verso. Dibujaste las líneas del boceto que traíamos en los bolsillos. Saliste en medio de la lluvia con los papeles en tus manos. Oscureció tanto que no pudimos vernos entre los arroyos. En los periódicos nos recuerdan la tarde del abandono y el desperdicio de la epidermis. Sabías algo que todos hemos ignorado. Pero quedaste bajo la rueda de ese amor que te envió el director de la película. Intento llamarte. No contestas. Intento escribirte. Te niegan en todos los puertos, en todas las fruterías, en todos los bulevares.

 

Un escenario idéntico al momento del beso que suprimió el encanto. Amarías tanto morir al revés. Volver al tiempo y detener los segundos. El tiempo pasa por encima de nosotros, de nuestros pies. Nos pisa las uñas, los huesos, las narices, los hígados. El tiempo sigue campante frente a los muertos. Tú estás en ese rumbo de los huesos calcinados. Imposible pensar que sobrevivirás a la lujuria. Hace frío en estas calles de París. Semáforos atiborrados de ansiedad. Ruido en el Pont de Bir Hakeim. Adiós al orgasmo.

 

El autor

Leonardo Fabio Marín. 1970. Bachiller Pedagógico Normal Nacional Mixta de Pereira. Licenciado en Español y Comunicación Audiovisual, U.T.P. Especialista en Gerencia Informática, Corporación Universitaria Remington de Medellín. Magíster en Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira. Su escritura creativa es experimental en campos como la poesía visual, el cuento intempestivo y la novela fugaz. Su trabajo ha estado vinculado a la producción textual en talleres de producción de textos literarios. Acompañó procesos de talleres de literatura en el Ministerio de Cultura colombiano bajo la dirección de Andrés Giraldo Pava y acompañado de Harold Kremer, Evelio José Rosero e Isaías Peña Gutiérrez. Su producción ha sido reconocida con el premio departamental de poesía Risaralda 1997. La medalla Merani en Olimpiadas del Lenguaje (Armenia 2004). Mérito educativo Risaralda 1996; Pereira 2005 y 2017. Premio de poesía Shinkal, Argentina 2019. En la actualidad hace parte del colectivo literario de creación estética “Distopías”.

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