Las bibliotecas son lugares para gestar la cultura e interactuar con ella. En Pereira, la biblioteca pública Ramón Correa ha sido el escenario de puertas abiertas para todo tipo de público y ha liderado una gestión de encuentros en los que miles se han acercado, su anterior directora, Carolina Toro, dejó en alto el cargo, con una serie de proyectos, como la bellísima colección La Chambrana, las tertulias literarias, la promoción de lectura en barrios, en fin. Un cierre con despedida de funcionarios jubilados, la llegada de nuevos posesionados, y un director entrante, con una fuerza creativa significativa, en la que se ha reconocido por proyectos de gran impacto. Carlos Vicente Sánchez con su trayectoria asume la responsabilidad y el desafío. En diálogo con él para Las Artes, nos cuenta sobre su forma de asumir el cargo, sus ideas. Se siente muy agradecido, y con un desafío para descentrar y visibilizar más la cultura de la ciudad.
John Harold Giraldo Herrera (*)
Nos acompaña el nuevo capitán que está a bordo de una tripulación de casi 40 mil libros que habitan en la biblioteca pública Ramón Correa, una serie de proyectos que navegan en la ciudad como en la comuna San Joaquín, los paraderos para libros, más una serie de propuestas de formación lectora para niños, también para adultos, en fin, un espacio que se ha posicionado como encuentro y en muy buena hora llega Carlos Vicente Sánchez a quien lo reconocemos por ser escritor, cuentero, artista, teatrero, un profesional de la cultura. Graduado de una maestría en la universidad de Antioquia, ganador de varios concursos locales y nacionales como el concurso de cuento promovido por RCN, en fin, alguien que le ha dedicado su vida a la cultura y como diría un amigo de las artes: se ha dedicado a vivir de aplausos, porque es posible vivir de aplausos, también de gestiones, eso lo dice Diego Restrepo, a propósito de un texto que tiene. Capitán bienvenido a bordo, luego de varios días ya posicionado, ¿cómo asume este reto, un desafío para la ciudad y para ti mismo?
Recibo este honor de ser el director de la biblioteca pública de Pereira. Es un espacio que tiene el corazón de la ciudad, muy querido por los ciudadanos y eso implica una altísima responsabilidad. Muy agradecido porque el alcalde tuvo la confianza en encomendarme esta tarea y porque he sentido que hay una recepción de parte de la comunidad, de amigos. Empiezo a hacer con toda la energía del mundo, con toda la vibra, con toda la creatividad la tarea que me ha sido encomendada.
Eres ahora el custodio de una colección significativa y al mismo tiempo el que va a abrir alas para que esos libros no se queden ahí encuadernados o cerrados, y al mismo tiempo para que la interacción que deja los espacios creados Carolina Toro, muy posicionados. Ella inauguró una colección como La Chambrana, dejó tertulias, en ese espacio donde los libros dejaron de estar vacíos y se llenaron también de personas, escritores, músicos, cineastas y de quienes se han dedicado a la cultura. Entonces me pregunto, ¿Habías imaginado ser, además de escritor, director de la biblioteca?
No lo imaginé. En algún momento entraba dentro de mis posibilidades y sueños cierto, pero pienso que esas cosas uno no las ve inmediatas o construidas, son remotas. Se dieron las cosas en un momento muy coyuntural, muy delicado, muy complejo, que es esto de la cuarentena, del Covid, que afecta al mundo y sobretodo a los espacios culturales. Implica unas nuevas miradas y claro unas nuevas formas de conceptualizar la cultura y de ponerla en redes y de trabajar. Encuentro una biblioteca nueva que tiene un momento de esplendor maravilloso gracias al trabajo que realizó Carolina y Rosa, la anterior Secretaria de Cultura. Por ejemplo, Un café con, convocó público, se logró articular un círculo alrededor de la biblioteca durante estos años que Carolina la dirigió. El trabajo de ambas muy valioso. Pienso: hay que construir sobre lo construido, defender los programas que tu bien mencionas: La Chambrana, Café con, La pájara tinta… defender la biblioteca San Joaquín con sus programas de intervención social, de promoción de lectura. El escenario es complejo, diferente, entonces es necesaria la creatividad. En la biblioteca el 90% del personal es nuevo debido a los temas de concursos, de méritos que hubo, gracias a Dios no me tocó ser quien le dijera adiós a esas personas tan queridas y que han tan sido parte del patrimonio de la biblioteca cómo fueron sus funcionarios de años como: María del Carmen, Melina… la gente va a extrañar cierto, y llego yo con un grupo distinto, a intentar atender una situación suigéneris. El reto que tenemos con el equipo, además es un selecto grupo de personas, vamos a afrontar esta época tan difícil y que requiere una presencia más humana, más cercana y más cálida con relación a los libros.
¿Cuál va a ser tu sello?, a propósito, te hemos reconocido porque siempre donde llegas hay una marca y seguramente tener que pensar esta situación de la pandemia y que la biblioteca está cerrada, pero que va a estar abierta seguramente, va a seguir con desarrollos digitales o en estos circuitos en los que nos hemos movido, además de esto, ¿cuál va a ser tu estilo?
No sé si hablarlo en términos de sellos. Más bien de retos, en términos de posibilidades. Lo que hay que hacer es una “Bibliored”, es decir, la cuestión y lo que nos invita en este momento es a tenerla, lo más pronto posible, será un reto muy grande de gestión que hay que hacer: una plataforma digital fuerte que permita contener todos los libros, tener libros digitales, acceder con programas de formación de manera virtual a nuestro público, traer el público a un aun escenario virtual, donde se encuentren nuestros escritores locales y nacionales, y por qué no internacionales que estaban acompañándonos a través de los programas de Café con y todo, diría ahora café.com. Lo que hay que hacer es que, ahora en una ciudad inteligente como la quiere el alcalde Maya, vamos a construir una biblioteca inteligente. Debe ser el corazón de esa ciudad inteligente a través de una “bibliored” que articule 17 bibliotecas. Otra apuesta es construir desde ya y con esta situación, es la descentralización. Tengo experiencia, me he sabido mover en las periferias de la ciudad con los proyectos que tú ya antes mencionabas y creo que hay que articular las bibliotecas satélites que están en los barrios, llenarlas de agendas, movernos en las comunidades, saber llegar a las periferias, a las zonas rurales con los servicios móviles de la biblioteca. Veo un programa de extensión que mire la biblioteca también de adentro hacia afuera, haciendo uso de todas las herramientas mediáticas posibles, también de lo presencial. Nos espera un enorme reto en el tiempo en el que me permitan estar ocupando este cargo.
Varios son los retos de la cultura en Pereira como lo has mencionado. Una de las cosas que se preguntan los escritores, los artistas en general, los creadores, ¿Cómo hacer para visibilizarlos más, porque hay producción, existe una industria algo establecida, sin embargo, la masificación es escasa, la biblioteca podrá contribuir a esa iniciativa y además de descentrar, se visibilice más lo que se hace aquí al interior de la ciudad?
Por supuesto, digamos que la descentralización es una oportunidad de visibilización de los diferentes autores, libros, productos, programas que se desarrollan. Cuando esos servicios, los autores, los libros se centralizan, tienen un centro, un núcleo, la gente de afuera no los conocen, no los van a reconocer. Descentralizar implica movilizar, y movilizar implica poner en circulación algo, a los autores. Es una mirada por construir desde ya, generando unas estructuras de circulación alrededor de las periferias y ahí tienen que ser protagonistas nuestros autores, los poetas, los pensadores, eso sumado a una serie de programas muy activos que queremos tener, por ejemplo, un club de literatura fantástica, una tertulia literaria permanente dentro de la biblioteca para que los autores vayan, se tomen un café, se recuesten en unos espacios cómodos y empiecen a hablar de sus obras y que podamos posibilitar… por qué no hacia futuro, todavía no podría comentar en este momento, pero en gestionar la publicación de los resultados de esas tertulias; analizarnos a nosotros mismos, proyectarnos también a nivel nacional, fortalecer los concursos, hay que hacerlo. Eso hace parte de la circulación; creo que Luz Estela Gil como Secretaria de cultura tiene una visión al respecto y habrá que alinear esas visiones para poder cumplirle a la ciudad en todo lo que nuestro sector cultural y sobre todo la ciudad misma anhela, se convierta Pereira en polo de desarrollo de la cultura.
Tú que eres artista y que has vivido esta situación, ¿cómo hacer para poder mancomunar los esfuerzos que se hacen por la cultura?, porque muchas veces son disgregados o hay esfuerzos que se replican, y quizás cuando la institucionalidad les permite un estímulo y los agrupa pues se fortalecen, de manera que quiero preguntarte si también en tu sentir, en tu ideario, se encuentra una idea de unificar.
El concepto de red es muy claro, Margarita Mas nos habla de redes, de esas redes sociales, las redes no son solamente las que se pueden articular a través de los dispositivos digitales, del computador, o de Google, no, las redes son también las construcciones sociales que tú haces con grupos juveniles que articulan a un lado, los clubes de lectura que operan en otro. La construcción de red es la que nos va a permitir eso que tú planteas tan inteligentemente, y esas redes requieren inicialmente confianza, que no hayan liderazgos visibles, sino que todos nos escuchemos en todas nuestras ideas de forma simétrica, es decir, somos pares conversando y tratando de activar, como dice Margarita Mas, son como neuronas del cerebro y unas reaccionan cuando otra neurona activada esta y esta activa a otras, en función de una idea muchas se articulan, en función de proyectos comunes. La idea es encontrar proyectos comunes, por ejemplo, cuando hablo de “bibliored”, es conectarnos con la biblioteca del banco de la República, de Comfamiliar, pero también a las de las universidades, a las comunitarias, y a algunas nacionales, es decir, ir ampliando el espectro de red en función de construir una ciudad con pensamiento crítico, una ciudad progresista, una ciudad que piense de manera futurista si se quiere, una ciudad inteligente. Es una ciudad donde los jóvenes pueden hablar de textos literarios en un parque, o en cualquier espacio, es decir, aquí desde las Tic hasta el concepto de trabajo social debe estar articulado en red y esa es una visión muy amplia que tenemos que alcanzar paso a paso.
¿Qué has pensado para que en este caso el gobierno Maya, y la institucionalidad que, de alguna manera es la que dinamiza, viabiliza y al mismo tiempo define que la cultura pueda ser un músculo y uno de los elementos patrimoniales nuestro, te respalden y te puedan seguir en las iniciativas que tienen y al mismo tiempo, ha sido una petición del Foro de cultura y de la gente que está alrededor de ella, que el recurso público aumente para el sector cultural y en este caso por supuesto si aumenta estaría beneficiada la biblioteca pública Ramón Correa?
Hay una cuestión importante, creo y he visto, he sido testigo de que el alcalde Maya es una persona que escucha, que parece ha estado escuchando la voz del sector cultural y abrió un concurso por méritos, escuchó la situación de los artistas frente al tema del Covid y abrió un plan de estímulos, el alcalde Maya es una persona que tiene esa capacidad de escucha, y eso es un punto a favor de lo que tenemos que construir, también la administración trabaja articuladamente en función de construir ciudad. La situación es muy complicada: cierre de negocios, empresas, salas de teatro, centros culturales, que nos ha dejado muy delicado a nivel económico y social. Seguramente desde la alcaldía están tratando de encontrar fórmulas de solución, yo llego esta semana a acoplarme, a encontrarme, a chocarme de alguna manera con esta realidad y a tratar de entender que ahora los proyectos giran en torno a, ¿cómo vamos a salvar nuestras vidas frente al tema del Covid?, la coyuntura nos obliga a repensarnos de muchas formas creativas para ver de qué manera intervenimos, participamos y cómo potenciamos los recursos que tenemos para que eso vaya en función de la ciudad. Siento que sí, se debe ampliar el presupuesto de cultura, que todas esos propósitos y esos anhelos que teníamos a principio de año o incluso en noviembre o en diciembre están de alguna manera trastocados por la cuarentena, así que toca leer esas realidades con sumo cuidado y precaución.
En la biblioteca el Rey y el eje articulador, es el libro, ahorita están encajonados, la gente no puede ir a la biblioteca, se me ocurre que como en otras partes, si bien un elemento primordial para cualquier asistencia en este tiempo es el mercado, la alimentación, en otras partes vemos como la pandemia también se resiste con libros, y llevan los libros a las casas y la Chambrana ha cumplido de algún modo esa labor de tener libros disponibles para las personas, se permite de pronto pensar que esos libros pueden llegar por una petición ya sea porque haya una red de afiliados ¿puedes promoverla para que en estos momentos también contemos con esos artefactos valiosos en nuestras casas?.
Por supuesto, yo estoy abierto a escuchar ideas. Me llamó un amigo muy querido y me decía ¿por qué no mientras se va abriendo la biblioteca se hacen los viernes de biblioteca?, esa es una idea maravillosa que me la acaban de transmitir. Me parece genial lo que tú me estás planteando: un sistema de circulación de libros a través de préstamos. Lo vamos a ir incorporando, ¿qué pasó?, del ministerio nos llegan unos protocolos y unas fases de apertura de bibliotecas, entonces tenemos que ser muy fieles a los lineamientos que nos está llegando, al abrir las bibliotecas sea lo menos traumático posible y sobre todo que garanticen la bioseguridad de nuestros usuarios.
Estamos mirando de qué manera va a hacer contacto con el libro, cómo la gente va poderse acercar al libro. Por ahora la apuesta es, acceder a unos libros digitales mientras tanto que se puedan ir compartiendo en redes. Armamos una agenda anual, la estamos ajustando de acuerdo con esta realidad, con nuestro equipo de trabajo y cómo vamos a promocionar ciertos servicios, para que la biblioteca se mantenga viva. Les quiero recordar que la biblioteca estuvo cerrada a principio de año por obras: arreglo de techos; se abrió la biblioteca y entró inmediatamente el tema de la cuarentena, entonces esto nos ha puesto en serios aprietos para brindar un servicio como bien merece la ciudad de Pereira.
Al aperturar debemos solucionar con mucha creatividad, asertividad y con mucho cuidado de nuestros usuarios. Funcionan los cursos de promoción de lectura que hace José Fernando Ruiz maravillosos, cursos de lectura a viva voz, también Cineforos, enseña cómo grabar programas de cuentos, hace un ejercicio maravilloso desde las redes sociales. Los invito a que entren las redes sociales de la Secretaría de cultura y observen esos programas que tiene una agenda muy específica. No hemos podido recibir, a mí me duele mucho que los niños no pueden ingresar a la sala todavía con lo hermosa que quedó, es una sala infantil preciosa donde seguramente los niños serán supremamente felices.
Contamos con dos grandes promotores de lectura que desde la música y del arte están enseñándole a los niños por cursos virtuales, a los padres que se quieran inscribir. Por ahí han estado organizando y movilizándose por redes esas convocatorias y yo quiero pues invitarlos a los padres de familia a que se vinculen a la sala infantil, vamos a tener escritores importantes, he hablado con Alekos, con Celso Román, para que nos acompañen a través de programas en la sala infantil y podamos seguir promoviendo la lectura desde ahí, yo siento que hay mucho que hacer, y se está haciendo, con una capacidad mermada por esta situación. Dentro de poco vendrán las buenas noticias: vamos a abrir una línea especial para nuestros usuarios, una red de préstamo de libros, la apertura de la biblioteca que se hará paulatinamente y ya vamos instalando unos programas que les iré anunciando con el tiempo. Apenas me instalé esta semana y ya vengo con un plan de trabajo, venimos a hacer que la gente lea, eleve los índices de lectura: dispositivos, computadores, por las kindle, los libros, pero que lean, leamos por todos lados y que nos encontremos a través de la lectura.
Una pregunta muy personal. Compártanos la visión que tiene, su idea, lo que ha podido construir, lo que el legado te ha dejado, para ti ¿qué significa la cultura?
Esa pregunta es muy linda, yo siempre he pensado que todos los procesos que emprendemos de lectura en la ciudad, cuando vamos donde los niños, cuando hacemos un ejercicio de ir a las comunidades, cuando promovemos la lectura con nuestros hijos, es un proceso de construir un niño con sentido de libertad. El gran concepto es entendernos como seres libres, democráticos, ciudadanos ejemplares y respetuosos del otro pero libres, libres de esas ataduras prejuiciosas que solemos tener. Libres porque sabemos elegir y no somos direccionados ciegamente a tomar elección de algo porque podemos entender al otro en su pluralidad. Hablábamos sobre el afroamericano asesinado en Estados Unidos y todas las reacciones que han provocado. Un país pluricultural como Colombia, ¿Cómo entendernos? Contamos con valores indígenas, oraliterarios, diversas formas de pensarnos y habitarnos… las podemos leer sin prejuicios, seguramente vamos a construir un país libre, no por el eslogan, sino porque espiritualmente así se siente; entonces yo pienso que hay que construir eso en nuestros niños y niñas, un concepto de libertad, sueño, utopía. Además, llevamos desde los 80 para acá construyendo un discurso distópico terrible, que incluso, a mi encanta Fahrenheit 451, me encanta 1984, los libros de ciencia ficción de verdad que sí, pero ellos nos estaban advirtiendo hace tiempo a dónde vamos a parar y lo que uno lee de esos libros es precisamente para retener la caída y para poder construir otro camino. Para eso es la lectura, para construir otros caminos y para no perder la utopía, una utopía amparada en la Libertad, en el otro, en el amor, en la vida, sobre todo en el respeto a la vida, para eso sirve lectura, para eso, para entendernos en toda la dimensión.



