Nelly Arias de Ossa
AMÉRICA:
Profecía e historia lanzando
Su consigna obrera, sombra
Aurífera del maíz, andariego
Y vigente poema martinfierrista,
Huracán testimonial de vida
Sobre el caparosa-piel minero
Y el tortuoso grillete conformista
Sobre sus hombros y su herida,
Su épica lira mutilada,
Guillotinada por turbios monopolios
AMÉRICA:
Poesía galáctica, cauce, latido
En casa de todos, valle, fontana,
Piedra, arco, rosa, río…
Ultrajada, fascistizada, enlodada
-avizora flecha contra el viento-
Sobre la luz comunera, nerudiana
Con su edad y su tiempo
¡Andina bandera multitudinaria!
AMÉRICA:
Desde Tasmania, Melburne, La paz,
Centro América, Macchu Picchu,
Buenos Aires hasta Tikamasku
Donde convive el hombre fuego
De rostro desnudo sin máscara
En la dulzaina música de América
Y el cantar de Alberti, Vallejo,
Vidales, Herrera, onetti, Benedetti, Sosa,
Cardenal, Martí, Unamuno, Camilo y el Che
Poetas del verbo rojo y ardidas selvas.
AMÉRICA:
Golpe de hacha, ruido del aire
Respirando cada día sentenciosa
Ritmos precolombinos, barroco donaire
Brillando en montes, ciudades y selvas
De inmaculados soñadores y labriegos
Que en sus manos y espaldas
Arrullando van el gemir desnudo
De niños, madres, indios y pueblos
Expandiendo en su pecho el fuego,
Consumiendo los negros brazos tiranos
En rauda voz zampoñas y fotutos
Y agreste canto inmemorial de plumas.
AMÉRICA:
Mito, Ocarina, luz y hechicería
Alta de sueños y de cóndores.
Cantilena de amor y de los Andes
En estatura de viento y mineral;
Donde sólo el hombre permanece
En su verbo de fuego y esperanza.
Tambor redoblado en homenaje
A tu dimensión de continente y raíz.
Batallar de equinoccios, flora y sol
Donde mora la filosofía Chibcha,
El altruismo Azteca, la pavura,
El albur guerrero Maya y Arauco,
Tu raza y tu vibrante corazón,
Llenando el aire con un
Grito libertario.
AMÉRICA:
Cántaro, ave, arquitecto y cirujano
Del verbo en acción, recuperando
El sueño de Bolívar, el sueño del Che,
El cielo de Martí, la luz de Sandino,
El sol de Emiliano y la guitarra de Jara,
La estrella de Antequera y Caupolicán
Haciendo de tu nombre una constelación
Himno universal creciendo en el espacio,
Mano de luz enamorada del SUR,
Ojo glorioso recuperando su paisaje,
Pie central y voz nueva rememorando
Su telúrica bizarría y los sueños caribeños.
AMÉRICA:
En mis manos y en tu puño,
En la lluvia, el trigo, la dignidad,
La ferocidad, la terneza florecida.
AMÉRICA:
Delante de mí, detrás de nosotros…
AMÉRICA:
De pié con su vieja voz,
Sus dioses tutelares…
Su futuro de incendios,
Su furia y sus héroes
Fecundando campos y mujeres.
Ilustraciones/Germán Ossa.

















