Ramiro Tabares Idárraga
El escritor William Ospina visitó la ciudad y nuevamente lleno el escenario. Esta vez su visita tuvo dos propósitos relacionados con el ambiente cultural de la ciudad. Primero presentar su última obra, la novela Guayacanal y en segunda instancia ser el invitado principal para el lanzamiento de la 5ª Feria del Libro en Expofuturo organizada por la Cámara de Comercio, con el apoyo de la Gobernación de Risaralda y especialmente de la Alcaldía que nuevamente le apuesta apoyar una iniciativa de hondo impacto cultural.
Sobre la Feria del Libro serán más de 200 espectáculos, 65 escritores invitados, mas de 25 editoriales, universidades, colegios; y en fin una propuesta incluyente para el mundo de la cultura del libro. En cada versión se reinventan por que la audiencia crece al igual que los negocios subyacentes. Lo que inició como un mercadillo de libros y el deseo propio de un gestor cultural como Giovanni Gomez; hoy es un gran mercado que atrae más de 60 mil visitantes y ventas que crecen en cada versión.
Sobre su obra Guayacanal, el maestro inicio su intervención con un video del Tolima y Caldas donde las tierras altas de páramo son el paisaje común. Esa tierra agreste de sus antepasados que a lomo de mula, machete y hacha labraron caminos en busca de mercados para sus productivos, al mismo que abastecer sus alacenas con el mercado dominguero. Son caminos de herradura, de tierras labrantías, donde se impone la astucia del recio campesino, dando origen a una clase, una generación de pioneros que dan identidad a una nación de colonos y aparceros que luego sufren los rigores de la guerra partidista que los aleja de su terruño y los deposita como desplazados en mundos citadinos para ellos desconocidos.
Guayacana es una novela de las historias de la familia del escritor. Pero más allá de ser historias muy personales propician un contexto para esa Colombia campesina, herida por la guerra, del despojo y que terminan en las zonas subnormales y de la periferia de la grandes ciudades. Es la Colombia amarga de Castro Caicedo y de Cóndores no entierran todos los días de Gardeazábal con elementos comunes como un Estado cómplice, líderes políticos atizadores del conflicto, terratenientes y empresarios avivatos y en la base de la pirámide los de siempre. La novela sirve de escenario para el país rural que pesar de cien años de conflicto y adoctrinamiento de curas y medios bandidos, se resiste a desaparecer y clama por una verdadera reforma agraria y el reconocimiento de su identidad.
Amigo lector, aún está a tiempo de agendarse para la 5ª versión de la feria del libro. De nuestra ciudad un grupo nutrido de gestores y escritores harán presencia en calidad de anfitriones. Una de las empresas culturales que siempre participa es la Librería Roma, la cual con su estand y con la librería móvil nuevamente harán presencia viva en el mercado de libros nuevos y de segunda mano. Se está tumbando un mito, sí hay público para la cultura.




Me gustaría preguntarle a nuestro invitado especial, si los paisajes de Risaralda contrastan con las de Caldas y Tolima, por ejemplo la laguna del Otún y sus alrededores. Hago esto en defensa de nuestra linda Risaralda que necesita que sea promocionada como lo hace el Señor William Ospina con talves su amada Caldas y Manizales. Discúlpeme de todas maneras esta intromisión.
Alguien en Cámara de Comercio imagina que hacer “cultura” es traer al tolimense Ospina a Pereira hasta para mover un catre.
Que alguien se tome el trabajo de preguntar por toda la gente que escribe en Pereira.