En la exposición fotográfica Trujillo, una gota de esperanza en un mar de impunidad del fotógrafo pereirano Rodrigo Grajales, documenta los actos simbólicos, religiosos y políticos que realiza la Asociación de las Familias de las Víctimas de Trujillo (Valle del Cauca) en conmemoración a sus muertos, desaparecidos y en general a los afectados por el conflicto armado y la violencia.
Esta obra fue seleccionada en la convocatoria Narrativas Fotográficas de Raya Editorial, el Festival Internacional de la Imagen y el proyecto de investigación + creación La penúltima verdad: edición colectiva de las narrativas del conflicto armado en el Eje Cafetero financiado por el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación a través de InvestigArte 2.0.
Un homenaje
Trujillo, Riofrío y Bolívar son municipios ubicados en el departamento del Valle del Cauca en los que durante 1987 y 1994 se perpetraron desapariciones forzadas, torturas, homicidios selectivos y masacres que dejaron como resultado la cifra atroz de 342 víctimas. A pesar del desolador futuro y la impunidad de estos hechos, la comunidad ha trabajado incesantemente en la reconstrucción de la memoria de sus muertos y en procesos de resistencia social para no olvidar lo sucedido.
A este ejercicio se le han sumado personas como el artista Rodrigo Grajales* quien, durante 10 años, ha acompañado a la Asociación de las Familias de las Víctimas de Trujillo AFVIT registrando los actos que realizan en homenaje a las víctimas.
Su obra habla sobre las huellas del paso del tiempo en los rostros de las madres que no alcanzaron a despedirse, el río Cauca como símbolo de silencio e injusticia, el desesperanzador porvenir de los niños y el sentimiento de rabia e impotencia ante el abandono del Estado en crímenes como los cometidos en este territorio. Trujillo, como lo expresa Rodrigo, es una radiografía de Colombia: una gota de esperanza en un mar de impunidad.









