Es muy difícil hablar de todos los que participaron de tan interesante Muestra, pero no quiero dejar de hablar de los que más me llamaron la atención, dejando en claro que no tengo el título de Crítico de Arte.
Javier Ríos Gómez
Quiero empezar por una reflexión: No entendí nunca, por qué a una Exposición de las dimensiones y tamaño, además de la pulcritud en el montaje y la delicada escogencia de los artistas que participaron en ella, los organizadores (la Cámara de Comercio de Pereira) denominaron sencillamente como una Muestra, creyendo a mi modo de ver, que se trata de la más hermosa y valiosísima colección de obras de arte de creadores (tanto en la pintura como en la escultura) de nuestra región nuestro país y del extranjero, que se puede considerar como una verdadera Feria de Arte, que estuvo abierta al público el fin de semana inmediatamente anterior a este, allá en las instalaciones de Expofuturo, pues lo que apreciamos con mucho respeto, nos pareció además de extraordinaria y fundamental, como una de las mejores Exposiciones que hayamos visto en los últimos veinte o treinta años.
Con juicio contamos las obras allí expuestas y nos encontramos y miramos con dedicación y esmero, ciento treinta y cuatro obras de arte, entre esculturas, pinturas y obra gráfica, distribuidas a lo largo y ancho de esos dos inmensos salones (o pabellones como ellos les dicen) y el Hall de acceso a los eventos del grueso público, que se dedica siempre a este maravilloso evento y disfrutamos de una variada gama de expresiones, composiciones y creaciones que a decir verdad, llena de satisfacción a todos los gustos.
Arte figurativo
El arte figurativo, el expresionista, el abstracto, el fácil de interpretar, el complejo, lo sencillo y fundamental, el que si se quiere uno rechaza con una simple mirada fugaz o el que lo hace a uno detenerse para disfrutar y gozar con humildad y respeto, el que enseña cosas, el que distrae, el que motiva y hasta el que desmotiva, el que nos obliga a reflexionar y hasta ese que nos induce a desear comprar para tener en casa para decorar nuestros espacios más íntimos, está allí colgado y/o puesto para que nuestros ojos se deleitaran durante horas largas sin prisa alguna.
Todo allí, además de ser un homenaje al color y las formas, fueron obras y trabajos que iluminaron ese sitio, motivándonos a nosotros los espectadores, a pensar que sí de verdad existen mundos mejores.
Primero, quiero resaltar que es muy valiosa la lista y calidad de los participantes convocados, pues nos permitieron ver y gozar de obras de arte de todas las corrientes y escuelas.
Disfrutamos de lo clásico, lo costumbrista, lo decorativo, lo de avanzada, lo tradicional y muchas cosas más, lo que permitió un disfrute sin fronteras, por ello, todos tuvimos durante esos días la posibilidad de ver en esos salones, niños, adultos, estudiantes, coleccionistas, personas muy conocedoras de arte y público común y corriente, porque así debe ser.
Los artistas homenajeados
Es muy difícil hablar de todos los que participaron de tan interesante Muestra, pero no quiero dejar de hablar de los que más me llamaron la atención, dejando en claro que no tengo el título de Crítico de Arte, pero sí la constancia de que lo amo con todo el corazón.
Los tres homenajeados: Germán Tessarolo, Félix Ángel y Javier Montoya.
-Tessarolo, nacido en Italia, un pintor muy fresco, dueño de una obra muy precisa, muy decorativa, muy elegante y vistosa, muy rica en colores y expresividad.
-Félix Ángel, un artista excepcional. Si mal no estoy, es uno de los grandes artistas que tiene este país. Es el autor del Mural que embellece la Biblioteca “Ramón Correa” de nuestro Centro Cultural Lucy Tejada y estuvo presente con siete hermosas obras de arte, en las que muestra una técnica muy personal que lo hace destacar entre todos los demás que estaban en dicha exposición.
Cada uno de ellos es una obra única (entre otras cosas, eran los cuadros más valiosos de esta exposición, ojalá algún coleccionista o conocedor de arte en Pereira hubiera comprado alguno, sería maravilloso), muy original, que siendo de la escuela figurativa expresionista, demuestra una personalidad arrolladora, pues son pinturas que distorsionan a la perfección la figura humana, la animal, los objetos, pero los hace ver y reconocer perfectamente, descritos en unos entornos que se convierten en la escenografía perfecta con la que cuenta sus historias de manera perfecta, sólida y precisa.
-Javier Montoya, de quien conozco el trabajo desde hace tiempo, porque desde la época que ejercía su oficio como muy buen ortodoncista, lo veíamos coleccionando obras de arte de los mejores artistas que llegaban a nuestra ciudad y luego lo vimos montando unas muy llamativas Galerías donde exhibió valiosas obras de arte, allí conoció a Héctor Ramírez el ecuatoriano y fue con él, con quien descubrió su estilo el que es muy atractivo y especial.
-Samuel Ruíz, pereirano, de una pincelada muy pulcra y composiciones perfectas.
-Filomeno Hernández, de un dibujo impecable, excelso, dinámico y único.
-Lidija Plesteniak, la joven slovena que mostró unas acuarelas hermosísimas y hasta ganadoras de premios internacionales.
-Dioscórides Pérez, con sus grabados asombrosos y fantásticos.
– Abiézer Agudelo, la fantasía del empaste jugando con los colores a su antojo en unas obras brillantes del gran ilustrador Julián Toro Duque. El destacado artista quindiano que nunca se cansará de hacer esas mujeres hermosas que se envuelven en cintas de colores y viven en cielos diferentes al nuestro, pero que en esta oportunidad nos presentó un auténtico homenaje al Maestro Luis Caballero en sus más de cien miniaturas con desnudos masculinos.
Y hubo mucho más
-Los paisajes luminosos, frescos y costumbristas de artistas como Juan J. González, José Fernando Zuluaga, Alfredo Jiménez, Ricardo Mariscal y Nicolás Vasco.
-Esas miniaturas fabulosas del Maestro Ancízar Guzmán que son hermosos anunakis.
-El jazz vuelto pintura de Gabriel Posada.
-La Pereira soñada de Reynel Rendón y Angélica Johana Correa.
-Esos inesperados trabajos en color y abstracción del teatrista Carlos Mario Aguirre del Águila Descalza; los inesperados abstractos juguetones de la gringa Caroline Santa.
-Las mágicas esculturas del Colectivo Viralata.
-La caricatura poética del ecuatoriano Enrique Pilozo.
-Los cantores colibríes del boliviano Fidel Castro.
-Los trazos mágicos y encantadores de esas pequeñas mujeres pájaro de Germán Ossa, Geross.
-Los muñecos insólitos de James Llanos.
-Los imponentes Cristos en lámina de hierro de Juan Carlos Javierre.
-esas enormes y simbólicas figuras humanas de Junier Herrera.
-Esos caballos hermosos de la bonita y joven artista Diana Naranjo que hizo sus cabelleras pelo a pelo sin pestañear.
Complementados todos por la frescura de esa obra de Yessi Santos (Yes), el cubano Silvio Martínez y María Teresa Hincapié (Salomé), complementados todos con la magia de esa grande colección de obra gráfica del galerista Jaime Ruíz.
Todo digno de mi admiración y asombro.


