Hoy seguimos rescatando a través de la práctica. Aspectos que hacen parte de nuestra cotidianidad, como juegos, hasta el uso de espejos, maquillaje, prendas de vestir, etc.
Paola Chacón
¿Cómo era vivir en América hace cientos de años?
Más allá de datos y fechas, este libro hará las veces de una canoa que nos lleva a recorrer la vida diaria de algunos de los pueblos originarios de América. Aquí la historia deja de ser teoría y se convierte en una experiencia sensorial, un viaje necesario al pasado.
¿Sabías que en algunas culturas amerindias, si un esclavo escapaba del mercado (en el que era vendido como mercancía) y lograba llegar al emperador, se convertía en un hombre libre? Este es solo uno de los muchos episodios sorprendentes que encontramos en el libro Vida cotidiana de las culturas amerindias, un tesoro que, a través de relatos nos invita a viajar a la intimidad de los pueblos originarios Aztecas, Muiscas, Uitotos y Araucanos de América.
En estas páginas, la historia deja de ser un registro rígido de fechas y números para abrirse como un paisaje vibrante que nos habla de sus creencias sobre el origen de la vida, los rituales del hogar, los calendarios para la actividad agrícola, la educación de los niños, el comercio, la vida comunitaria, la elección de sus autoridades, los rituales y ceremonias, la alimentación, los juegos y tantas otras prácticas que formaban parte de su día a día.
Con gran sensibilidad y rigor, Fernando Urbina y Giovanni Púa hacen de este viaje un camino de aprendizaje, descubrimiento y reflexión. La investigación sólida y el estilo narrativo permiten imaginar con claridad aquellos mercados llenos de colores y texturas donde los pueblos amerindios se reunían a intercambiar artículos, saberes y alimentos.
El libro muestra cómo cada cultura desarrolló formas propias de habitar su territorio, comprenderlo y relacionarse con él. Los relatos están apoyados en una combinación de fuentes arqueológicas, necesarias para reconstruir sociedades que no dejaron escritos antes de la colonización, y en leyendas, tradiciones orales y crónicas que fueron recogidas en la época de la colonia.
Este libro hará que el lector joven o adulto se sienta parte de las mismas comunidades, pues nos cuenta tanto de cada pueblo, que aunque vivieron aquí hace cientos de años, conversa con muchas de las tradiciones, costumbres y palabras que hoy, aunque no nos demos cuenta, seguimos rescatando a través de la práctica. Aspectos que hacen parte de nuestra cotidianidad, como juegos, hasta el uso de espejos, maquillaje, prendas de vestir, etc.
Una parte fundamental de la obra se encuentra en las profundas transformaciones a partir de los cambios visuales, espirituales y culturales que fueron provocados por la invasión española. Esto se verá en aspectos como el renombramiento de extensiones territoriales con el uso de nombres cristianos, el castigo por la práctica de rituales ancestrales y hasta la imposición del idioma y la religión. Sin embargo y a pesar de los constantes intentos por desaparecerlos, los pueblos originarios sobrevivieron transmitiendo su memoria.
Regresar a estos recursos, que se erigen como verdaderos árboles de la memoria que crecen con el paso del tiempo, se convierte en una herramienta necesaria para tocar el pasado y abrazar a las muchas tradiciones que siguen vigentes en los territorios. Nos permite comprender nuestro origen, honrar aquellas tradiciones que siguen activas y sobre todo, reconocer la fuerza de la memoria oral que las sostiene. Somos herederos de este proceso histórico y el fruto de comunidades valientes que resistieron, y por eso, hoy, más que nunca les debemos reconocerlo, cuidarlo y mantenerlo vivo.



